

El día que Navarra enamoró al Tour
Tal día como hoy hace 25 años la 17ª etapa del Tour terminaba en Pamplona. Al día siguiente la ronda francesa rodó por Navarra rumbo Hendaya. Dos jornadas en la que decenas de miles de personas se echaron a la calle para rendir homenaje a Miguel Induráin en el evento deportivo que más público ha concentrado en la Comunidad foral en toda su historia
Publicado el 17/07/2021 a las 06:00
Nunca un evento deportivo celebrado en Navarra ha tenido la repercusión planetaria de las dos etapas del Tour de Francia de 1996 que tuvieron como escenario Pamplona y buena parte del norte de la Comunidad foral.
Aquellas dos etapas del Tour comenzaron a gestarse tiempo atrás. Se daban las circunstancias favorables para su celebración. Deportivamente, Miguel Induráin había hecho historia al convertirse en el primer pentacampeón de forma consecutiva. Jean Marie Leblanc, por entonces mandamás del Tour, veía justo homenajear en su tierra a un ciclista que se había ganado la admiración deportiva y humana de todo el mundo, por su enorme calidad como ciclista y su sencillez como persona.
Económicamente la aventura de traer dos etapas del Tour podían sustentarse gracias al acuerdo de la Caja de Ahorros de Navarra (CAN), que ese año celebraba su 75 aniversario, y de la instituciones, Gobierno de Navarra y Ayuntamiento de Pamplona. El coste de las dos etapas fue de 67 millones de pesetas de entonces, y la repercusión fue mundial.
En el terreno político, España vivía por entonces atemorizada por los asesinatos de ETA. La banda terrorista, que amenazó por carta a personas de la organización de la carrera, no protagonizó ninguna acción en esas fechas. Hubo un despliegue de seguridad sin precedentes. Jean Marie Leblanc aseguró que “no hubo ninguna negociación económica” para que todo se desarrollara con normalidad con la banda. La agencia Vascopress aseguró en julio de 2003 que el Tour negoció con la banda en 1992 y 1996.


LARRAU, JUEZ DEFINITIVO
El Tour de Francia de 1996, el que estaba llamado a ser sexto Tour de Induráin, partía de la localidad holandesa de S´Hertogenbosch y pasaba por los Alpes antes que los Pirineos. La jornada navarra era la 17ª etapa, segunda pirenaica y presentaba un trazado que debía decidir el desenlace de aquella edición. 262 kilómetros entre Argeles Gazost y Pamplona en los que se ascendían Aubisque (1ª), Soulor (1ª), Marie Blanque (2ª), Soudet (1ª), Larrau (Hors Categorie) además de las tachuelas de Jaurrieta y Garralda en el tramo final. En total, 5.700 metros de desnivel acumulado en una jornada que se presumía salvaje.
La gran apuesta del recorrido planteado era el paso fronterizo de Larrau, en pleno Irati, una subida inédita y de una dureza hasta entonces desconocida. 14 kilómetros, 1.194 metros de desnivel con una pendiente media del 8,7% y rampas de hasta el 16. Su situación en la etapa, a más de 100 kilómetros de meta, podía ser definitiva. Y lo fue.


El Tour de 1996 venía marcado por lo que sucedió el 6 de julio camino de Les Arcs. Después de cinco años triunfales, Miguel Induráin hincaba la rodilla camino de la estación alpina. Un desfallecimiento descomunal comenzó a dar al traste con el sueño del sexto amarillo en París. El pentacampeón aguantó el tipo en la cronoescalada a Val d Isere.
Pero el hundimiento vino en la primera jornada de los Pirineos, con final en Hautacam. La subida que hizo Bjarne Riis con el plato grande desde abajo del puerto hasta la meta quedó para el recuerdo. Induráin, incapaz de seguirle en la subida, cedió ese día tres minutos, afrontó la etapa navarra con más de siete de pérdida.
“NO HABÍA MÁS”
La jornada de Pamplona tuvo varios frentes de batalla. Giorgio Squinzi, dueño de Mapei, había amenazado a los suyos si no lanzaban un ataque frontal contra Riis para tratar de dinamitar la carrera en la jornada más dura de la carrera. Ni Olano ni Rominger entraron en la batalla.


