Fútbol sala
Fieles a la historia
En un derbi entre dos equipos en horas bajas, Osasuna Magna se llevó la victoria en un Anaita que siempre sonríe ante el ATP Ribera


Publicado el 09/03/2024 a las 05:00
Hablaba Juanma Marrube, técnico del ATP Ribera, en la previa que uno de los retos de este derbi navarro en Anaitasuna era ganar a Osasuna Magna en su pabellón, algo que nunca había sucedido. Los riberos deberán esperar un curso más, aunque compitieron hasta la extenuación después de una loca segunda mitad. Tras una primera parte descafeinada, y con ventaja parcial para los locales gracias al gol de Dani Saldise, lo mejor quedó para el segundo acto.
Si piensan en los ingredientes que debe tener todo derbi regional ninguno de ellos faltó en esos 20 minutos: goles, tensión, polémica, una grada encendida y enfado generalizado por las decisiones arbitrales. En este contexto ninguno de los dos equipos suele acabar contento con los colegiados. Las miradas se centraron en ellos en momentos críticos del encuentro. De las dos amarillas locales una fue para Dani Saldise, el gran protagonista con un doblete. “Estoy muy contento. Llevaba mucho tiempo que no jugaba un derbi en casa y para mí es muy especial. Como buen navarro, la tierra tira y lo vivo diferente. Son tres puntos vitales en un partido especial. He estado tres años fuera, en dos equipos diferentes, y con un sistema de juego diferente, pero poco a poco encuentro mi nivel”, reconoció el protagonista.
El jugador de Irurtzun alabó la mejoría del equipo, en un contexto de juventud: “Vamos trabajando el manejo de los tiempos de partido porque esto no es solo defender o atacar. Tenemos un equipo joven, pero estamos madurando mucho y tenemos mucho margen de mejora. Esto también forma parte del fútbol sala y del deporte de elite”.
A sus 28 años, el navarro también ve como un punto de inflexión la victoria ante el ATP Ribera. “Hacía falta como el comer un triunfo así y qué mejor que ganar un derbi en Anaita con nuestra gente. Me he quedado sorprendido porque el pabellón estaba casi lleno. Es una victoria que nos dará confianza. Hacíamos buenos partidos, pero los resultados no llegaban. Espero que nos dé confianza”, reiteró.
El polo opuesto era un apesadumbrado Lucas Tripodi, con mirada perdida hacia la afición tudelana: “Es la mejor hinchada de España. Estamos jugando fuera de casa y, con lo mal que vamos en la clasificación, todos los partidos con ellos son una fiesta. En Pamplona también ha sido así. Vamos a intentarlo hasta el final y que no nos den por muertos”.
El argentino también aludió a la juventud de su equipo en un contexto difícil: “Los dos equipos tenemos gente muy joven y a veces cuesta entrar. Debemos saber lo qué nos jugamos y lo qué significa un derbi. Aun así creo que, en líneas generales, la efectividad nos condenó. Después de una primera parte donde ninguno de los dos equipos regaló nada, en la segunda parte el partido se rompió y fuimos siempre a remolque. Pudimos evitar tres goles”.
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