El bautismo de Íñigo Pérez
El técnico de la Txantrea, de 36 años, regresa al Rayo menos de un año después de su marcha como integrante del cuerpo técnico de Andoni Iraola


Actualizado el 14/02/2024 a las 22:40
En el campo era un entrenador en potencia. Su voz se hacía respetar en el vestuario de Osasuna. Conocimiento, inteligencia y discurso. Dicho por sus compañeros. Jagoba Arrasate le quiso en su cuerpo técnico. Y ahora le llega su momento. Es el bautismo de Iñigo Pérez, que a sus 36 años ha aceptado el reto de dirigir al Rayo tras la destitución de Francisco. Firma por otra campaña más, la del Centenario del club de la franja.
Su situación con el Bournemouth no era nada cómoda pues no podía ejercer físicamente como ayudante de Andoni Iraola en la Premier. Carecía de permiso de trabajo. El chantreano emprende su carrera en solitario en el mismo banquillo donde se sentó la pasada temporada como segundo del que hasta ahora ha sido su jefe.
“Es un día muy ilusionante, estoy muy feliz. Pero uno tiene empatía y sensibilidad. Entras porque alguien sale. Eso nunca es agradable para las personas que están en un club”, apuntaba en su presentación en Vallecas, en la que confesó que en verano rechazó esta misma oferta. “Hubo una opción pero no la sentía como propia. Sabéis que la persona que estuvo aquí durante un tiempo había creado algo y aparte quería continuar con él para aprender. No ha podido ser allí y otra vez estoy aquí”.
Iñigo entiende que se le vincule con Iraola, como sucedió con Zidane y Ancelotti o Tito Vilanova y Guardiola, pero él es ahora el líder. Su presidente, Raúl Martín Presa, quiso dejar claro es momento de no han comparativas. “Tenemos muchas ideas similares. Pero tampoco hay que engañar a nadie, Andoni es Andoni e Iñigo es Iñigo”, señalaba el excentrocampista de Osasuna. “No me da miedo, lo gestiono con naturalidad, pero es cierto que llegados a un momento ha habido una separación. Voy a intentar cumplir con los objetivos del Rayo siendo Iñigo Pérez”.
ADRIÁN, SU SEGUNDO
La ilusión puede con el vértigo. “Cuando uno tiene una primera experiencia como en cualquier ámbito de la vida siempre está alerta de las cosas que pueden suceder para intentar aprender e imponerse. Siempre he tenido claro que quería ser entrenador. En los últimos años uno se va formando, uno se va imaginando, va hablando con otros compañeros que pasan a ser entrenador. Es cierto que me toca estar delante, pero tengo ilusión y entusiasmo”.
Iñigo llega acompañado de Adrián López, delantero retirado con quien coincidió en Osasuna.
La aventura imposible de la Premier League
Este verano, Iñigo Pérez hacía las maletas a la costa sur del Reino Unido. Andoni Iraola fichaba por el Bournemouth y el exrojillo se marchaba con él. Todo resultó una experiencia imposible. No pudo conseguir el permiso de trabajo por las duras condiciones que impone el Brexit. Lo intentó por todos los medios, acreditando su título y experiencia profesional. Llegado un momento, el visado de turista tuvo que cancelarse y regresó a Pamplona. Ha sido frecuente verle en El Sadar.
“No ha podido ser porque no tenía lo que se requiere para permanecer en Reino Unido. Es una cuestión de permiso de trabajo, no cumplía los requisitos y tenía que regresar cuando se terminara el visado de turista como a cualquiera que vaya allí. Ha sido el principal motivo. Lo he intentado de todos los modos posibles, pero no ha sido así”, explicaba el chantreano a la pregunta de por qué acepta ahora al Rayo y no en verano. “Quise continuar mi formación y mi aprendizaje con Andoni. Mi estancia allí no ha sido posible, las circunstancias han cambiado, han pasado meses”.
Iñigo se centra ahora en librar al Rayo del peligro. Debutará en Vallecas contra el Real Madrid.