La etapa estuvo marcada por una fuga inicial en la que estuvieron Stephens, Bartoli y Hervé, que caminó hasta la mitad de la subida al Soudet. Allí fue donde, con una temperatura de 39 grados, Ugrumov comenzó a acelerar en el grupo de los favoritos. Le siguió de inmediato Ullrich y los Festina. La carrera saltó por los aires.
Miguel Induráin y Abraham Olano se quedaron prácticamente al mismo tiempo. Les quedaba todo un mundo hasta la llegada a Pamplona. “A mitad de la Piedra de San Martín, en la parte más dura, yo iba a mitad de grupo, y me quedé de los primeros. Y a partir de ahí no había nada que hacer. Subía a ritmo porque no podía más. Veníamos de Hautacam, ese día hizo muchísimo calor y nos machacó, no había más”, rememora Miguel Induráin, que en aquella etapa montó en su Pinarello un plato pequeño de 39 dientes y un piñón grande de 25. Eran las multiplicaciones que había por entonces.
Induráin afrontó Larrau en el grupo de los Mapei, con casi tres minutos perdidos respecto al grupo cabecero. Pero se quedó descolgado. Atravesó la subida en medio de una marea humana que en ningún momento dejó de animarle. Consiguió enlazar en el descenso con el grupo de los ONCE y los Mapei y llegó a Pamplona ocho minutos y medio más tarde de que lo hiciera Laurent Dufaux (Festina) y Bjarne Riis, más líder de la carrera tras aquella etapa inhumana por su dureza.


“Me está venciendo la carrera y me está dando una paliza terrible. Veo la jugada y quiero, pero las piernas no me acompañan”, comentó el pentacampeón en la meta. “Este es un deporte de cabeza, pero sobre todo de fuerza”.
El espectáculo ciclista fue tremendo. Muy pocas etapas de los Pirineos han resultado tan duras y decisivas como la que se vivió aquel 17 de julio en Navarra. El Tour quedó prendado de la ascensión a Larrau, por donde ha pasado una vez más. Fue en 2007.
La fiesta ciclista que se vivió en Pamplona fue excepcional. Por la organización -impecable- por la respuesta del público en todo los puntos del recorrido, tanto el día 17 como el 18 en el que el Tour viajaba de Pamplona a Hendaya previo paso por Erro, Mezquiritz, e Ibañeta. Pero no fue completa, faltó Miguel de amarillo.
¿Qué fue de los protagonistas de aquellos dos días?


- Riis ganó aquel Tour para después confesar que lo había hecho dopado, Induráin ganó el oro olímpico y se retiró seis meses después
LAURENT DUFAUX EL GANADOR
Ganó la etapa de Pamplona, después corrió con Festina -le pilló todo el caso Festina de dopaje en el Tour-, Saeco, Alessio y Quick Step. Se retiró en 2004 con 31 victorias y 19 grandes disputadas.
BJARNE RIIS EL LÍDER
Ganó aquel Tour, con 1:41 sobre Ullrich que se impuso en la edición de 1997. Riis fue séptimo un año después y tras la victoria en el 96 ganó una Amstel Gold Race como triunfo más significativo. En 2007 confesó públicamente que se había dopado entre 1993 y 1998, el Tour le retiró como ganador. Posteriormente ha dirigido proyectos como el CSC, Tinkoff y NTT.
MIGUEL INDURÁIN EL ÍDOLO
Terminó aquel Tour en 11º posición. De allí voló a los Juegos de Atlanta donde ganó la medalla de oro en la prueba contrarreloj. Banesto le obligó a correr la Vuelta a España contra su voluntad, abandonó en la 13ª etapa. El 2 de enero 1997 anunciaba en Pamplona su retirada del ciclismo profesional sabedor “de que podía haber luchado por un Tour más”.
JOSÉ LUIS OREJA EL ORGANIZADOR
Fue el alma máter de las dos etapas navarras del Tour de Francia en 1996. Hombre esencial del ciclismo en Navarra, impulsó equipos amateurs como Lizarte, carreras como los critériums de Pamplona y actividades populares como el día de la bicicleta. Falleció el 24 de febrero de 2014.
JOSÉ J.GARAYOA LA VOZ
Hizo de locutor en aquellas dos jornadas históricas. Siguió después narrando carreras de todas las categorías en Navarra. Murió el 4 de septiembre de 2004 entre la admiración del ciclismo navarro.
LAS CIFRAS
174 KM
TRANSCURRIERON por carreteras navarras en las etapas 17ª y 18ª del Tour de Francia de 1996.
67 MILLONES
DE PESETAS costó traer el final de etapa en Pamplona y la salida del día siguiente.
5700 M
DE DESNIVEL ACUMULADO tuvo la 17ª etapa del Tour 1996 entre Argeles Gazost y Pamplona. La diferencia entre el primer clasificado -Dufaux- y Cristiano Frattini, el último fue de 45 minutos. Hubo 5 abandonos.