Libros
Paul Pen: "Hay algo que atrae en las historias de gente encerrada y con ganas de huir"
El novelista vuelve con 'Fuegos Artificiales'


Publicado el 18/10/2026 a las 14:57
Un internado, dos adolescentes problemáticos y una huida por carretera. Estos son los elementos clave de 'Fuegos Artificiales' (Plaza y Janés), la última novela del autor español Paul Pen, que regresa a las librerías para entregar a sus lectores un poco más de su thriller "psicológico, dramático y emocional", como él mismo lo define.
El autor vuelve a arrancar un trabajo en un espacio cerrado, como ya hiciera en El Brillo de las Luciérnagas, y reivindica el poder narrativo de los "micromundos". "Hay algo que atrae en las historias de gente encerrada, con ganas de huir, es algo que me interesa en particular", apunta el escritor en una entrevista a Europa Press en la que también subraya la influencia de las "road movies" como Thelma y Louise en este libro, ya que: "siempre supe que iba a escribir una historia de una fuga por carretera".
Como autor, Paul Pen pone en primer plano la relevancia de trabajar el aspecto emocional y psicológico de la trama y de sus personales, un "aspecto importantísimo en cualquier historia", reconoce, porque permite establecer "la conexión real del lector con los personajes". "Que de verdad te importen los personales da mucho valor a una historia, la hace más memorable y no solo puro entretenimiento", recoge.
'Fuegos Artificiales' nos presenta dos protagonistas, dos adolescentes diamentralmente opuestos que traman la huida de un internado, que "comienza muy eufórica" pero guarda un "giro siniestro", advierte.
Uve y Jota generan, así, "el tipo de energía que se crea entre personalidades opuestas y complementarias". "Una energía diferente, propia, que los lleva a hacer cosas que no hubiesen hecho nunca si no se hubiesen encontrado", apostilla el escritor.
Sin embargo, la elección de protagonistas adolescentes no le resta perspectiva adulta al trabajo, que habla "de algo muy humano, y muy adulto, como es la pérdida de la inocencia y la búsqueda de la identidad", el sentimiento de "encierro" en la propia vida y la "pulsión por escapar". "Por muy adultos que seamos, muchas veces nos falta encontrar nuestro sitio", señala Paul Pen.
UNA MIRADA INOCENTE SOBRE LO TRUCULENTO
En todo caso, Paul Pen sí reconoce una predilección por los personajes juveniles e infantiles en sus novelas, algo que, argumenta, utiliza como contrapunto para historias "muy truculentas". "Me permite darle un toque de inocencia a temas muy tremendos, una parte de ternura a historias que son muy oscuras", destaca.
De su trabajo, él mismo también destaca la presencia central del suspense, "la parte emocional" de las tramas y, sobre todo, "la sensación de inmersión" para el lector. "Es algo que yo busco y que mis lectores me repiten mucho que les ha pasado", apunta.
Para alcanzarlo, recurre a una "literatura muy sensorial" en la que cuida y trabaja de manera especial "los detalles y las sensaciones". "Como trabajo con espacios pequeños, es importante trabajar mucho con los pequeños detalles", reconoce.
Paul Pen es un autor prolífico, con ocho novelas en 15 años. "Me gustaría serlo más", bromea, argumentando que siempre se marcó el objetivo de "escribir una novela al año".
Esa meta, reconoce, se topó de frente con el trabajo que suponía escribir un libro compaginando su actividad con otros trabajos. "Ahora, que puedo dedicarme solo a escribir, mi intención es sacar una novela al año", apunta, algo que ya ha logrado en 2025 (El Canto de los Grillos) y 2024 (A un lado de la carretera). De hecho, ya trabaja en su próximo thriller.