Carreras populares
Correr seguro y adaptándose al calor
Las altas temperaturas que se están viviendo ya estos días previos a la llegada del verano marcan las actividades deportivas


Publicado el 17/06/2026 a las 05:00
Aunque aún no haya llegado el verano de forma oficial, hace ya semanas que cualquiera que haya salido a correr o a practicar deporte al aire libre -caso por ejemplo de los participantes en las recientes Barañáin-Tsunza, Camille eXtreme o San Cristóbal Xtrem- habrá notado ya la llegada del calor. Más aún esta última semana de primavera donde las temperaturas en Navarra están rozando o superando los 30 grados prácticamente todos los días.
Unas circunstancias que, lejos de remitir, lo normal es que se prolonguen y se conviertan en habituales en los próximos meses. Y los corredores, así como todos aquellos que vayan a hacer ejercicio, deben adaptarse y adaptar sus actividades a esas temperaturas, tomando medidas sobre todo de prevención para evitar problema.
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Y al igual que ocurre en invierno con el frío y las precipitaciones, la mayoría de decisiones para afrontar con seguridad el ejercicio físico bajo el sol y el calor son lógicas. O debieran serlo.
Así, por ejemplo, el consejo claro es salir a correr fresco, con ropa adecuada, ligera y holgada, teniendo como imprescindibles el uso de gorra y de las gafas de sol, y evitando las horas centrales del día.
Pero, además, no hay que olvidar el tiempo que se está expuesto al sol -aunque al moverse la sensación térmica puede ser algo más fresca- por lo que hay que proteger las zonas de piel expuestas con cremas solares específicas y, dentro de lo posible, limitar la exposición al sol y planificar los recorridos con pasos por zonas sombrías e itinerarios jalonados con fuentes o puntos donde poder beber o refrescarse.
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Y es que una correcta hidratación -antes, durante y después del ejercicio, no solo con agua sino también con algún producto que pueda ayudar a recuperar sales y electrolitos- es otra de las claves. Beber poco a poco, cada cierto tiempo y aunque no se tenga sed deben ser pautas a seguir.
Todo ello teniendo conciencia de que el cuerpo no reacciona igual en el ejercicio con calor (por ejemplo, las pulsaciones suelen ser más altas) y que hay que adaptar -reducir- los esfuerzos y ritmos de otras épocas del año a estas nuevas condiciones, deteniendo la actividad inmediatamente en caso de mareo, escalofríos, náuseas, confusión o calambres.