Javi Lacunza: "El baloncesto me ha dado mucho durante años"
El ala-pívot pamplonés ha vuelto a jugar con el Castillo de Gorraiz-Valle de Egüés de la Tercera FEB después de superar una lesión que le ha mantenido fuera de las canchas durante once meses


Publicado el 12/02/2025 a las 05:00
Javi Lacunza está de vuelta. Han sido once meses desde que se lesionó. Se rompió el tendón de Aquiles de su pierna derecha a finales de la temporada pasada, en marzo. El ala-pívot pamplonés, de 30 años, ya ha jugado dos partidos con el Castillo de Gorraiz-Valle de Egüés de la Tercera FEB, líder indiscutible de su grupo. Formar parte de este proyecto navarro ha sido uno de los alicientes que le ha acompañado en su recuperación.
¿Cómo se encuentra?
Bien, sí. Me encuentro muy bien. Estoy cogiendo el ritmo de competición. En el Aquiles tengo cero dolor cuando estoy jugando. Después sí que noto un poco de resentimiento pero todo dentro de lo normal. Estoy súper contento de volver a sentirme jugador, de ver que puedo aportar al equipo dentro de la pista y no sólo desde el banquillo, y con muchas ganas de seguir cogiendo forma y de continuar ayudando a ganar partidos.
Han sido once meses...
De mucho trabajo. Me lesioné a finales de la temporada anterior. Fue en marzo, cuando jugaba en Zarautz. Al momento, notas. Sabes que es una lesión grave. Me hicieron pruebas esa misma noche. Me dijeron que era el tendón de Aquiles de la pierna derecha y lo bueno es que te operan a los pocos días. Me operaron y ya tuve que reajustarme. Estás de baja. Hay que hacerse a la idea de que se trata de una lesión complicada. Desde el principio me dijeron que tenía que tomarme muy en serio la recuperación si mi objetivo era volver a competir. He estado en Zentrum y en San Miguel con la recuperación. Al principio el avance es grande pero los últimos tres o cuatro meses va más despacio. Me dieron el alta el jueves de hace dos semanas y ese fin de semana ya jugué.
Y la estadística refleja que fue un buen partido.
En la primera parte salí completamente revolucionado. Estaba nervioso, ansioso. Me equivoqué en todo lo posible. En la segunda parte me tranquilicé un poco más y salió mejor. Fue un partido cómodo. El entrenador me dio más minutos para ir cogiendo confianza. Los compañeros me buscaron. Me intentaron dar confianza y salió todo muy bien.
¿Dónde reside la complejidad de su lesión?
El tendón de Aquiles es el más fuerte del cuerpo. Entonces es muy importante que no pierda elasticidad y flexibilidad. Lo utilizas para todo para correr, andar, saltar...Para todos los ejercicios físicos intensos es una parte clave para que te acompañe el cuerpo. Si se acorta, ya no tienes el juego con la rodilla y en todos los ejercicios de alta intensidad es probable que se vuelva a romper. Se trata de una operación compleja. Es un tendón pilar para cualquier ejercicio y es importante recuperarlo bien si quieres volver a exigirte a nivel físico.
En momentos así, de una larga recuperación, ¿cómo se comporta?
Ya tenía la experiencia previa. Me operaron del hombro en la universidad, cuando estaba en Estados Unidos. Estuve un año sin jugar. Más o menos el proceso lo conocía. La parte del cuerpo es completamente distinta, no tiene nada que ver. El momento cuando te lesionas es un bajón grande. Esa tarde, noche, estaba destrozado, con disgusto, pero una vez pasas ese bache te marcas un objetivo y ayuda a pasar el día a día. Te enfocas en ello. Me ha ayudado mucho tener una rutina bastante seria. Es un proceso en el que aprendes mucho. Hay que estar concentrado en los ejercicios. Todo depende de cada uno, del trabajo que hagas. No me ha supuesto un esfuerzo excesivo porque ya lo tenía dentro de mi forma de ser. Mi entorno me ha ayudado un montón.
