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Iker Vicente: "Mi motivación es llegar a ser el mejor aizkolari de la historia, y es muy difícil"

El martes el aizkolari navarro Iker Vicente dará el baderazo de salida a su temporada 2026. Ese día viajará a Australia, donde a comienzos de abril busca ser campeón del mundo. Casi nada

Iker Vicente, número uno de la aizkora.
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Iker Vicente, número uno de la aizkora.SERGIO MARTÍN
Iker Vicente, número uno de la aizkora.

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Luis Guinea

Publicado el 15/03/2026 a las 05:00

¿Qué pasa cuando uno es el mejor de cualquier disciplina? Que desde fuera ganar parece casi una costumbre inercial, que se consigue fácil. Nada más lejos de la realidad. Para quienes lo han ganado todo alimentar la caldera de la motivación no resulta sencillo. A sus 28 años, el aizkolari navarro Iker Vicente Saralegi, que ya tiene en su palmarés prácticamente todo, se ha marcado un desafío mayúsculo. EL desafío con mayúsculas. Llegar a ser el mejor aizkolari de todos los tiempos. Lo hace sin un ápice de falsa humildad, trabajando, entrenando más que nadie y con los pies en el suelo. Vicente lucha contra sí mismo y contra la historia.

Empieza la temporada, ¿cómo está?

Muy bien, con ganas de empezar ya. He parado 20 días o algo menos de un mes porque quería prepararme para Australia, y si no ya se me iba a empezar a echar el tiempo encima. He descansado bastante, el tiempo que he estado parado no he hecho nada.

Jugó la apuesta y de ahí pasó a descansar.

Estuve 25 días o así sin coger el hacha y pero no sin hacer nada. Porque soy muy activo y tampoco me puedo parar quieto. En el día a día estoy para aquí y para allá. Fui a cazar. Además era el final de la temporada y quería aprovechar, no había podido ir en todo el otoño. A la playa no he ido; he estado por aquí. También me apetecía estar un poco con los amigos, con planes que no haces.

¿Porque acabó muy saturado?

No, terminé bien. Acabé cansado físicamente, más que mentalmente, porque no fue una preparación tan larga como otras veces. Estos cuatro meses que pasé entrenando lo he llevado mucho mejor que los campeonatos.

Además, entre los campeonatos y la apuesta jugó y ganó el Euskal Timber.

Sí, el Timber ayuda porque piensas en otras cosas y hace la preparación más amena. Terminé bien, aún con ganas. Lo que pasa es que hay que descansar. Físicamente también se me estaba haciendo el año largo y aunque llegué bien al final, también me apetecía desconectar de la aizkora.

Para usted 2025 fue de los mejores años en los que más cosas ha ganado, ¿con qué se quedó más satisfecho?

Creo que el año pasado fue mi mejor año. 2023 ya fue buenísimo; 2019 también fue muy bueno para mí, y desde entonces he ido mejorando poco a poco, sobre todo me quedo con que se ve que sigo mejorando. No sé cuánto margen me quedará, pero llevo ya unos años cortando y aún voy para arriba. Eso es señal de que aguantaré varias temporadas más.

¿La medida para usted de mejora son los tiempos o las sensaciones en los campeonatos?

Las sensaciones, más que los tiempos. En nuestro deporte casi no se puede hacer mucho caso a los tiempos porque siempre se depende de la madera. Por sensaciones veo que soy más fuerte, más resistente, más rápido, un poco todo. Mentalmente cada vez soy más fuerte. La experiencia hace que controles más las situaciones. Por eso cada vez creo que soy mejor.

Supongo que le da un valor más especial a la apuesta contra Otaño, era un rival potente y dos troncos de ventaja.

Era súper difícil, era un reto importante para mí. Al final Otaño es uno de los buenos y darle dos troncos era darle mucha ventaja y es complicado. Creo que en la apuesta me salió todo perfecto, en todas las estrategias.

¿Es el trabajo más fino que ha hecho?

Sí, creo que es uno de los más finos. En la primera apuesta ya hice un trabajo muy, muy bueno; en la segunda, también. En las que jugué con Larrañaga y Txikia sí que tuve algún fallo, y esta vez lo he hecho muy bien.

En la última apuesta se ha visto que elegir bien la madera es tan importante o más como estar bien físicamente o cortar bien.

Claro. Al final parecen chorradas: dónde empezar, dónde acabar, en qué orden cortar los troncos, en qué tipo de tronco llevar; son claves. Son cosas muy importantes que hay que llevar muy estudiadas de casa.

iker Vicente buscará en Australia ser campeón del mundo de velocidad.
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iker Vicente buscará en Australia ser campeón del mundo de velocidad.SERGIO MARTÍN
iker Vicente buscará en Australia ser campeón del mundo de velocidad.

