FÚTBOL | TERCERA DIVISIÓN
David Pérez, uno de los aspirantes al ascenso
- Junto a David Recio e Igor Garcés, se jugará arbitrar en Segunda B el segundo fin de semana de mayo


Actualizado el 18/02/2015 a las 20:28
Hace tres años que el programa de “Talentos y Mentores” de árbitros no permite el ascenso de colegiados mayores de 30 años a Segunda B, con la intención de promocionar a gente joven en el arbitraje que posteriormente pueda tener un recorrido. Otros años, a final de temporada, más de cien árbitros de toda España se concentraban en Madrid para realizar varias pruebas como las físicas, psicotécnico o de reglamento entre otras. Sin embargo, en esta ocasión, los colegiados deberán pasar por dos controles de este tipo para lograr los deseados 20 ascensos.
De la Comunidad foral de Navarra, su colegio de árbitros envió este fin de semana a seis de los suyos a realizar las primeras pruebas: Fernando Castillejo, Fernando Parra, David Pérez García, Igor Garcés, Iñaki Osta y David Recio. Estos fueron seleccionados entre los 17 colegiados que a principio de temporada comenzaron con opciones de ascender. “Unos se cayeron antes y sólo 14 nos presentamos a las pruebas físicas”, comentó David Pérez García, uno de los elegidos. Para ellos, hay un criterio a seguir. La nota final de los evaluados consta de tres partes con el mismo valor cada una. Las pruebas físicas, los exámenes de reglamento y los informes arbitrales.
Según estos criterios, estos seis árbitros fueron los que el Colegio Navarro de Árbitros envió a Madrid este fin de semana para la primera batalla hacia el ascenso. En esta primera convocatoria, la Federación realizó una criba quedándose con alrededor de medio centenar de colegiados de los que 20 lograran el ascenso. Quedándose por el camino Parra, Castillejo y Osta. Así pues, tres serán los navarros que tendrán serias opciones de subir a Segunda B. “Creo que uno de los tres subiremos. Según las últimas temporadas, lo lógico es que cada año suba uno. Ojalá fueran más, pero creo que sí hay muchas opciones de que suba uno”, aseguró Pérez García.
Las pruebas para arbitrar son cada día más exigentes, sobre todo las físicas. “Cada vez somos más atletas y menos árbitros”, asegura. Y es que para realizar los exámenes de reglamento y redacción de actas, todos los colegiados deben primero aprobar los controles físicos. Para ello deben correr seis series de 40 metros en menos de 5,10 segundos; bajar de 6,50 minutos en 2.000 metros de resistencia; y realizar un circuito de carrera hacia adelante, hacia atrás, lateral y en zigzag en 53 segundos.
Posteriormente, los aptos realizan un examen de redacción de actas. Posteriormente los exámenes de reglamento y estatutos de la RFEF. Otros sobre vídeos en los que hay que analizar fueras de juego, faltas y sanciones disciplinarias. Para acabar realizando un examen de inglés y un test psicotécnico. “Sudé casi más en el psicotécnico que en las físicas. No me había tocado nunca y me puse muy nervioso. Fue duro, estaba desando que acabara”, sentenció el colegiado.
David Pérez García (11/11/1991), graduado en educación infantil, es uno de los tres navarros aprobados que tendrán que volver en mayo para lograr una plaza entre los 20 elegidos. “Es mi segunda vez, pero como si fuera la primera porque la anterior me lesioné en las pruebas físicas y no pude realizar más”, indicó. Para ellos comienza un tramo importante de la temporada. “Los informes de aquí a final de temporada nos van a servir mucho, ya que no es lo mismo quedar por delante de los compañeros. El primero de los tres tiene mejor puntuación que el segundo y este que el tercero. Y esta se suma a la que consigas en Madrid. Así que nos jugamos mucho. Hay muchos equipos que no lo saben o no lo quieren saber. Es verdad que en el final de temporada los equipos tienen mucho en liza, pero nosotros también. Algunos optamos al ascenso y otros luchan por no descender de categoría. Todos queremos hacerlo lo mejor posible”, sentenció.
La lesión en su primera promoción en Madrid fue un palo duro. Era su segundo año en Tercera y contaba con mucha ilusión por seguir progresando, pero no pudo ser. “Jode bastante que fuera además en lo que más preparado llevaba, que era lo físico. Pero espabilé. Me di cuenta que para ascender tenía que preparar todo muy bien, que con sólo físico no se podía ascender. Busqué un equilibrio y cada vez te preparas más en todos los aspectos”, aseguró.
Desde pequeño tiene la ilusión de llegar a lo más alto del arbitraje, aunque realmente subir a Segunda B es un objetivo de hace relativamente poco. “Cuando eres crío siempre piensas en lo más alto, pero desde el segundo año en Tercera pienso seriamente en arbitrar en Segunda B. En Tercera estoy muy a gusto y he conocido a mucha gente. Pero prefiero estar en Segunda B y tener menos relación con la gente, la verdad…”, comentaba sonriendo el joven colegiado.
David Pérez comenzó, como muchos chavales de su edad, a jugar a fútbol. Compaginó el arbitraje con la práctica de este deporte hasta que se lo permitieron, hasta que tuvo que elegir. “Tuve que elegir entre jugar y arbitrar y decidí seguir arbitrando. Esto engancha. Estuve tres años jugando y arbitrando, pero me comentaron que podía progresar y no lo pensé. Mis amigos me comentaban que estaba loco, no lo entendían. Quién iba a decir esto en aquel momento. Cuando con 19 ascendí a Tercera pensaron que igual iba en serio. De hecho, de mi cuadrilla, soy el que más lejos ha llegado en esto del fútbol”, bromeó Pérez García, que sigue siendo el árbitro más joven en debutar en Tercera.
