Baloncesto

Una victoria por Pablo

El viernes el Basket Navarra recibió la alegría de Pablo Yárnoz. El alero se fracturó el peroné el domingo y quiso visitarles antes de que partieran a Cartagena para enfrentarse hoy (12h) al partido de vuelta del ‘playoff’, al que llegan con un triple de ventaja

El pasado viernes el Basket Navarra recibió la visita de Pablo Yárnoz. De izda a dcha. Jordan Rogers, David Font, Pablo Treviño, Adrián García, Iñigo De la Hera, Pablo Fernández, Tate Hoffman, Javier Balastegui, Stephen Ugochukwu, y con muletas, Pablo Yárnoz
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El pasado viernes el Basket Navarra recibió la visita de Pablo Yárnoz. De izda a dcha. Jordan Rogers, David Font, Pablo Treviño, Adrián García, Iñigo De la Hera, Pablo Fernández, Tate Hoffman, Javier Balastegui, Stephen Ugochukwu, y con muletas, Pablo Yárnoz
El pasado viernes el Basket Navarra recibió la visita de Pablo Yárnoz. De izda a dcha. Jordan Rogers, David Font, Pablo Treviño, Adrián García, Iñigo De la Hera, Pablo Fernández, Tate Hoffman, Javier Balastegui, Stephen Ugochukwu, y con muletas, Pablo Yárnoz

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Laura Villanueva

Publicado el 24/04/2022 a las 06:00

A falta de un diez minutos, con el marcador a su favor, y con la ilusión a flor de pie, llegó lo que nadie imaginaba. Tate Hoffman había conseguido un dos más uno, tenía que tirar a canasta y a la espera del rebote estaban sus compañeros, entre los que se encontraba Pablo Yárnoz. El tiro rebotó en el tablero y el navarro consiguió cogerlo, pero con la mala suerte de que un jugador del Cartagena cayó encima de su pierna izquierda. El tobillo quedo aplastado y en apenas dos segundos Arrosadía tembló. “Salí apoyado en dos compañeros, no podía pisar, pero no pensaba que era nada. Me fui directo a la Clínica San Miguel, con mi pareja y mis padres, pensando que era un esguince y cuando el médico me dio el diagnóstico se me vino el mundo abajo. Ni si quiera me plateaba esa opción, una fractura suponía tiempos de entre tres y seis meses y eso implicaba decir adiós. Mis padres lo pasaron bastante mal, ellos suelen viajar para vernos, lo viven mucho, pero lo positivo es que no me han puesto escayola ni férula y puedo empezar a mover el tobillo. Me agarro a lo bueno porque podría haber sido peor”, dice Yárnoz.

Todo ha pasado muy rápido, el domingo ingresó, el lunes por la mañana fue operado y el martes por la tarde estaba en casa. Sin embargo, en el hospital sonrió. “Vinieron mis compañeros, me hizo muchísima ilusión. Me dieron ánimos y me dedicaron la victoria, la verdad es que lo agradecí mucho. Llevaba toda la temporada trabajando súper duro y cuando llega el premio, los playoff, cojo y me lesiono. Menuda faena. Un palo muy grande”, se sincera el navarro.

El que no se olvidó de él fue Jordi, su entrenador. “Me llamó nada más enterarse del diagnóstico, estaba casi más afectado que yo. Es nuestra tercera temporada juntos, él confía mucho en mí, lo he notado en las últimas jornadas porque estaba teniendo bastante minutos, y creo que yo le estaba demostrando mucho. Para él ha sido una faena, aunque a mi también me da mucha pena. Hemos tenido altibajos, hemos sufrido porque hemos estado pocos, fuimos colistas, y ahora, que conseguimos esto, tengo que dejarlos. Lo viviré desde la barrera como uno más”, añade.

UNOS GARROTES CON JORDI

Arrosadía es su templo, su lugar favorito y el viernes regresó a él. Todo había cambiado, iba sin zapatillas y sin la camiseta de baloncesto, pero volvió a sonreír. “Durante el camino iba triste, allí entreno cada día y pisarlo sin jugar era raro, he sentido envidia de la sana. Aunque, me he emocionado un poco. Jordi cumplió el jueves 200 entrenamientos con el equipo y para celebrarlo, como ya hizo con los 100, llevó garroticos de Beatriz. Pensaba que se los habían comido todos, hay mucho gorrón por ahí, pero se portaron”, cuenta contento.

Ahora le toca hacer planes nuevos, cambiar la rutina. “Creo que me viene bien este tiempo libre porque tengo que hacer el TFG de mi carrera, CAFD. Veré alguna serie también, aunque soy un poco culo inquieto. Me gusta jugar a la play, pero durante la temporada no suelo ser de sofá. Suelo entrenar con mis preparadores y hasta el año pasado entrenaba a niños, nunca paro y ahora creo que se me va a hacer duro, aunque dentro de dos semanas igual me pueden quitar las muletas”.

Es el primer viaje que se pierde Yárnoz con el ENERparking Basket Navarra. “Yo quería ir a Cartagena, pero mi pierna creo que agradecerá no estar ocho horas en el autobús. Ya les he dicho que todavía nos quedan cinco partidos más. A los próximos iré. Sé que va a ser duro, son un equipo con un presupuesto mayor, pero lo van a sacar. Nos lo merecemos”, cuenta Pablo Yárnoz.

Jordi Juste: “Los tres puntos no te dan margen”

El entrenador del ENERparking Basket Navarra afronta el encuentro ante el Cartagena con entusiasmo. “Estamos en buena posición, ganamos el primer partido, pero los tres puntos no te dejan mucho margen, así que no especulamos. La confianza la tenemos por el partido que hicimos en casa. Tuvimos el dominio, el control del marcador y ritmo de juego constante, pero nos duele la falta de Pablo Yárnoz, ha crecido mucho como segundo capitán, también en el juego individual y con el equipo, ha sido clave para las relaciones que han surgido. Llegamos justitos, con 9 jugadores, pero con ganas. Tenemos que ser nosotros, hay que jugar rápido, no vamos a cambiar ahora, y tenemos que pelear el rebote porque ellos conceden mucho tiro exterior”, dice Juste. l.v.

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