Vuelta a Navarra
Ciclistas navarros con el maillot más especial
Corredores forales analizan la Vuelta a Navarra 2025


Publicado el 29/05/2025 a las 05:00
El día que se presentó el recorrido de la Vuelta a Navarra, la organización de la carrera -M2 Eventos- invitó a cinco ciclistas navarros, que tras conocerse las etapas quisieron fotografiarse con el maillot rojo de líder de la ronda foral. Hubo representación de cada equipo. Mikel Uncilla -que finalmente no estará- e Iker Villar, del Caja Rural-Alea; el tudelano Unai Ramos, del Finisher. Aimar Berango, del Telcom-On Clima; y el sudafricano del Hostal Latorre, William Mills, que lleva dos años viviendo en Navarra.
Un veterano de guerra como Mikel Uncilla finalmente no estará en la ronda foral, pero el del Caja Rural-Alea tiene experiencia y poso para analizar la carrera. “Es una Vuelta muy dura, me recuerda a la del año pasado, aunque la distribución es diferente. La tercera y cuarta etapa van a decidir la general, es un recorrido muy exigente”, comentaba.
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Su compañero Iker Villar debutará en la ronda navarra en su primer año como aficionado, y después de un debut prometedor. Sobre todo con los detalles que dejó en Portugal con equipos de desarrollo. El de Igúzkiza ve una carrera dividida en dos.
“Este año la Vuelta a Navarra es una carrera que se divide en dos partes, las dos primeras etapas no puedes ganar la general pero sí perderla. Creo que quienes vayan a disputar la general van a estar más enfocados a las dos últimas, que son muy duras”, explicaba el ciclista de Tierra Estella, ganador de la Clásica de la Chuleta en Ávila. “Lo de la última etapa con tan pocas horas entre una y otra está muy bien para verlo desde la cuneta”.
MUCHO RESPETO A SAN MIGUEL
Si hay un elemento que va a condicionar el desarrollo de la 62 Vuelta a Navarra va a ser la ascensión a San Miguel de Aralar por la pista de hormigón desde Uharte Arakil. 10 kilómetros al 7,4% de pendiente media con rampas que en determinados puntos alcanzan el 15%.
“A mí me parece una vuelta muy completa que nos va a exigir atención todos los días, porque se puede perder en cualquier momento. Y hay montaña para hacer diferencias entre los dos días. El tercer día es el más duro, la subida a San Miguel es el punto más exigente de toda la carrera, ahí se puede hacer mucho daño”, comentaba el tudelano Unai Ramos, del equipo Finisher que hizo tercero en la general de la Vuelta al Bidasoa.
Para Unai Berango, del Telcom-On Clima, hay factores que pueden incrementar o no la dureza de la carrera.
“A mí me parece una Vuelta a Navarra durísima. Si en los dos primeros días sopla el aire seguro que se va a complicar mucho más la carrera. Si no sopla, serán días más tranquilos”, comenta el ciclista del equipo Telcom-Onclima, formación que llega a la ronda navarra con tres carreras ganadas en lo que va de curso. “Y la segunda parte de la Vuelta es muy exigente. El tercer día con la subida a San Miguel y bajar se va a hacer es muy duro. Y el cuarto, aún más. Porque el recorrido es también muy exigente, ya llevaremos muchos desgaste y hay menos tiempo de descanso al ser etapa de mañana”.
EL MÉRITO DE LOS PEQUEÑOS
Si la Vuelta a Navarra es una carrera especial para las escuadras navarras, hay una para la que todavía lo es más. El Hostal Latorre, que dirige el legendario Armijo, tiene en la ronda navarra el reto de los retos para una formación pequeñita. En ella milita un sudafricano, William Mills, que ya lleva dos años en la Comunidad foral, y para el que la Vuelta a Navarra es un regalo.
“Nunca había visto una carrera tan dura, no tengo experiencia en este recorrido”, comentaba Mills. “Para nuestro equipo, donde estoy muy a gusto, el poder correr ya aquí es un premio muy grande, y el resto es intentar terminar la carrera, porque el recorrido es superexigente”.

