Ciclismo
Allí donde comenzó la leyenda de Miguel
Tal día como hoy hace tres décadas Miguel Induráin conseguía su primer maillot amarillo en el Tour. Fue en la etapa Jaca-Val Louron, tras culminar una escapada legendaria con Chiappucci. Después vinieron cinco años de éxitos inolvidables


Publicado el 19/07/2021 a las 06:00
Quienes alguna vez han trepado por sus rampas en bicicleta y han hecho cima en él saben que en el Tourmalet, en aquel paisaje mayúsculo donde uno siempre se ve minúsculo, se han escrito parte de las mejores páginas de la historia del ciclismo. Una de ellas la protagonizó Miguel Induráin el 19 de julio de 1991. Ese día el Tourmalet comenzó a fraguar la leyenda del mejor ciclista español de todos los tiempos.
El de 1991 no estaba siendo un Tour de Francia sencillo para el equipo Banesto, que acudía con Perico Delgado como líder, y Miguel Induráin como segunda opción. Ese año el Tour comenzó en Lyon y daba un periplo por el norte antes de adentrarse en los Pirineos. El villavés había ganado la crono de 73 kilómetros en Alençon y Greg Lemond -el favorito- era el líder al entrar en la cordillera pirenaica.
El 18 de julio el Tour arribaba en Jaca tras 192 kilómetros. Leblanc y Mottet llegaron escapados con más de siete minutos. Leblanc se puso líder. La prensa española cargó con dureza contra Echávarri por la apatía de Banesto a la hora de neutralizar la fuga.
La bajada al Tourmalet
Al día siguiente se disputaba la gran jornada pirenaica de aquel Tour. Jaca-Val Loron con 232 kilómetros y las ascensiones a Portalet, Aubisque, Tourmalet, Aspin y Val Louron. Un día salvaje con casi 6.000 metros de desnivel acumulado, sol y un calor abrasador.
De los favoritos, el primero que se intentó mover fue Bugno. Lo hizo en el Aubisque, pero fue neutralizado. Camino del Tourmalet circulaba una fuga de tres corredores (Pensec, Chozas y Conti). Cuando el grupo de favoritos circulaba por un tramo al 8,5% en Bareges, el americano Lemond sorprendió con un ataque furibundo.
Tras él salió como una centella Chiappucci; Induráin lo hizo un poco más tarde, luego llegó Bugno y finalmente se incorporaron Mottet, Hampsten, Rue y el líder, Leblanc. De los teóricos favoritos Fignon y Delgado habían perdido contacto. El Diablo era quien marca el ritmo. A un kilómetro y medio de la cima José Miguel Echávarri se acercó con el coche para indicarle a Induráin que había visto a Lemond atufado en la subida.
En cuanto Chiappucci coronó el Tourmalet hubo dudas. Pero Induráin tomó la iniciativa y se lanzó en un descenso kamikaze hacia Santa Marie Campagne. Nadie consiguió seguirle.“Es la bajada más arriesgada que he hecho nunca, frené cuatro o cinco veces”. Tras el descenso Miguel contaba con 55 segundos de renta respecto a un grupo del que había saltado Chiappucci. Este se unió a Induráin para afrontar el Aspin y Val Louron.
Echávarri habló con Quintarelli, director del Carrera. Para el Diablo la etapa, para Miguel el amarillo.
El dueto coronó el Aspin con 2:15 respecto a Bugno, Mottet y Fignon. Para entonces Induráin -sin gorra, ni gafas, con una cadencia siempre ágil con el 39x21- ya era líder del Tour. Los 5,7 kilómetros finales de Val Louron fueron una tortura. Chiappucci aceleró en varias ocasiones probando a Miguel que dio un relevo final de kilómetro y medio. A 350 metros el Diablo tomó la delantera para ganar la etapa alzando sus brazos. Miguel, segundo, lanzaba el puño derecho con un gesto de rabia. Era maillot amarillo del Tour por primera vez en su vida.
La gorrita, el ramo y el cabreo de Echávarri
Cuando el 19 de julio de 1991 Miguel Induráin subió al podio del Tour de Francia por primera vez en su vida para recibir el maillot amarillo, el villavés estaba como en una nube y todo fue muy deprisa. Tan deprisa que, casi sin darse cuenta, cuando iba a ponerse la gorra del Banesto, las azafatas de la carrera le dan una de Credit Lyonnais, el banco patrocinador de la carrera. Al imponerle el maillot amarillo con la publicidad de Banesto -otro banco- las propias azafatas neutralizan la publicidad con el león de peluche y el ramo de flores que se regala al líder. Aquello no le gustó nada a José Miguel Echávarri, que elevó su protesta a Jean Marie Leblanc, director del Tour. Al día siguiente Induráin salió con gorra de Banesto.
Tourmalet, Aspin y Val Louron en bici con Marisa en el 20 aniversario
Val Louron marcó la carrera de Miguel Induráin en 1991, y el pentacampeón villavés no volvió en bicicleta hasta el escenario en el que consiguió su primer maillot amarillo dos décadas después. Pirenaica, una empresa cicloturista navarra que organiza una travesía anual por los Pirineos, montó el 28 de julio de 2011 un recorrido homenaje coincidiendo el vigésimo aniversario de la primera victoria del villavés en el Tour. Ese día Induráin hizo los 94 kilómetros finales de aquella legendaria etapa con las ascensiones al Tourmalet, Aspin y la subida final al Val Louron. Induráin, que aquel día subió el Tourmalet en 75 minutos, estuvo acompañado de medio centenar de cicloturistas. Y entre ellos se encontraba su mujer, Marisa López de Goicoechea, que cumplió con los colosos pirenaicos. Induráin vivió encantado aquella jornada. “Ojalá pueda volver dentro de otros 20 años”.