Fase de ascenso a la 2ª FEB

El Castillo de Gorraiz mantiene vivas las opciones de ascenso tras ganar al Vila-real

Los navarros superaron por 80-86 a su rival y este sábado se medirá al Navàs Viscola (12.30h) por un pase a la final

Un lance del partido anterior entre el Getafe y el Castillo de Gorraiz Valle de Egüés
AmpliarAmpliar
Un lance del partido anterior entre el Getafe y el Castillo de Gorraiz Valle de Egüés
Un lance del partido anterior entre el Getafe y el Castillo de Gorraiz Valle de Egüés

CerrarCerrar

Jacinto Royo. ADG. Zaragoza

Publicado el 23/05/2025 a las 17:43

El Castillo de Gorraiz Valle de Egüés se jugará este sábado, a las 12:30 horas, el segundo puesto de su grupo dentro de la fase de ascenso a Segunda FEB que se está celebrando en Zaragoza. Su rival será el Navàs Viscola, que cayó ante el Getafe, equipo que ya había ganado al cuadro navarro y que tiene asegurado el salto de categoría. Será un partido a todo o nada. El ganador se medirá el domingo con el segundo del otro grupo para disponer de la última plaza para subir.

El equipo dirigido por Jotas Unzué sigue vivo gracias a un triunfo con mucho sufrimiento ante el Esportiu Bàsquet Vila-real, que también había perdido en la jornada inaugural, por 80-86. A ambos contendientes se les notó la falta de confianza propia de haber caído en sus respectivos compromisos del jueves. Demasiados errores no forzados en ambas zonas y mucha tensión en unos jugadores que se mostraron más agarrotados de lo habitual ante la trascendencia del encuentro.

De inicio, los puntos fueron cayendo con cuentagotas y ninguno de los dos conjuntos fue capaz de imponer su ritmo y tomar la iniciativa en el marcador con autoridad.

El tanteador fue decantándose hacia uno y otro bando, cambiando hasta en ocho ocasiones de dominador, en un primer cuarto rácano en anotación y que solamente se animó un poco en los últimos compases, lo que deparó un 17-19 al final de los diez primeros minutos.

Se soltaron un poco los protagonistas en el segundo acto, en el que empezó golpeando el conjunto castellonense, amparado en su lanzamiento exterior. Sendos triples convertidos por Igbins y Moragas dieron al Vila-real una ventaja de cuatro puntos (25-21).

Reaccionó el Valle de Egüés por medio de Álex Ramón y Pablo Fernández antes de que el cuadro de Iván Íñiguez consiguiera su mayor ventaja, tras otro triple convertido por Villar (32-27).

Entre Calvo y Lacunza consiguieron un parcial de 0-8 para revertir la situación (32-35). Además, la defensa del conjunto sarrigurense cerró bien las opciones de tiro del cuadro villarrealense, que únicamente vio aro desde la línea del tiro libre.

Un triple de Calvo puso el 34-40 y otro de Álex Ramón el 36-43. Fueron los mejores minutos de juego del equipo de Unzué hasta ese momento, que consiguió alcanzar el descanso, tras firmar un parcial de 4-17, con un favorable 36-44.

Ambas escuadras intercambiaron canastas después del intermedio hasta que cuatro puntos consecutivos de Portález y otros dos de Yárnoz estiraron los guarismos del tanteador más allá de la decena (42-54).

Intentó el Vila-real reaccionar con lanzamientos desde el arco del 6,75, con nulo acierto hasta que el italiano Volpato entró en combustión y logró encestar tres triples consecutivos, justo después de que Portález hubiera anotado dos tiros libres (51-56).

Los fantasmas del partido ante el Getafe aparecieron en el seno del equipo navarro. Sin embargo, un triple de Álex Ramón y un tiro libre de Portález devolvieron la tranquilidad al Valle de Egüés (51-60).

Volpato volvió a convertir otro triple mientras que Savitski respondió con dos canastas desde el poste bajo y cogió el relevo de un Portález que recibió un merecido descanso.

Al final del tercer cuarto se llegó con 61-70 y el último comenzó con una técnica a Savitski por protestar a los colegiados. No sacó demasiado provecho el equipo villarrealense. Sin embargo, varios errores de Calvo en el pase propiciaron robos de balón que terminaron con faltas de los jugadores del Valle de Egüés, aprovechadas por Moragas, Villar y Ribera para sumar desde la línea de personales (70-75). Había partido.

Un mate de Ribera puso el 73-77 y a Moragas se le escapó el balón cuando entraba a canasta casi solo. Calvo y Portález no perdonaron y después de otro triple del inspirado Volpato, Álex Ramón sentenció una contienda que permite seguir soñando a las huestes de Jotas Unzué.

Esportiu Bàsquet Vila-real: Le Berre (4), Cejudo (4), Villar (5), Moragas (19) y Ribera (13) -quinteto inicial-, Garrido, David García (1), Igbins (6), Volpato (20), Murcia (2), Campos (4) y Raúl Martínez (2).
Castillo de Gorraiz Valle de Egüés: Calvo (12), Elso, Yárnoz (5), Lacunza (18) y Portález (18) -quinteto inicial-, Álex Ramón (13), Savitski (11), Pablo Fernández (9), Úriz y Paradeda.
Árbitros: Cóndor Benítez y Castillo Morales (Colegio andaluz) Eliminaron a los jugadores del Vila-real Cejudo min. 39), y Ribera (min. 40), así como a Savitski (min. 39) por el Valle de Egüés.
Parciales: 17-19, 19-25 (36-44), 25-26 (61-70), 19-16 (80-86).
Incidencias: Pabellón Siglo XXI. 400 espectadores.

Jotas Unzué: “La clave del triunfo estuvo en el segundo cuarto”

El técnico pamplonés no podía ocultar la satisfacción por haber conseguido un triunfo vital para seguir en la lucha por el ascenso. “Los dos equipos sabíamos que si no ganábamos nos quedábamos sin apenas opciones. La tensión era muy grande. Aunque lo trabajes y lo hables con los jugadores, hay que tener siempre en cuenta el plano emocional, por eso te cuesta entrar en el partido. A veces intentas no cometer errores y eso es peligroso. Jugar a asegurar no te garantiza jugar bien y eso nos ha pasado en el primer cuarto”, aseveró Jotas Unzué.

La clave del triunfo ha estado en el segundo cuarto. Hemos entendido lo que teníamos que hacer. Justo cuando ellos se han puesto cuatro o cinco puntos arriba hemos comenzado a jugar más sueltos y como habíamos planeado. Ese parcial de 4-17 a nuestro favor ha sido determinante, aunque luego los tiros libres nos han podido costar el partido”, reconoció el preparador del Valle de Egüés.

“Después de todas las cábalas ya no hay más que pensar. Mañana hay que ganar. Llevamos mucha carga física y emocional y aquí entran las dudas de siempre: quemamos naves ante el Navàs y si ganamos igual no podemos ni andar al día siguiente, cuando nos jugaríamos definitivamente el ascenso, o intentamos jugar guardando fuerzas. En este tipo de competiciones hay demasiadas cosas que controlar".

“Ante el Navàs Viscola tenemos que hacer nuestro juego y si va bien ya iremos pensando. Va a ser otro partido de mucha tensión porque los dos equipos nos jugamos lo mismo. Y es mucho”, finalizó.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora