Españoles en la NBA
Wembanyama amarga la primera gran actuación de Sergio de Larrea en la NBA
El base español se erige, con 21 puntos, en el líder anotador de unos Mavericks que caen derrotados frente a los Spurs


Publicado el 25/10/2026 a las 12:50
Tras quedarse sin anotar en sus dos primeros partidos en la NBA, Sergio de Larrea pudo exhibir al fin en la noche de este sábado ese baloncesto de alta escuela que le ha llevado hasta la mejor competición del planeta.
El base español anotó 21 puntos, capturó cinco rebotes y repartió cuatro asistencias en un vibrante duelo texano al que solo le faltó ponerle la guinda de una victoria por la que peleó con todo el vallisoletano.
El triunfo por 106-122 acabó cayendo de la mano de unos San Antonio Spurs que estrenaron así su casillero tras encajar dos derrotas en los dos partidos anteriores, pero los Dallas Mavericks disfrutaron con las acciones de un director de orquesta que aprovechó las bajas de las principales figuras de su equipo para asumir el bastón de mando.
Dusty May, técnico de los Mavs que catapultó al pívot español Aday Mara hasta el campeonato de la NCAA el pasado mes de abril con los Michigan Wolverines, no pudo contar con los servicios de Cooper Flagg, rookie del año el curso pasado, a causa de una lesión en el hombro, ni de Kyrie Irving, a quien dio descanso después de dos actuaciones notables puesto que el australiano se pasó 19 meses de baja por una lesión de rodilla y conviene dosificar sus esfuerzos.
Sin ellos, May entregó la titularidad a Naji Marshall y a Max Christie para que manejasen la pelota, pero De Larrea no tardó en entrar en acción y ya no hubo forma de sacarle de la pista.
"Fue genial. Su defensa está mejorando, sobre todo sobre el portador del balón. Estaba persiguiendo rebotes largos. En general, fue un partido realmente bueno de un jugador joven contra una de las mejores defensas en la línea de fondo", aplaudió May después de que el base vallisoletano demostrase todas las cualidades que le han llevado a ser ya una de las grandes realidades del baloncesto español.
Valiente para encarar el aro con independencia de la presencia en la pintura del gigantesco Victor Wembanyama a la par que sosegado en la dirección del juego cuando tocaba, De Larrea se erigió en el máximo anotador de los Mavericks con 9 de 15 en tiros de campo, incluyendo un 3 de 4 en triples a lo largo de los 33 minutos que permaneció sobre la pista.
"TRABAJO CADA DÍA"
"Trabajo cada día y hoy creo que fue el resultado de este trabajo", apuntó el español, quien pese a todo se mostró autocrítico al reseñar que todavía tiene que "mejorar muchas cosas. Rotaciones en defensa, estar preparado...". Su principal lunar ante los Spurs fueron las cuatro pérdidas de balón que cometió, pero lo suplió con creces a base de ese hambre que dejó encantado a su entrenador.
Una noche que hubiera sido perfecta para el ex de Valencia Basket si no se hubiese interpuesto en su camino Wembanyama. El francés, favorito para llevarse el MVP esta temporada, llevaba dos partidos mascando el amargo sabor de la derrota y salió al American Airlines Center de Dallas determinado a que no hubiese una tercera consecutiva para los actuales subcampeones de la NBA.
Como de costumbre, volvió a ser el mejor, con 23 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 4 tapones, de unos Spurs que con él sobre la pista firmaron un +32. El alien galo tuvo como principales escoltas a Dylan Harper (22 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias), Stephon Castle (19 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias) y De'Aaron Fox (19 puntos, 3 rebotes y 9 asistencias).
Los Warriors y los Heat no levantan cabeza
Al margen de la derrota de los Mavericks ante los Spurs, la noche en la NBA sirvió para demostrar que los Sixers también pueden arreglárselas sin LeBron James. Y es que los de Filadelfia optaron por darle descanso al Rey frente a los Milwaukee Bucks sin que su ausencia pasase factura a un equipo galáctico que sumó su tercer triunfo consecutivo para mantener impoluto su expediente en la recién estrenada campaña. Con LeBron descansando, Joel Embiid (28 puntos), Jaylen Brown (27) y Tyrese Maxey (26) sumaron fuerzas para liderar el triunfo de los Sixers (127-116). VJ Edgecombe se quedó en 17 puntos.
Los Bucks, que aún no han sido capaces de ganar, sí están echando mucho de menos a Giannis Antetokounmpo. Y eso que el griego tampoco ha estrenado aún su casillero de victorias desde que se mudó a Miami. De hecho, los Heat volvieron a caer por 115-110 contra los Charlotte Hornets y son últimos en la Conferencia Este. No tuvo su día Antetokounmpo, que se quedó en 14 puntos, con 4 de 11 en tiros de campo, y se vio lastrado por las faltas que cometió durante un encuentro en el que Davion Mitchell (22 puntos y 10 asistencias) y Bam Adebayo (20 puntos y 8 rebotes) fueron los mejores de los Heat.
Tampoco levantan cabeza los Golden State Warriors que, sin Stephen Curry sobre la pista, cayeron ante los Phoenix Suns (131-122) y sumaron su tercera derrota del curso. Desde que el prodigioso base de Akron (Ohio) aterrizase en la NBA en 2009, los Warriors no habían protagonizado un inicio de temporada tan horripilante como el actual, lo que habla a las claras de los profundos problemas a los que se está enfrentado una franquicia que es una sombra de lo que fue.
Por su parte, Nikola Jokic se revolvió contra sus propios aficionados en la sufrida victoria de los Denver Nuggets ante los New Orleans Pelicans (141-135). "Nos abuchearon en nuestro primer partido en casa, y creo que esos aficionados ya no tienen por qué venir. Si nos siguen, saben que nunca nos rendimos y que nos hemos recuperado de situaciones mucho peores. Así que, si me preguntan, ya no son bienvenidos", proclamó el pívot serbio tras un partido en el que el balcánico salió muy molesto con los abucheos de su público cuando los Nuggets iban perdiendo por 23 puntos y en el que el que fuera tres veces MVP de la NBA acabó rubricando 35 puntos, 15 rebotes y 10 asistencias. Fue el triple-doble número 199 en su carrera. Ya solo está a diez de cazar a Russell Westbrook.