El protagonista de la jornada
El reflejo de Pablo Ibáñez cinco años después
Salió de Tajonar en 2016. Conoció otras situaciones que le ayudaron a madurar. Destacó en la Mutilvera y, hace justo un año, recibió la llamada de Santi Castillejo


Publicado el 30/11/2021 a las 06:00
Final del partido. La Mutilvera vence 1-3 al Tudelano. Ducha de agua caliente para quitarse el frío en el cuerpo y vuelta a Pamplona. Un viaje lleno de alegría. Su equipo se había llevado el derbi navarro. Él había jugado los 90 minutos desde la posición de central. Tocaba centrarse en una nueva semana de entrenamientos. Así era la vida de Pablo Ibáñez (Pamplona, 1998) hace exactamente un año. Desde entonces su vida ha cambiado por completo. El 31 de enero fichó por Osasuna Promesas. La vuelta a su casa. El 5 de julio comenzó la pretemporada con el primer equipo. Volvió al filial en la nueva Segunda RFEF. Se asentó como titular en la posición de interior. Y hoy, es el máximo goleador de su equipo con cuatro tantos.
Pablo Ibáñez se encuentra viviendo un sueño. Pero la ilusión comenzó en 2005, año en el que fichó por Osasuna. “Tenía siete años y entré en el equipo de fútbol sala. Jugué dos temporadas en fútbol 7 y dos en fútbol 11. Fueron seis años en los que aprendí mucho. Estar en una cantera como la de Tajonar te hace dar pasos de gigante en cuanto a la formación como futbolista. Compartes vestuario con los mejores jugadores de tu generación y tienes a entrenadores top”, apunta Ibáñez.
SALIR PARA VOLVER CON FUERZA
Vivía en una burbuja, pero esta acabó explotando. En 2016 le llegó una mala noticia. Una piedra en el camino. Pero no fue un paso atrás. “Me comunicaron que no contaban conmigo para la próxima temporada. Me dio pena, pero ¿qué le vas a hacer? Al principio puedes pensar que se te acaba el sueño de ser futbolista, pero más tarde te das cuenta que se puede triunfar y crecer en otro sitio. A mi me vino bien salir de Osasuna. Me ayudó a madurar, conocer otro tipo de entrenadores, nuevos compañeros con situaciones personales diferentes.... Yo siempre tuve las cosas claras. Tenía que seguir trabajando. Nunca sabes lo que te puede deparar el futuro”, afirma Ibáñez.
El destino le tenía preparada una nueva oportunidad. Fue hace justo un año. Ibáñez militaba en las filas de la Mutilvera. Llegó una llamada, era Santi Castillejo. “Estaba haciendo una gran temporada y Castillejo me llamó para que jugase en el Promesas. No me lo pensé más de diez minutos. Dije que sí. También es cierto que me daba pena dejar el equipo de mi pueblo, encima estábamos haciendo una temporada fantástica. Pero una oportunidad así no la puedes dejar escapar. Sé lo mucho que cuesta volver y, si no lo hacía en ese momento, nunca más lo haría”, reconoce el centrocampista, quien contó con la confianza de Castillejo desde el primer momento. “Me dijo que venía al equipo para ser importante, pero que no me podía relajar. Debía trabajar como el que más para seguir acumulando titularidades. Y así ha sido en todos estos meses. Te das cuenta de que estás a tan solo un paso del primer equipo, pero sabes que es el paso más grande de todos”.
LA OPORTUNIDAD DE SU VIDA
El gusanillo propio del 5 de julio en vísperas al chupinazo estuvo presente en el cuerpo de Ibáñez. Pero no fue por los Sanfermines. Ese día comenzó la pretemporada con el primer equipo de Osasuna. “Es un sueño hecho realidad. Hasta que no llega el momento no te lo terminas de creer. Desde el principio me hicieron sentir como uno más. Lo primero que me dijo Arrasate es que mostrase personalidad, que jugase con descaro y confiase en mis capacidades. Me repitió que fuese yo mismo. Que siguiese haciendo las cosas que me habían hecho llegar hasta aquí”, dijo Ibáñez.
Fueron varias semanas en las que se rodeó de aquellos que conocen bien todo lo que tiene que pasar un canterano hasta llegar al primer equipo. “Jugadores como Oier, Iñigo Pérez, Unai García o Roberto Torres me apoyaron mucho. Me dieron tranquilidad y me hicieron ver que estaba ante una oportunidad única”.
Ibáñez volvió a la dinámica del Promesas. Ha sido titular en doce de los trece partidos de liga. Suma cuatro tantos y es, junto a Joel Rodríguez, el máximo goleador del filial rojillo. No sabe si seguirá el año que viene, solo tiene claro que se dejará hasta la última gota de sudor por conseguirlo.
DNI
Nombre. Pablo Ibáñez Lumbreras.
Fecha de nacimiento Pamplona. 20 de septiembre de 1998.
Trayectoria. Con 7 años entró en la cantera de Osasuna. Paso allí seis temporadas, antes de recalar en el San Juan y en la Mutilvera. En enero de 2020 fichó por Osasuna Promesas.