El Giro arranca en Durrës, la ciudad albanesa donde Navarra peleó por una corona
Pocos imaginan que esta ciudad, hace casi siete siglos, fue conquistada por soldados navarros


Publicado el 08/05/2025 a las 21:27
La salida del Giro de Italia este viernes será desde Durrës, antigua Durazzo, una ciudad costera de Albania con una historia tan rica como olvidada. Pocos imaginan que, hace casi siete siglos, fue asediada por soldados navarros.
En 1366, una boda real cambió el mapa geopolítico de Europa. Luis de Evreux, hermano del rey navarro Carlos II “el Malo”, se casó con Juana de Sicilia, duquesa de Durazzo. Así, una ciudad lejana y pantanosa del Adriático entró en la esfera de influencia del pequeño reino navarro, que no tenía acceso al mar Mediterráneo, pero sí ambiciones.
Luis de Evreux se topó pronto con la resistencia local en Durazzo. Los albaneses, opuestos a ser gobernados por un extranjero, se rebelaron. En 1368, Durazzo cayó en manos de los líderes rebeldes Carlos Topia y Jorge Balsic. Pero Luis no se resignó. Con ayuda económica del rey de Francia y un ejército de mercenarios gascones, organizó una ofensiva para reconquistar el Regnum Albaniae.
LA COMPAÑÍA NAVARRA Y LA TOMA DE DURAZZO
Entre 1375 y 1376, Navarra organizó un segundo contingente armado, financiado por sus propias merindades. Nació así la Compañía Navarra, una hueste que embarcó en Tolosa rumbo a Albania y que, tras duros combates, consiguió recuperar la estratégica ciudad de Durazzo. Sin embargo, Luis de Evreux murió en combate y, poco después, su viuda volvió a casarse con un noble francés, desligando de nuevo a Navarra del Adriático. La Compañía, traicionada, quedó atrapada en tierra hostil.
DEL ADRIÁTICO A TEBAS: NAVARROS AL ASALTO DE GRECIA
Abandonados, los capitanes navarros ofrecieron sus servicios como mercenarios. Fue entonces cuando Juan de Urtubia, uno de sus líderes, aceptó la propuesta del señor de Corinto, un florentino ambicioso, para atacar los dominios catalanes en Grecia.
Así, en 1379, un centenar de navarros cruzaron el Peloponeso y sitiaron Tebas, entonces capital del Ducado de Atenas. Lo que parecía una misión suicida se convirtió en una auténtica revolución: los descontentos griegos y otros señores locales se sumaron a la ofensiva. Tebas cayó tras traiciones internas y un brutal saqueo. Posteriormente, los navarros también ocuparon Livadia y pusieron contra las cuerdas a Atenas.
Urtubia soñó con fundar un principado en tierras griegas. Pero la llegada de refuerzos catalanes y las presiones de Venecia truncaron sus planes. En 1382, firmó la paz y se retiró. Aun así, la acción de la Compañía Navarra debilitó de forma irreversible el dominio catalán en Grecia, que desaparecería poco después.
Hoy, Durazzo es Durrës. Un lugar que será foco del ciclismo internacional, sin que casi nadie recuerde que allí combatieron y murieron navarros. Soldados de un pequeño reino que, durante años, lucharon en Albania y Grecia, dejando una huella tan extraordinaria como olvidada.