El navarro Andoni Canela, cinco años detrás de los lobos con su hija adolescente: "Los escuchas aullar y te quedas ahí, en medio de la noche, como si estuvieras viendo una película"

El fotógrafo y cineasta tudelano presenta el documental ‘Durmiendo con lobos’ el 30 de octubre en los cines Golem de Pamplona y el 1 de noviembre en el Moncayo de Tudela

Uno de los lobos camina a pocos centímetros de la cámara en una imagen de Durmiendo con lobos
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Uno de los lobos camina a pocos centímetros de la cámara en una imagen de Durmiendo con loboswanda
Uno de los lobos camina a pocos centímetros de la cámara en una imagen de Durmiendo con lobos

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Ion Stegmeier

Publicado el 25/10/2026 a las 17:02

Andoni Canela (Tudela, 1969) y su hija Amaia han pasado cinco años y medio buscando lobos por toda la península ibérica. Lo han hecho sobre el terreno, en todas las estaciones y durmiendo al raso más de 80 noches. Padre e hija -Amaia inició la aventura con 10 años- les escuchaban aullar, encontraban huellas a 50 metros de la tienda de campaña y los descubrían con prismáticos muy cerca, a apenas un kilómetro. El fotógrafo y cineasta, fascinado con este animal desde hace 30 años, presenta la película 'Durmiendo con lobos' el día 30 en los cines Golem de Pamplona y el 1 de noviembre en el Moncayo de Tudela.

¿Kevin Costner bailaba con lobos y ustedes duermen con ellos?

Sí, esa película me parece maravillosa desde muchos puntos de vista. Además se rodó en una zona que curiosamente conozco porque tengo un gran amigo lakota, y he estado tres o cuatro veces allí. Hice un reportaje sobre los sioux, los indios lakota. Nuestro título viene porque una vez estaba durmiendo y empezó a aullar una manada de lobos delante, luego aulló un lobo detrás, luego uno a la izquierda y otro a la derecha. Y escribí el primer capítulo de un libro que se titulaba igual, Durmiendo con lobos.

¿Qué sensación provoca escuchar esos aullidos tan cerca: excitación, miedo, emoción...?

Miedo, no. En más de medio siglo en Europa no ha habido ningún caso de ataques con muerte de lobo. Sin embargo ha habido centenares de muertes por perros de caza, o por vacas, por jabalís o ciervos. Oír eso es muy, muy, muy emocionante. Te pone la piel de gallina, te hace sentir que estás en otra era. Los escuchas aullar y te quedas ahí, en medio de la noche, como si estuvieras viendo una película. Algunos son más graves, otros más agudos, parece que esté orquestado.

Con su hijo Unai estuvo por medio mundo detrás de los grandes felinos, ¿estaba esperando que Amaia creciera para hacer otra aventura con ella?

Es curioso, fue ella la que insistió. Había visto a su hermano, y cuando salió el tema de que iba a trabajar con los lobos, que empecé al lado de donde vivimos, en el Pirineo catalán, ella me dice: “¿Me puedes llevar? Cada dos o tres meses hacíamos salidas de dos o tres semanas, y si por lo que sea se retrasaba alguna me decía que cuándo íbamos.

Andoni Canela con su hija Amaia en uno de los campamentos de la película
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Andoni Canela con su hija Amaia en uno de los campamentos de la películawanda
Andoni Canela con su hija Amaia en uno de los campamentos de la película

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Ella empieza siendo niña y va creciendo según avanza la película, ¿preveía que el proyecto iba a durar tanto?

Sí, lo mismo que me pasó con Panteras. Soy consciente de la complejidad y la dificultad. Yo sabía que iba a durar varios años, eso era un problema añadido, porque Amaia a lo mejor a los diez, once, doce, podía haber dicho que sí, y a los catorce o quince haberme dicho que ya no le apetecía. Ver lobos cuesta. Para poder hacer un buen trabajo, y visitarlos en diferentes épocas que fueran representativas del ciclo biológico era realmente complejo.

¿Le produce orgullo que su hija se interese por las huellas de los animales en la nieve, por esperar, por la paciencia... ahora que prima la inmediatez, el TikTok, el móvil...?

Yo creo que cualquier chaval de ocho, diez, doce años, bien motivado seguiría ese ritmo y ese interés porque es emocionante, es divertido, realmente te lo pasas bien en esa aventura. Es cierto que en la adolescencia igual puede desviarse y cansarse de esto. En el caso de Amaia no fue así. Ella es de pocas palabras, pero te aseguro que si hubiera estado incómoda, o no le hubiera gustado, se le notaría en la cara.

¿Cree que, en general, hemos perdido un poco la capacidad de observación?

Me pasa incluso a mí. Cuando estoy absorto en otro tipo de trabajos y me paso semanas en las que salgo menos a la naturaleza o pierdo ese hábito yo me noto mal. Tengo esa necesidad de salir y es verdad que estar en un espacio natural transporta tu mente. Creo que lo hemos perdido y que cuanto más podamos volver nos beneficiará a todos.

¿Fue duro físicamente el rodaje?

