Fútbol sala
La Policía asegura que Lázaro compró el Xota con dinero de subvenciones y desliza que quería aplicar su política fraudulenta de patrocinios
El presidente del Ribera de fútbol sala había firmado este año un contrato con el club de Irurtzun, incluso antes del derbi de Anaitasuna, y a 31 de mayo le quedaban pagar 135.000 euros, según se desprende de las llamadas telefónicas


Actualizado el 10/06/2026 a las 19:19
El Club Deportivo Xota de fútbol sala estaba vendido a Ramón Lázaro mediante un contrato. La operación se había llevado en secreto, rompiendo el relato de que había dos candidaturas para suceder a la histórica junta directiva. El presidente Tatono Arregui había manifestado públicamente en febrero que estaba desgastado y que se abría a un nuevo inversor. Lázaro cogió el guante, lo mismo que un empresario valenciano Jaime Aldeguer, el otro aspirante que visto los hechos no tenía ninguna opción.
La Policía evidencia, según el auto del juez, que se había formalizado la compra incluso antes de que acabara la competición. Hay una llamada clave que destaca la Policía del pasado 29 de abril, cuando Lázaro se puso en contacto con el gerente del Xota. El problema no es que se estaba vendiendo un club deportivo sino que se estaba haciendo con el dinero de una subvención que movió el presidente del Tudelano de fútbol y del Ribera de fútbol sala.
Lázaro contó al empleado del Xota que había cobrado 225.000 euros de la subvención. “Tras revisar el contrato que ha realizado para la compra” del Xota “comprueba que el 31 de mayo de 2026 le vence un pago de 100.000 euros”, dice la Policía. Le quedarían de pagar 35.000 euros que aceptó adelantar ante “las manifestaciones” del gerente de que estaban “mal de dinero”. Lázaro “resuelve realizar el pago de los 135.000 euros que quedan por pagar para formalizar la compra del club”.
“Por tanto, parece claro y evidente que de la subvención que ha cobrado (Lázaro), 135.000 euros los va a destinar a la compra de otro equipo de fútbol sala”, el Xota.
La llamada del 29 de abril se produjo dos días antes del derbi navarro en Anaitasuna . El Ribera llegaba descendido y era presidido por un Lázaro que ya había firmado la compra del que era su rival aquella noche, el Xota.
EL INTERÉS QUE TENÍA EN EL XOTA
Hay más alusiones al Xota en el auto del juez que deslizan que quería llevar su política fraudulenta de patrocinios. El 27 de abril, Lázaro se puso en contacto con una de sus personas de confianza que supuestamente había "hablado con los del ATP Iluminación, actuales patrocinadores del Ribera Navarra para que patrocinen al año siguiente al Xota". Esa persona de confianza le pregunta a Lázaro "si lo va a hacer de la forma esa", a lo cual el presidente del Ribera contesta que "sí, sí, como siempre hombre...".
El 30 de abril a las 13:31 horas del mediodía, Lázaro telefoneó a uno de sus patrocinadores en Tudela que le preguntó si le seguía interesando la compra del club de Irurtzun, exponiendo de que es un equipo "de baja calidad" y sus dudas "de que sea un buen negocio". Lázaro replicó diciendo que le interesaba cogerlo "para los patrocinios".