Ciclismo
Exprimir la diferencia
Aimar Alarcia gana la vuelta con dos segundos de ventaja


Actualizado el 25/07/2023 a las 22:22
Un segundo le sirvió el año pasado a Bernardo Cambareri para llevarse el maillot de líder de la Vuelta a Pamplona. El donostiarra Aimar Alarcia ha exprimido hasta el máximo su diferencia. Dos segundos le han dado la victoria final de la presente ronda. Logró enfundarse el verde en la tercera etapa y ayer lo mantuvo. Precisamente, el argentino del Alimco volvió a reinar en la última jornada. Se llevó el triunfo parcial.
El ciclista del equipo alavés saltó del pelotón, dio caza al grupo de escapados, que protagonizó buena parte de la etapa, y continuó hacia adelante sin descanso. Se presentó con unos metros de distancia sobre Kepa Ormazabal (Ampo) y ganó en solitario en la meta situada en la zona del Redín en Pamplona, capital navarra de la que también partió la última etapa de la Vuelta.
Mientras, en el pelotón, los favoritos se hicieron un gran marcaje. Héctor Álvarez, segundo a dos segundos, trató de sorprender en el esprint al líder. El vencedor de la Vuelta a Guipúzcoa entró primero en el grupo. Alarcia lo hizo en la decimoctava posición, pero el jurado técnico decidió no picar tiempos, por lo que los primeros puestos de la general no sufrieron cambios. Alarcia se llevó la victoria final, acompañado en el podio de Héctor Álvarez (Lucta), segundo, y de Eneko Ortega (Besa), tercer clasificado a solo cuatro segundos. El mejor navarro en la general fue el tudelano del Hermanos Vizcay, Unai Ramos.
BATALLA PROMETIDA
El líder avisó el día anterior. Se presentaba una etapa de batalla. El plan ideal para él, según confirmó en el podio, fue que se formara una escapada con ciclistas que no afectaban en la general. Su equipo controlaría en el pelotón y dejaría hacer a la fuga. En parte, el planteamiento se cumplió. Primero se formó un grupo de nueve ciclistas que coronaron Orendain, aunque los ataques no cesaron en el grupo principal. En la bajada se les echó encima el pelotón.
La escapada que hizo kilómetros la conformaron quince corredores, entre los que viajaban Aitor García (Sumelec) y Adrián Martínez (Sakana). A su paso por Mendigorría llegaron a tener una diferencia de 1:50 minutos. En un principio se entendieron, pero también hubo momentos para el ataque en la fuga buena del día.
Pero la jornada no iba a ser perfecta para el líder. Él mismo tuvo que salir a los ataques de aquellos corredores que le podían incomodar en la general. El guipuzcoano Gari Ugarte (Bellota), vencedor de la primera etapa y portador del maillot de líder dos jornadas, lo intentó. Siete segundos le separaban de Alarcia y prometió pelea en la última jornada. El líder tuvo que salir en primera persona a estos ataques.
El campeón navarro Unai Ramos (Hermanos Vizcay) también quiso probar suerte, pero tampoco logró distancia. El equipo Eolo Kometa controló por detrás. Mientras el grupo cabecero se fue acercando a Pamplona pero las distancias eran menores. Del pelotón saltó Bernardo Cambareri. Alcanzó a los escapados. Logró la ayuda de un compañero de equipo. El pelotón engulló unidades. Por delante se fueron cuatro corredores.
El ciclista argentino, vencedor de la anterior Vuelta, se presentó con ventaja en la cuesta que da al Caballo Blanco. Lo hizo con distancia suficiente para poder celebrar la victoria. A dos segundos llegó Kepa Ormazabal, y a ocho Paul Karrere. El pelotón, guiado por Héctor Álvarez, llegó a diez segundos. Se otorgó el mismo tiempo a todo el grupo y los primeros puestos de la general no se movieron. Aimar Alarcia se quedó el maillot verde.

