Juegos Sordolímpicos de Invierno
La Federación Española de Deportes para Sordos exige rectificación a Brasil tras las acusaciones de racismo
Los incidentes ocurrieron en la final de los Juegos Sordolímpicos, en la que España, con las navarras Eunate Arraiza y Yeneba Sagunto, se impuso 2-5 en un ambiente hostil


Actualizado el 13/03/2024 a las 19:05
La Federación Española de Deportes para Sordos (FEDS) ha emitido este miércoles 13 de marzo un comunicado en el que exige acciones y rectificaciones en respuesta a los "preocupantes incidentes" ocurridos durante la final del fútbol sala femenino entre Brasil y España en los XX Juegos Sordolimpicos de Invierno, celebrado el pasado 11 de marzo en Erzurum (Turquía). En dicha final, salpicada de tensión, participaron las navarras Eunate Arraiza y Yeneba Sagunto.
Según reza el comunicado, el equipo español, tras haber ganado la medalla de oro, "se vio afectado por una serie de acontecimientos lamentables protagonizados por el público brasileño, personal federativo de Brasil y jugadores del equipo rival". Como se publicó en este medio, las jugadoras brasileñas recogieron la medalla de plata con el puño en alto en señal de protesta.
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La FEDS expresó su "descontento y desacuerdo con estos sucesos", calificándolos como "perjudiciales y contrarios a los valores deportivos y de respeto".
Entre los hechos reportados se incluyen "acusaciones de racismo hacia una jugadora brasileña por parte de una jugadora española", que la FEDS ha negado "rotundamente y solicitado pruebas concretas". Además, se denunciaron actitudes hostiles por parte del público brasileño y del personal federativo de Brasil, así como un "incidente físico" entre un miembro técnico brasileño y el presidente de la FEDS.
En su declaración, la FEDS reafirmó "su compromiso contra el racismo y cualquier forma de discriminación", destacando la diversidad presente en sus equipos y la importancia de la inclusión.
Las jugadoras brasileñas detuvieron el encuentro al interpretar un gesto de una española como racista y se vivieron momentos de gran tensión con la grada. Al terminar la final, levantaron el puño y recibieron así la medalla, provocando que el acto de celebración del oro por parte de España quedara empañado.