En casos como el suyo, una lesión así paraliza la vida deportiva pero también afecta a otras facetas como la laboral.
Estamos en una liga en la que la mayoría de los jugadores tenemos nuestros trabajos adicionales y el baloncesto es un hobby que nos lo tomamos de una manera muy seria, que conlleva un compromiso serio. Te afecta. Una lesión supone también una baja laboral. De momento, he tenido la suerte de poder compaginar los dos. El baloncesto me ha dado mucho durante muchísimos años. De momento me siento con ganas de seguir jugando. Todavía puedo rendir. Este proyecto que ha surgido en Navarra no sale todos los años.
Durante la recuperación, ¿en qué momento supo que iba a jugar en el Valle de Egüés?
En mi cabeza siempre he tenido claro que me iba a recuperar bien para jugar. Tuve algunos momentos de duda pero en el fondo siempre he dado por supuesto que me iba a recuperar bien. Siempre he tenido la ilusión de volver y más conociendo el proyecto que se estaba formando. Era una ilusión tremenda por intentar aportar a ese proyecto y dar otra vez la oportunidad al baloncesto navarro de tener un lugar a nivel profesional. Es algo que aquí se está intentando lograr. Esa ilusión por aportar mi granito de arena y jugar con amigos a un alto nivel ha sido algo que me ha ayudado mucho.
Aseguran que le han echado mucho de menos.
(Se ríe). Ganar han ganado todos los partidos. En ese aspecto, en la pista, no sé si me han echado mucho de menos. He intentado estar presente, ir a todos los entrenamientos que he podido, a los viajes. Así estaba con el grupo. Son todos amigos. Hacía presencia pero también me lo he pasado bien. Ahora lo importante es que yo encuentre la manera de contribuir a la buena dinámica que tiene el equipo. Estamos jugando muy bien.
¿Cómo vivió ese primer partido tras superar la lesión? ¿Los momentos previos?
Me quité un peso de encima. Llevaba mucho tiempo pensando en ese día. Lo vives como un debut inicial. Estaba igual de nervioso que cuando era pequeño. Siempre me pongo algo nervioso pero no tanto. Por distintos motivos, estaba sobre estimulado, con demasiada energía. En la primera parte me revolucioné pero en la segunda ya dije: ‘Venga, ya, vuelta a la normalidad’. La segunda parte fue mejor y el partido del último fin de semana me lo tomé de otra manera.
Un equipo lanzado hacia un objetivo ambicioso
No hace falta preguntarle por él para que su nombre aparezca en varios momentos de la entrevista. Javi Lacunza cita a Álex Calvo, su compañero, cuando se refiere a ese entorno que le ha arropado durante su proceso de recuperación. “Él es un pilar”, indica. “Desde que le conocí en Jesuitas cuando él era cadete y yo, júnior, hemos jugado después ocho años seguidos juntos: en Logroño, en Zarautz y ahora aquí. Hemos hecho mucha relación todos estos años”, explica. Ahora forman los dos parte de un equipo, el Castillo de Gorraiz-Valle de Egüés, con un objetivo claro: “el ascenso”. “El objetivo inicial era competir todos los días y ver hasta dónde podíamos llegar. Sabíamos que teníamos una plantilla que puede aspirar a todo. Ahora están encajando las piezas y estamos jugando muy bien. Vamos primeros. Sacamos tres partidos al segundo más el basketaverage. El objetivo es llegar a la fase de ascenso, que es una lotería. Es muy complicado, pero iremos a por el ascenso. Es otra liga. Tienes un día malo y te vas. Tenemos experiencia. Nos pasó con Logroño. Íbamos como favoritos y no lo conseguimos, pero está muy guay. Es una experiencia chulísima”, añade.
DNI
Javi Lacunza Abecia Pamplonés, de 30 años, trabaja en el departamento de Recursos Humanos de Siemens Energy.
Trayectoria Juega en el Valle de Egüés, de la Tercera FEB, tras militar en el Basket Navarra, en la LEB Plata, y haber completado después seis cursos en la Liga EBA.