Fútbol
La sonrisa que merece una Champions
César Azpilicueta alcanzó el miércoles su primera final de la Liga de Campeones, un premio que pone en valor una carrera espectacular, regular y con un notable palmarés que puede agigantarse el 29 de mayo en Estambul, ante el Manchester City


Actualizado el 07/05/2021 a las 06:00
Cuando el colegiado italiano Daniele Orsato señaló el final del encuentro en Stamford Bridge, un joven navarro saltó al césped con un grueso abrigo blanco y una sonrisa inconfundible en el rostro. Esa sonrisa que le ha acompañado siempre, desde que era un niño, hasta que se ha convertido, por fin, en finalista de la Champions League. En momentos difíciles, en época de triunfos, en Osasuna, en Marsella y en el Chelsea. César Azpilicueta es de esas personas que inspira felicidad, que, a pesar de haber tocado el cielo en su profesión, sigue siendo ese chaval con picardía y gran sentido del humor que siempre le han caracterizado. Y en el campo, el crecimiento ha sido tan espectacular que asusta. El día 29 de mayo le espera la final de las finales en Estambul, ante el Manchester City de Pep Guardiola.
Su encuentro ante el Real Madrid, el rival ante el que debutó hace 14 años en Primera División, fue impecable. Ya no es noticia. Lo extraño es buscar una gran cita en la que Azpi no haya estado a la altura. Y, gracias a su regularidad, carácter y carisma, ha cimentado una carrera que ha hallado en Londres y en la Premier la horma de su zapato, con nueve temporadas magníficas.
Con el brazalete que luce desde 2017 y el 28 a la espalda, el capitán blue se ha convertido en el séptimo navarro que disputa una final de la Champions. Sigue así la estela de Javi Martinez y Raúl García. La Copa de Europa, el antiguo formato, la llegaron a ganar los madridistas Ignacio Zoco y Félix Ruiz en 1966 y los barcelonistas José Mari Bakero y Jon Andoni Goikoetxea en 1992.
Azpi podría alcanzar el logro de otro canterano de Osasuna, Javi Martínez, que ostenta dos Orejonas. El de Ayegui, que acaba de anunciar su salida del Bayern al terminar la temporada, alzó con el club teutón dos trofeos, el de 2013 y el de 2020.
A sus 31 años, Azpilicueta ya ha hecho historia para el fútbol navarro y, de ganar en la final, sería el primero en alzar el gran título europeo como capitán.
CON UN DEDO ROTO
El defensa de Zizur Mayor compitió el miércoles en Stamford Bridge con dos dedos entablillados. La razón, se rompió un dedo el pasado mes de febrero en un partido de la Premier frente al Southampton. Así es, Azpi lleva tres meses jugando con un dedo de la mano izquierda roto. No es la primera vez que lo hace. Es de esos futbolistas de antes, fuerte, noble, deportivo, líder, sin estridencias, no finge, no trampea. Lucha por sus colores, los rojillos le convirtieron en un hombre, los azules, en uno de los mejores defensas del continente.
Con cuatro títulos en Francia con el Marsella y seis en Inglaterra con el Chelsea, desde aquel pequeño Azpi que jugaba en Osasuna Promesas al gran capitán blue que es ahora, han pasado 626 partidos en 15 años. Una barbaridad que parece no tener fin a la vista.
Y siempre con una sonrisa, como la que exhibía tras el encuentro cuando atendía a la cadena Fox. “Estamos a un paso, hemos llegado a la final y queremos ganarla. Hemos tenido que pelear contra grandes equipos en la Champions y estamos en la final por méritos propios”, señalaba visiblemente contento. Y en especial, por el partidazo ante el Madrid: “Por intensidad, ocasiones, saber sufrir... ha sido nuestro partido más completo. De ahí nuestra alegría. Es una pena que no haya habido gente en la grada”.
Ya sabe lo que es levantar un trofeo, muchos, y también como capitán de la selección nacional sub-19 y sub-21. Pero la sonrisa de Azpilicueta puede ser más amplia que nunca en 22 días, a orillas del Bósforo. Se lo merece.
