Análisis
La tentación de aburrirse con Pogacar


Publicado el 26/08/2026 a las 05:00
“Otra vez” fue la frase más repetida a eso de las 15:45 por los aficionados al ciclismo que veían la Vuelta. Sí, otra vez Pogacar. En esta ocasión a 50 km de meta para firmar una exhibición sobrenatural. 105 kilómetros, cuatro puertos pirenaicos y más de 3.000 metros de desnivel recorridos en dos horas y cuarenta minutos. La mitad del trazado, en solitario.
La impresión primaria apunta a otra victoria más. El análisis, la superioridad de un ciclista sin límites que parece que todo lo hace fácil.
Con una superioridad tan manifiesta y unas diferencias en la cuarta etapa que se antojan irrecuperables (tres minutos al segundo), invita a pensar que lo que resta de Vuelta (18 etapas, 18) pueden resultar un monólogo aburrido. La tentación está ahí.
El pelotón no puede bajar los brazos. La pelea por el segundo escalón en el podio de Granada promete. Son muchos los llamados y solo dos los elegidos. Y queda la posibilidad de un fallo o percance de Pogacar. Improbable, pero esto es ciclismo y quedan 18 etapas.