Para él, Leo, Galech y Vila, representantes navarros en Segunda B, son una referencia. “Cuando no arbitran, nos llevamos sus asistentes con nosotros y hablas con ellos e intentas aprender. Yo he llevado varios días a Zalba (asistente de Leo) y siempre sacas algo de él, por su veteranía y por su experiencia en Segunda B. también hablo mucho con Vila. Somos amigos desde pequeños. Se preocupa mucho por mí y me da muchos consejos”, indicó.
“Supondría una gran alegría sentir que todo lo que has trabajado tiene un premio”, esta es la reacción que tendría David Pérez si logra el ansiado ascenso. “Te pones límites y sabes que hay cosas que no puedes hacer y que te gustarían. No salgo desde Nochevieja, por ejemplo. O, por no lesionarme no juego a fútbol con los amigos, que también me gustaría… Merece la pena todos los sacrificios que haces porque te gusta, pero verías una recompensa”, señaló.
El estilo de David Pérez García
“Yo saco muy pocas tarjetas por protestar. Me gusta más hablar con los jugadores e intentar llevármelos a mi terreno. Aunque en algún partido tenso sí que tienes que frenar con alguna tarjeta, generalmente es rara la vez que saco tarjetas por protestar. Ahora le están dando más importancia desde Madrid a lo que llaman ‘gestión de partido’. Es no sacar tanta tarjeta y ser más asertivo con el jugador. Hay momentos en los que controlar el partido es más importante que sacar una tarjeta. Eso a mí me va más”, se retrataba Pérez García, con un estilo más o menos permisivo.
Sin embargo, no siempre ha sido así, la experiencia le ha ido cambiando poco a poco. “A raíz del primer año y después de ver muchos partidos y aprender cosas de otros árbitros, vas cambiando. El primer año mostré muchas tarjetas por hablar. Era nuevo y era muy joven, pensaba que tenía que ganarme la autoridad. He aprendido a dialogar más. No hablo de usted a nadie y por el nombre a quien conozco. He aprendido que no todos los contactos son falta en el fútbol. Antes no dejaba tanto y ahora dejo jugar más”, sentenció. “También he mejorado en la preparación. Si quieres ascender, tienes que ser el mejor. Y para eso tienes que prepararte mejor que los demás. Si te preparas como los demás, pues estarás como los demás en Tercera. Si tienes la meta de Subir a Segunda B, tienes que prepararte como el mejor”, aseguró el árbitro.
La gran competitividad, aunque sana, entre la treintena de árbitros de Tercera es algo que David Pérez valora muy positivamente. “Hay muchísima competencia interna. Somos “rivales”, pero la mayoría nos llevamos muy bien. Hay muy buen ambiente entre nosotros, sobre todo con los jóvenes, que son los que más conoces. Aunque en lo físico y en lo técnico cada uno va un poco a su objetivo, fuera hay muy buen rollo. Los veteranos hacen mucho por tener unión entre nosotros. Alguno dice que como no nos defendamos entre nosotros…”, no le falta razón, puesto que suelen ser los más criticados en el mundo del fútbol.
El colegiado no está solo en el campo, para bien y para mal
En un encuentro de Tercera, el colegiado viaja con dos asistentes y, en ocasiones, cuenta con ojeadores en la grada. Algo que se puede convertir en un arma de doble filo. “En el programa de Talentos y Mentores, cada uno tiene un mentor y cada uno tiene dos o tres árbitros que le hacen los informes. Yo llevo dos años con Pepe Paz García y estoy muy contento con él. Es un hombre que está metidísimo en el fútbol. Está muy dedicado a ello y te ayuda en todo lo que puede”, comentó David. El trencilla entiende la labor del informador, aunque a veces se sienta presionado. “A veces nos complicamos la vida pensando que hay informadores en la grada. Nos sentimos muy presionados. Yo prefiero no saberlo y que me digan después del partido que han estado viéndome”, señaló.
Con los asistentes sucede parecido. “Los equipos tienen toda la semana para preparar el partido. Nosotros lo tenemos que preparar justo antes. Tienes que dar instrucciones a tus ayudantes y repartir funciones. Depende en qué partidos y a quiénes lleves, no se puede dar la misma responsabilidad a unos que a otros. Hay gente con la que tienes más confianza y compenetración que con otra. Hace dos años coincidí en 13 partidos con Ballano de asistente y con un solo gesto ya sabes lo que te quiere decir, nos conocemos”, expresó.
Este joven colegiado, que peleará junto con otros dos navarros (Recio y Garcés) por el ascenso a Segunda B el segundo fin de semana de mayo, ya tiene experiencias para contar. De momento, se queda con dos momentos: uno bueno y otro no tan bueno.
“Recuerdo una fase de ascenso a Preferente. Jugaban Peña Sport y Lodosa en San Francisco. El partido fue algo tenso y movido y hubo varios expulsados y subió el Lodosa. A los días recibí una carta de Rafa del Amo, que era el presidente de la Peña Sport y al que todavía no conocía, felicitándome por el arbitraje. Dejando eso de lado, yo me quedé con buenas sensaciones en ese partido. Me quedé pensando que había hecho méritos para ascender, y así fue”, relataba.
Sin embargo, en el otro lado de los recuerdos, también tiene un mal sabor de boca. “El año pasado en un Iruña-San Juan, el San Juan ganó por 0-1 con un gol en fuera de juego. A mí me lo pareció, pero vi al asistente que corría hacia medio campo y yo tuve que dar gol. Xabi Huarte después me confirmó que era fuera de juego. Te das cuenta de que el equipo ha perdido por un error tuyo y te jode. Te quedas con malas sensaciones y les entiendes perfectamente en sus quejas”, finalizó.