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Ahora que ha pasado el tiempo, ¿cuántas vueltas le dio a la estrategia de esa apuesta?

Muchísimas. Desde que cerré la apuesta, todas las noches, cuando me metía en la cama, pensaba en ese día.

Pero la estrategia concreta de esa madera, ¿la pensaron mil veces?

Sí, buscábamos esta madera y barajamos otras opciones. Vimos diferentes posibilidades y al final creo que lo mejor fue llevar la madera que llevamos. Detrás de esa decisión hay un millón de vueltas. Todo el día estaba pensando en la madera.Luego en la cama pensaba si esto o si lo otro.

¿Y ahora, qué? Porque después de un montón de años ya ganando muchas cosas, imagino que buscar una motivación tampoco es tan fácil.

En 2019 gané todos los campeonatos, y al año siguiente perdí un poco de motivación. En cuanto la perdí, bajé la guardia y me vinieron palos por todos lados. Me empezaron a ganar Txikia, Larrañaga, y aunque quería volver a ese nivel no podía; me costó muchísimo. Ahí aprendí a valorar mucho lo bien que estás cuando atraviesas un buen momento. Pillé una motivación, me piqué, y desde entonces no me ha vuelto a faltar la motivación. Ahora mismo lo que me motiva es ganar el Campeonato del Mundo, para mí sería la leche. Luego, seguir acumulando txapelas es mi motivación y llegar a ser el mejor de la historia, si se puede.

Son palabras mayores.

Sí, eso es una locura. Sé que no lo voy a conseguir. Ganar las últimas txapelas es una cosa y ser el mejor de la historia es otra. En nuestro deporte lo malo es que la madera influye todo y los récords que se han hecho también han dependido de la madera. Nunca nadie va a poder cortar en igualdad de condiciones. Nunca nadie va a poder tener la misma madera. Entonces, realmente, nunca vas a saber si eres el mejor o no. Puede ser el mejor por el número de txapelas. Ese es un reto que tengo súper grande, que es muy lejano porque hay gente con muchísimas txapelas más que yo.

Bueno usted tiene cuatro; Mindegia, nueve.

Hay mucha gente todavía por delante, y son nueve txapelas. Son unas cuantas. Si un año tienes una lesión, otro año te gana uno, otro año otro... Es muy difícil.

¿Qué es lo que le puede frenar para ganar esas txapelas?

Los rivales y las lesiones. Por detrás viene gente joven muy fuerte. En un par de años el deporte cambia mucho. Está ahí Bihurri, que es más joven, y en dos años ha pegado un salto enorme.

¿Y el físico?

Las lesiones son el mayor peligro. Si tienes una lesión, olvídate. Porque igual tardas una temporada o dos para cuando recuperas el nivel.

Y la cabeza.

Por eso no hay problema. Estoy con una motivación enorme ahora también, con muchas ganas, me encuentro bien. Sé perfectamente que la gente entrena muchísimo, todo el mundo está a tope, te buscan los fallos y al final te los encuentran. Te pueden atacar y encontrar tus puntos débiles.

Sí, pero los que saben dicen que tiene una técnica casi imbatible.

Sí, pero hay gente que viene de abajo que corta muy muy bien. Bihurri es una máquina, técnicamente es perfecto. Txikia también es muy bueno a la hora de cortar, pero es que Bihurri es muy, muy bueno.

¿Qué txapela le cuesta más?

El individual, sin duda porque es el trabajo que más exige en todo, aunque quizá una apuesta tiene una presión extra.

En las apuestas este año igual ha marcado como una frontera muy muy difícil de superar que es dar dos troncos de ventaja ¿qué más puede hacer? ¿jugar contra dos?

Sí, es posible. El tema de maderas también a la gente le parece una tontería, pero es muy importante. Igual se puede hacer que uno lleve toda la madera. Es cuestión de verlo. En la apuesta de este año contra Otaño he llevado muy bien la madera, yo juego muchísimo con la madera, con las estrategias.

La elección de la madera es parte esencial una apuesta.

Es que si le das a uno toda la madera de ventaja, igual le estás dando muchísimo si lo hace bien. Ahí te pueden atacar fuerte.

¿El siguiente cuál sería? ¿darle toda la ventaja con la madera?

Dar la madera. También se puede plantear jugar contra dos, que es algo que ya he pensado. Lo que pasa es que enfrentarte a dos es mucho más costoso.

¿Usted necesita hacer una apuesta todos los años o es algo que hay que también dosificar así un poco?

