Quebrantahuesos

Vidaurreta: “Me quedé con ganas de salir el domingo en bici”

  • A sus 87 años, Miguel Vidaurreta terminó bien la Quebrantahuesos en once horas a pesar del calor"

Vidaurreta: “Me quedé con ganas de salir el domingo en bici”
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Vidaurreta: “Me quedé con ganas de salir el domingo en bici”Diario Vasco
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Iñaki Izquierdo. San Sebastián

Actualizado el 23/06/2017 a las 11:29

Miguel Vidaurreta, a sus 87 años, terminó la Quebrantahuesos el sábado. «Y el domingo me quedé con las ganas de salir en bici con mis amigos del Hondarribia. Pero habría sido demasiado. Llegué pasada la medianoche e hice bien quedándome en casa. Además, los últimos tres días habían sido de ajetreo y tampoco había descansado demasiado». En realidad, no se quedó en casa. Fue a su huerta de Gaintxurizketa y a cuidar los animales que tiene allí.

Estaba contento Vidaurreta con esta nueva hazaña. «Terminé bien pero sufrí mucho por el calor. No iba muy preparado. Solo he hecho 2.600 kilómetros este año, que son pocos. Los fines de semana hacemos 80 o 90 kilómetros, en terreno fácil y paramos a almorzar. Poco para hacer frente al kilometraje y al calor de la Quebrantahuesos».

Por si hacer doscientos kilómetros con cuatro puertos (tres muy duros: Somport, Marie Blanque y Portalet) y temperaturas altas fuera poco, Vidaurreta y sus compañeros sufrieron un problema añadido. «Tardamos casi once horas y, claro, para los primeros había agua pero para los últimos ya no quedaba. En el Marie Blanque no había agua y paré en un riachuelo. Metí los pies y aquello fue la gloria».

A Vidaurreta, la escena le recordó «los viejos tiempos, cuando fui corredor profesional. En una Volta a Catalunya, los gregarios de Jesús Loroño parábamos en los bares para coger cerveza con azúcar, que es lo que quería Loroño. En aquella época nos atendían bien en los bares. Entrabas y te daban lo que pedías. También nos aprovisionábamos de agua. Así anduvimos el sábado».

El cicloturista hondarribiarra disfrutó de una nueva Quebrantahuesos, pero la masiva participación (más de ocho mil ciclistas) le genera un punto de tensión. «Que salga tanta gente provoca que la carretera está llena todo el tiempo. Unos te pasan por un lado, otros por otro... Hay que estar muy pendiente de las maniobras de los demás cicloturistas. No te puedes despistar».

Fruto de esos nervios previos a la disputa de la prueba, a Miguel Vidaurreta se le olvidaron las gafas de sol. «Tuve que hacer toda la Quebrantahuesos sin gafas. Me las olvidé en la mesilla».

FOTOS CON INDURÁIN

Vidaurreta fue una de las estrellas de la cita oscense. «La verdad es que no sé muy bien por qué, pero la gente sabía que iba y muchas personas me dieron ánimos y se fotografiaron conmigo». Él, por su parte, no perdió la oportunidad de retratarse junto a Miguel Indurain. «Fue emocionante», asegura. El quíntuple ganador del Tour de Francia no dudó el resaltar el extraordinario mérito del hondarribiarra.

Antes de viajar a Sabiñánigo ya ponía en duda que esta fuera a ser su última Quebrantahuesos y se reafirma en sus palabras. «No pienso en retirarme, pero los años van para arriba y no perdonan. No te puedes descuidar. Habrá que ver cómo estoy el año que viene. De momento me encuentro bien, pero hay que ser consciente de que llegará el día de dejarlo». Ahora planea apuntarse a la gran fondo de Donostia del 8 de octubre. «Si hubiera alguna prueba este fin de semana me apuntaría, para aprovechar la forma que he cogido».

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