Historia
El Archivo de Navarra dedica su microexposición de octubre a los 50 Años del fin del Contencioso Estella-Tudela
La muestra, que también puede visitarse de manera online, exhibe documentos políticos y de la prensa de la época


Publicado el 06/10/2026 a las 12:55
Cuando se cumplen 50 años del fin del contencioso que enfrentó a Tudela y Estella por la asignación de dos diputados de la corporación foral, el Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición de octubre a exponer al público algunos de los documentos que custodia relacionados con este acontecimiento resuelto en 1976.
En concreto, se exhiben documentos como los oficios de Rafael Añón Baigorri, alcalde de Tudela, solicitando a la Diputación Foral y Provincial de Navarra la asignación de dos diputados forales a la merindad de Tudela, los acuerdos desestimatorios de respuesta, las noticias publicadas en prensa entre 1966 y 1976 sobre el desarrollo de la disputa y el acta de la reunión entre Rodolfo Martín Villa, ministro de la Gobernación, y los comisionados forales con la interpretación definitiva al contencioso, entre otros documentos.
La microexposición “50 Años de la Resolución del Contencioso Estella-Tudela (1976)” es una muestra de pequeño formato, de acceso libre y gratuito, que permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra todos los días del mes de octubre de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas.
También podrá visitarse de manera online, a través del micrositio web del Archivo Real y General de Navarra.
EL CONTENCIOSO POR LOS DOS DIPUTADOS
En 1970, el censo decenal de población evidenció que la merindad de Tudela (75.850 habitantes) había superado a la de Estella (65.420). Este hecho, lejos de quedarse en mera curiosidad demográfica, dio lugar a un singular conflicto al reclamar los municipios de la merindad tudelana, capitaneados por el alcalde de la capital ribera, el que les correspondiera a ellos escoger 2 de los 7 diputados que componían la Diputación Foral y Provincial de Navarra, y no, como había sucedido desde 1839, a la merindad de Estella. La resolución a esta disputa no llegaría hasta 1976 y su desenlace tendría incidencia en el proceso de reforma y democratización de las instituciones forales puesto en marcha durante la Transición, que concluiría con la aprobación en 1982 del Amejoramiento del Fuero.
La Ley de 16 de agosto de 1841, conocida como Ley Paccionada, había dispuesto que la diputación navarra estuviera formada por 7 diputados, elegidos uno por cada una de las 5 merindades, salvo las de Estella y Pamplona que elegían 2 por su mayor población. Por ello, en 1972, después de que el censo de 1970 mostrara que la merindad tudelana había superado en población a la de Estella, Rafael Añón Baigorri, alcalde de Tudela, se dirigió a la Diputación recordando que ya en 1966, tras el padrón quinquenal de 1965, había puesto al tanto a la corporación foral sobre este hecho y reclamando que en la próxima elección de 1974 se asignasen 2 diputados a su merindad. La Diputación, siempre recelosa de toda alteración del régimen foral reconocido a Navarra en la Ley Paccionada y reacia a tener que lidiar con la probable oposición estellesa a que su merindad perdiera un diputado, optó por demorar la respuesta a la reclamación. Sin embargo, el primer edil tudelano no desistió y en 1973, respaldado por el pleno municipal, reiteró la petición, formulando además el 6 de septiembre de ese año otra conjunta con los otros 22 alcaldes de la merindad de Tudela.
Con el asunto ganando notoriedad pública y después de que el Ayuntamiento de Estella y otros de su distrito hubieran expresado su rechazo a cambiar la distribución de diputados por merindades, la Diputación no pudo excusar por más tiempo su falta de acción y solicitó informes jurídicos e históricos para resolver el contencioso. Sin embargo, escudándose en la existencia de opiniones divergentes en los dictámenes recabados, la corporación foral propuso al Gobierno mantener para la elección provincial de 1974 los 2 diputados para Estella y demorar la decisión final sobre el asunto para la siguiente elección de 1977. Este hecho encrespó los ánimos en La Ribera y llevó al Ayuntamiento de Tudela a recurrir a los tribunales, acción que fue contestada por la Diputación el 3 de mayo de 1974 con una dura nota oficial en la que calificaba de contrafuero el proceder municipal, acusando nominalmente al alcalde y a varios concejales, haciendo mutar así el contencioso Estella-Tudela a un agrio e inédito conflicto institucional entre la Diputación y el consistorio ribero que saltó incluso a las páginas de la prensa nacional y en el que Añón, tras no recibir el respaldo mayoritario del pleno municipal para replicar de forma oficial y pública la nota de la Diputación, optó como acto de protesta por renunciar a la alcaldía el 4 de junio de 1974.
En un clima de tensión, el Ayuntamiento terminó accediendo a desistir de la acción judicial a cambio de un compromiso informal de pronta resolución de la cuestión por la Diputación. Sin embargo, los plazos volvieron a dilatarse, elevando con ello en Tudela el sentimiento de agravio, hasta que por fin, en 1976, cuando ya el debate de la reclamación tudelana se entrelazaba con el de la democratización de la Diputación al calor de los aires de reforma política abiertos en España, así como con la preocupación por la macrocefalia de la cuenca de Pamplona y el desequilibrio territorial de Navarra, la Diputación, por 3 votos –Asiáin, Iturralde y Marco– contra 1 –Fortún– (los otros 3 diputados –Arza, Irazoqui y Visus– optaron por no emitir su voto y abandonar la sesión) acordó el 21 de julio convenir con el Gobierno el interpretar la Ley Paccionada a favor de las tesis tudelanas; lo que se llevó a efecto en reunión con el ministro de la Gobernación celebrada el 13 de octubre de 1976 cuya acta fue aprobada por la Diputación el 21 y por el Gobierno el 29 de octubre.
De este modo, cuando en 1979 (tras aplazarse las de 1977) se convocaron elecciones por sufragio universal para la Diputación, se dispuso que la merindad de Tudela eligiera 2 diputados que, celebrados los comicios, resultaron ser Ángel Lasunción Goñi (UCD) y Jesús Malón Nicolao (PSOE). Ambos formarían así parte de la corporación que mediante la negociación del Amejoramiento del Fuero llevó a cabo la institucionalización de Navarra como comunidad foral y en la que el mayor peso político ganado por la merindad tudelana se haría notar en asuntos como la construcción del futuro Hospital Reina Sofía que, aunque prevista desde 1976, adquirió su impulso definitivo con la diputación electa en 1979.