Sí, claro. Tuvimos algunos episodios de mucho frío, también mucho calor, y luego, madrugabas antes de que salga el sol, que es cuando más opciones hay de ver a los lobos. Tiene una parte de dureza que había también que mostrar, porque es real y, por supuesto, porque da también el punto de vista cinematográfico. Pero bueno, esto no es subir al Everest, ni una aventura de supervivencia; no va ni de superhombres ni de superniñas. Hay que tener un conocimiento previo, pero en este caso la paciencia y la insistencia es lo que ha logrado que tengamos imágenes bastante únicas, muchas imágenes de lobos que no se han filmado antes o no se han reunido en un trabajo que recorra toda la península ibérica, desde el borde del mar a 2.800 metros de altura.

Tráiler de la película de Andoni Canela.
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Tráiler de la película de Andoni Canela.wanda
Tráiler de la película de Andoni Canela.

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Para obtener esas imágenes también han contado con esas cámaras camufladas que ponían en los árboles. ¿La tecnología también le va dando nuevas herramientas?

Sí. En la mayoría de los trabajos que he hecho con especies amenazadas la técnica fotográfica suele ser la distancia y los teleobjetivos. Las imágenes de lobos, en este caso, también, pero hay un par de excepciones. Una son los visores térmicos, imágenes tomadas totalmente de noche. Y la otra técnica, es la de la cámara de fototrampeo, que en este caso colocábamos en zonas muy concretas, con autorización, y cada dos o tres meses iba a revisarlas. Cuando los lobos pasan por allí tienes esa visión íntima que no consigues desde medio kilómetro.

Y es alucinante la cantidad de animales que pasan ante la cámara, increíble la cantidad de vida que hay en el bosque.

Y por un mismo sitio concreto. Aparecen 50 o 60 especies de animales, que son coprotagonistas. Lo mismo que la diversidad de paisajes, tanto de las zonas de helechos húmedas en Galicia, como los de alta montaña que hay del Pirineo o las Bardenas. Esa diversidad es importante, porque el lobo, como el ser humano, se adapta a vivir en cualquier sitio que no lo maten mucho y que tenga algo para comer.

¿Ha tenido discusiones con ganaderos o con gente que no es tan afín al lobo?

Sí, de hecho tengo amigos que son gente rural y muchos son ganaderos que tienen ataques de lobos. Unos están más en contra de una manera más radical, otros menos. No hay que estar justificando todo el rato que el lobo es el malo de las películas, de los cuentos, de la leyenda, que es el asesino de ovejas. En la película hay dos secuencias que mencionamos que los ganaderos no están contentos con que los lobos se coman sus potros; es cierto y hay que mencionarlo. Pero para eso ya hay cientos de reportajes; el 90% de lo que sale en prensa y televisión es por los ataques.Yo no me dedico al conflicto, no tengo problema de hablar con ello, pero para mí era más importante transmitir de una manera divulgativa que el lobo es una especie clave en los ecosistemas. Es un patrimonio natural muy importante y merece ser conservado al igual que otras especies.

¿Se dibuja un futuro de recuperación para el lobo?

La evolución desde hace 30 años ha sido de recuperación, ha aumentado mucho el número. Sobre todo hacia el sur, Ávila, Salamanca, Extremadura, Madrid, Segovia, Guadalajara... Hay un montón de manadas. Hacia el este hay unos pocos que de vez en cuando han llegado a Áragon, pero no han hecho ninguna manada, ni han criado.

Huella del lobo en la nieve
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Huella del lobo en la nievewanda
Huella del lobo en la nieve

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¿Llegarán a Navarra?

La población más cercana es La Rioja, manadas que comparten territorio con Soria. Luego están los de Burgos. Las manadas que habían criado en el País Vasco desaparecieron, y a Navarra algún ejemplar ha entrado, pero tal y como está la ganadería en Navarra es muy complicado. Para que pudiera establecerse una manada tendría que haber unos cambios en la gestión del ganado, tendría que aumentarse la protección, regular la protección de la especie. En los Pirineos han entrado por el pirineo catalán y unos poquitos han pasado al aragonés. Un lobo se acercó a Navarra fugazmente, pero los lobos europeos que están en el Pirineo no están en Navarra. Algún ejemplar puede acercarse pero es complicado que a corto plazo pueda establecerse una población. Es más probable en Aragón.

¿Estos lobos que vienen de Europa, concretamente de Italia, son distintos al lobo ibérico?

No, la especie es la misma que hay en toda Europa: el Canis lupus. Hace 100, 200, 150, 200 años, por los Pirineos transitaban los lobos “franceses” e “ibéricos”, porque había un flujo de sangre. No había ninguna frontera. Luego, cuando se mataron todos los lobos en Francia, en los Alpes, en Dinamarca, en Alemania... eso se cortó, ya no estaban conectados. Entonces estos lobos de origen italiano son lobos europeos, igual que toda la población de Eurasia; es decir, en el norte de Asia hay lobos, en Rusia hay lobos y en toda Norteamérica, en Estados Unidos y en Canadá, también, y es el mismo Canis lupus. Es verdad que algunos son más grandes y unos son más blancos porque viven en el Ártico, pero es la misma especie. Incluso los que hay en el sur de India, que son muy pequeños y muy delgados, son Canis lupus. Y de hecho la población ibérica lo que tiene es un cuello de botella porque apenas sobrevivieron 300 o 400 ejemplares a mediados del siglo pasado; estuvo a punto de extinguirse. Genéticamente son más pobres porque sobrevivieron muy pocos ejemplares.

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