TITAN DESERT
El camino hacia la Titan de Induráin
El pentacampeón sale a rodar hasta tres horas diarias pero sin trabajo específico


Actualizado el 21/02/2020 a las 06:00
Dentro de 57 días Miguel Induráin estará en Boumalnde Dades, en Marruecos, punto de partida de la decimoquinta edición de la Titan Desert, una prueba mezcla de mountain bike, orientación y supervivencia de seis días que transcurre por el desierto y en la que recorrerán 639 kilómetros con 7629 metros de desnivel acumulado. Induráin la está preparando a su manera, sin hacer una puesta a punto específica “porque no voy a disputarla, voy a terminarla”, comenta.
Normalmente Induráin solía empezar a coger la bici con asiduidad un poco más avanzado el año. Pero “ahora que no hay invierno y no llueve” el pentacampeón ya está saliendo a rodar para la Titan, que arranca el 19 de abril.
“Sé que salgo para allí el día 16 de abril, y lo que estoy haciendo sobre todo es carretera, ruedo. No hago series, no tengo un plan de preparación ni nada de eso”, comentaba este jueves Miguel Induráin. “De mountain bike estoy haciendo poco, hago más carretera”.
El pentacampeón del Tour estuvo el pasado fin de semana en Lloret de Mar junto con el equipo KH7 de Mauri. Vieron material, probaron las bicis, hicieron entrenamientos juntos (60 y 35 km) y les dieron consejos. “Lo normal, que tengamos cuidado con el calor, el agua y no andemos descalzos por la arena”, comentaba. “Y en bici no ir a rueda, porque te comes todo lo que echa el de delante. Y cuidado con las piedras. Aquí hay que ir solo”.
EL RETO DE LA ORIENTACIÓN
Para Miguel Induráin el fondo físico no es un problema, tampoco el calor, ni arreglar las posibles averías. A rodar por la arena y el desierto se acaba aprendiendo. Pero lo más difícil para el pentacampeón es orientarse.
“Para no comerte la arena lo mejor es ir solo para adelante. Lo que más me cuesta es orientarme, no tengo facilidad con el GPS, pero bueno con Mauri ya aprenderé”, comentaba el pentacampeón del Tour.
Finalmente Miguel Induráin no montará una bici Conor, lo hará con una Giant con suspensión delantera. “No soy muy aventurero, pero ya que me he metido en el lío pues voy a ir a pasarlo lo mejor posible, y a disfrutar lo que pueda. Voy a ir a sufrir lo justito, y si puedo a terminarla”.
¿Cómo afrontan el reto?
Lo importante es que el objetivo sea asumible. Miguel y yo ya demostramos lo que teníamos que demostrar cuando fuimos profesionales, tenemos que ir a la Titan a disfrutar, si hay que levantar el pie se levanta.
¿En qué tiene que tener cuidado Miguel?
Lo bueno es que la Titan no es muy técnica, no hay trialeras peligrosas. Va por pistas y senderos, y hay algún puertecito. Lo más complicado es la parte arenosa, hay que acertar con las presiones para poder ciclar y no ir andando.
¿Qué consejo le ha dado?
Que disfrute de la experiencia, que se lo tome con calma y viva la experiencia. Va con su hijo y pueden vivir una experiencia emotivo.
¿Lo más peligroso son las llagas por la arena?
Sí. Hay que controlar bien este tema. La arena se mete por el culotte, no hay que echarse agua por encima y empaparse, eso luego provoca rozaduras y llagas. Hay que ser prudente con la alimentación. Beber siempre agua embotellada y comer cosas cocidas, nada crudo.
Miguel está entrenando tres horas.
Sí, y estoy seguro de que va a hacerlo bien. El calor le va bien, y en el Clinic que hicimos le vi bien a Miguel y le vi muy bien a su hijo también.