Hay que dosificar. Lo normal sería que este año no haya apuesta; es muy fácil que no haya. Cuando hice la primera estuve cuatro años sin jugar otra. Igual ahora estoy otros cuatro años sin hacer una apuesta. Claro, porque eso es como acostumbrar a la gente a jamón del bueno siempre. Pero una apuesta, además, no es solo el aizkolari. En el entorno gasta mucho, tiene muchísimo trabajo, exige muchísimo más que los campeonatos. No quiero cansarle a la gente que me ayuda, porque cada apuesta es un jaleo potente, gordo. Estoy un poco a verlas venir. A ver si surge alguna y si surge, bien.

¿Cómo ve las apuestas que han hecho otros aizkolaris en los últimos tiempos?

Joxean Etxeberria hizo tres en un año. También son trabajos más pequeños. Yo lo veo bien. Joxean ha sabido jugar bien sus cartas, especialmente la madera.

¿Vio la del sábado pasado entre Zaldua y Soroa?

Fue una apuesta muy buena, muy interesante y con emoción e igualdad hasta el final. Zaldua y Soroa son dos aizkolaris con un nivel terrible.

Se comenta que parece que si no pones un trabajo muy duro en una apuesta, casi ni es una apuesta.

Sí, esa es la cosa. Antes gente de menos nivel hacía apuestas a trabajos mucho más cortos. Ahora se cogen unos trabajos muy grandes, cuando antes los buenos jugaban a 20 kanaerdikos y era una gran apuesta. Ahora 20 kanaerdikos parece que es una mierda. Y en realidad es un trabajo de es una hora. Y ya es una gran apuesta.

La semana que viene parte a Australia con un planteamiento muy ambicioso.

Creo que lo del campeón del mundo es algo que tengo dentro, que puedo conseguirlo

Y sabiendo que no es su distancia.

No, yo soy de trabajos más largos y en Australia es un corte de un solo tronco, no es lo habitual. Cuando quedé por primera vez segundo ya fue la pasada, porque hay tanta gente tan buena que ganarles a casi todos... Creo que le puedo ganar a uno un día, a otro día, pero ganarles a casi todos el mismo día es casi una locura. Con la trayectoria que llevo ahora veo que si he quedado segundo puedo ganar.

Y todo sin haber hecho una preparación al 100%.

Ahora desde la apuesta llevo entrenando a tope, porque tengo el Mundial en la cabeza. Los años que he quedado segundo ya me había preparado bastante, pero puede pasar que este año vaya y no me clasifique ni a la final. Hay muchísimo nivel y es muy complicado porque hay corte en cada eliminatoria y en semifinales estamos diez y pasan solo dos a la final, y de esos diez puede ganar casi cualquiera.

¿Por qué?

Porque en un trabajo corto es todo mucho más difícil, el margen de error es cero. En Australia todo es potencia absoluta, no hay más. Y con este campeonato estoy llegando casi a un punto de obsesión.

Pero a usted el viajar a Australia y conocer otros tipos de corte, otra gente le motiva mucho.

Sí, pero antes era más ir a vivir la experiencia, conocer a otra gente, aprender otras técnicas. Ahora ya voy a lo que voy. Es competición, quiero ganar el campeonato y haré lo que haya que hacer.

¿Baraja la posibilidad de probar en otras latitudes, en Europa?

Sí. Hasta ahora he estado súper cerrado a salir fuera porque teníamos el calendario de aquí muy lleno. Tenía que estar muy enfocado en lo de casa, porque al final hay que estar. Pero ahora como ha habido cambios en el calendario, tenemos un tiempo un poco más libre y lo voy a aprovechar; me va a venir bien para hacer lo que quería, salir por Europa.

¿Cuándo sería?

En primavera. Ahora voy a Australia y a la vuelta se puede probar en Europa. Luego en verano también me gustaría volver a Estados Unidos o Canadá, a ver.

¿Qué hay en Europa?

En Europa se suele cortar chopo. Los aizkolaris de aquí son tipo Australia, máquinas muy rápidas; son esprinters, dan todo en muy poco tiempo. Se corta en todos sitios: Bélgica, Francia, Irlanda, Inglaterra, Holanda... en Polonia son muy buenos. Quiero probar y salir, me va a venir bien para hacer lo que quería, para salir por Europa y ver qué hacen y cómo cortan. Hay un montón de campeonatos.

¿Tiene referencias?

Sí, porque muchos van a Australia también a cortar. Y hoy día por las redes sociales puedes ver prácticamente todo. Al final le siguen, me siguen. Hablamos alguna vez. Sí que conozco a gente. Conozco a los mejorillos de cada país.

¿Y el objetivo es similar a lo que ha hecho con Australia? ¿Primero probar y luego ver?

Quería haber salido algo más, pero ya se me están llenando las fechas y es un poco complicado. Tenía fecha para ir a Chequia, pero se me ha complicado. Al final no es tan sencillo como puede parecer.

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