Concierto

Zucchero cautiva en su estreno en Pamplona

Un Baluarte a media entrada disfruta con las canciones del músico italiano

Zucchero y su banda, este jueves 24 de septiembre por la tarde en el escenario de Baluarte
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Zucchero y su banda, este jueves 24 de septiembre por la tarde en el escenario de BaluarteJ.C. Cordovilla
Zucchero y su banda, este jueves 24 de septiembre por la tarde en el escenario de Baluarte

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Santi Echeverría

Publicado el 25/09/2026 a las 05:00

Adelmo Fornaciari ‘Zucchero’ acudía por primera voz a Pamplona –como bien señaló al respetable– y a un Baluarte que presentó media entrada pero que estuvo con el artista italiano de modo incondicional, disfrutando y devolviendo empáticamente todo lo que se le enviaba con tanto talento desde el escenario. 

Zucchero y su súper banda internacional formada por el californiano Polo Jones (director musical y bajo), la artista también estadounidense Virginia Kat Dyson (guitarras, coros), el escocés Peter Vettese (órgano Hammond, piano y sintetizador), los italianos Mario Schilirò (guitarras), y Adriano Molinari (batería) y la súpercorista francesa Omah Jali (coros y clarinete) recalaban en una larguísima e internacional gira en la están festejando el 25 aniversario de su súpertema 'Baila, under the moonlight'  que se ha bailado en medio mundo hasta la extenuación. 

El italiano, a sus 71 años y con 56 de profesión en el mundo de la música, ya ha vendido más de 60 millones de discos en su carrera, incluyendo 8 millones con el álbum 'Oro, incenso & birra'. Fue el primer artista occidental en actuar en el Kremlin tras la caída del Muro de Berlín, y es el único artista italiano que ha actuado en el Festival de Woodstock de 1994, en los eventos en honor a Nelson Mandela (de los cuales es embajador) y en el Tributo a Freddie Mercury en 1992. 

Ese mismo año, Zucchero y Luciano Pavarotti crearon juntos la gala benéfica 'Pavarotti & Friends'. Y sí, fueron grandes amigos. Lo homenajeó en Baluarte rescatando su voz en un dúo tan sentido como hermoso y doliente en la canción 'Miserere'. 

Realmente  fue un concierto cuajado de momentos hermosos, bien sonorizado y con esquemas de luz que supieron crear momentos tan íntimos como épicos dependiendo de las canciones. En un repertorio amplio que repasaba toda su discografía dentro de un concierto conceptualizado en cuatro partes, en el que incluso se sentó para descansar ya sus huesos setenteros. Desde esa guisa supo rizar el rizo de las excelentes interpretaciones con 'Un soffio caldo’, 'Occhi' y 'Nella casa c'era', respondiendo  al carácter musical tan 'mainstream' que tiene. Porque es italiano universal, que sabe convertirse no sólo en rey de las baladas y de los medios tiempos sino también del blues, del rock, del soul y hasta del góspel como atestiguaron sus dos primeros temas 'Spirito nel buio' y 'Music in Me'. Trazos de maestro que aún mantiene parte de la frescura en los agudos, que rompe la voz que ni el mismísimo Joe Cocker. 

El artista italiano, en un momento del concierto en Baluarte
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El artista italiano, en un momento del concierto en BaluarteJ.C. Cordovilla
El artista italiano, en un momento del concierto en Baluarte

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Inmensa la ayuda vocal que tuvo durante todo el concierto tanto de Kat como sobretodo de Omah, inmensa y poderosa y pariente vocal de la mismísima Tina Turner, a la cual homenajeo cuando junto a la banda interpretó 'Nutbush City Limits', para que Zucchero pudiera salir de escena para descansar. Destacaron también el sonido poderoso y la ejecución en las guitarras Mario Schilirò forjado a fuego en blues y rock, o el arte de Peter Vetesse tras sus torres de teclados y sintetizadores, aportando sonido cual media orquesta. Le recordamos en una etapa como teclista de los mismísimos Jethro Tull. Y en la rítmica estaban cumpliendo con creces el jefe Polo Johnson y un aseado Adriano Molinaro en las baquetas. 

Hubo un momento a mitad de concierto para poner patas arriba al Baluarte con su eterna 'Baila (Sexy Thing)'. A esas alturas todo el público ya bailaba de pie en el auditorio. Momentos fantásticos cargados de emoción fueron los de 'Partigiano reggiano', 'Vedo nero', 'Così celeste', 'Diamante' y la divertidísima 'Diavolo in me' que finalizó el concierto. Como no podía ser de otra manera el bis fue 'Senza una donna' (Without a Woman). 135 minutos de variadísimo concierto y la petición de que quiere volver. Sí, que vuelva, por favor.

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