Flamenco On Fire
José Mercé: "Ahora, a mis 71 años, es cuando más feliz me encuentro en el escenario"
El artista jerezano regresa a Flamenco On Fire con la energía de quien se siente “como un chaval joven que empieza”. El próximo jueves abrirá los ‘Grandes conciertos’ en Baluarte con un homenaje a su paisano Manuel Alejandro, “el mejor escribidor de canciones de amor”


Actualizado el 23/08/2026 a las 10:03
Hace cuatro años presentó en el Festival Flamenco On Fire su vigésimo disco, 'El Oripandó'. Con casi seis décadas de trayectoria, el cantaor jerezano regresa a Pamplona con 'José Mercé canta a Manuel Alejandro', un espectáculo que trasciende el homenaje para convertirse en un ejercicio de memoria, reinterpretación y diálogo entre dos universos musicales profundamente emocionales: el flamenco y la canción. Será el primero de los Grandes conciertos en Baluarte, este jueves 27 de agosto a las 21.15 horas (entradas, 30-48 euros). Al día siguiente, Mercé cantará desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona. “Me siento como un chaval joven que empieza”, confiesa desde su Jerez natal. Desde el otro lado del teléfono transmite una energía jovial, que se cuela entre sus respuestas y sus continuas risas.
Han pasado cuatro años desde su última actuación en Flamenco On Fire. ¿Qué recuerdo le dejó Pamplona?
Guardo un recuerdo maravilloso. Ese Baluarte, ese balcón... Y cómo la gente ama al flamenco, a nuestra cultura. Para mí es un gran honor poder estar en ese festival de Pamplona, porque creo que es de los festivales flamenco más importantes que hay en este país. Lo digo de corazón.
¿Le hace especial ilusión volver a cantar desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona?
Pues sí, porque eso es grandioso. Parece que uno está ahí en los Sanfermines... ¡Es una barbaridad! El primer año me quedé flipando porque no me esperaba ver esa plaza abarrotada de gente. Eso hay que vivirlo, hay que sentirlo y verlo. ¡Uno se siente como si fuera a tirar el chupinazo! (ríe a carcajadas). Es algo muy, muy, muy maravilloso.
¿Podrá disfrutar del ambiente del Flamenco On Fire?
Siempre vamos con prisa, pero espero que me de tiempo por lo menos de saborear la gastronomía de allá. Si puedo, me daré una vuelta para disfrutar de Pamplona.
En esta edición va a estar muy presente el recuerdo de Pepe Habichuela. ¿Qué legado deja?
Ha sido una desgracia muy grande. Se nos ha ido una guitarra muy grandiosa, de las pocas que quedaban de verdad.
Viene con un disco dedicado a Manuel Alejandro. Ambos nacieron en el mismo barrio de Jerez. ¿Sus mundos musicales estaban predestinados a cruzarse?
Manuel Alejandro nació unos años antes que yo, en el número 1 de la calle de la Merced, en el barrio de Santiago, y yo nací en el número 16, así que somos vecinos. Él ya me conocía desde pequeño. Para mí es un gran honor llevar sus canciones al flamenco. Todos estos temas de Manuel Alejandro los han cantado todos los grandes. Yo lo que hago es llevarlo a mi flamenco. He intentado que suene distinto.
¿Qué tiene Manuel Alejandro para que sus canciones sigan emocionando?
Yo te puedo decir que Manuel Alejandro, que nació en esa calle de la Merced, tuvo la gran suerte de que debajo de su habitación había en aquel entonces un tabanco donde los gitanos cantaban por soleá, por martinete, por seguiriya o bulería. Todo eso se lo ha quedado Manuel. Yo creo que esa es la sensibilidad que él tiene escribiendo canciones. Afortunadamente, a Manuel le encanta el flamenco. O sea, Manuel es flamenco ‘de nativitate’, como yo digo.
¿A Alejandro se le quedó impregnada esa banda sonora?
Sí, sí. Date cuenta de que en aquella época, a los bares de Jerez se les llamaba tabancos. Entonces no había guitarra, sino un barril donde los gitanos antiguos daban el compás con los nudillos. Se pegaban las noches cantando. Todo eso lo ha mamado Manuel Alejandro. Yo creo que él le debe muchísimo al flamenco.
¿Qué queda hoy de aquel Jerez flamenco que conoció de niño?
Bueno, ese flamenco ya no existe. Ahora están intentando que vuelvan los tabancos a Jerez como antiguamente, y ya hay dos o tres bares que los están volviendo a hacer tabancos. Y eso es bonito, ¿no? Que no se pierda esa tradición, esa cultura... La verdad es que lo están haciendo muy bien. Ahora, cuando voy a Jerez y ando por mis bares de Santiago o de San Miguel, hasta el olor ha cambiado. Recuerdo los antiguos olores a comida, a bodega, a vino...
Cuando empezó a pensar en este disco, ¿había alguna canción que le diera especial respeto llevarla al terreno del flamenco?
Todos los temas de Manuel son especiales. Yo me lo he pasado muy bien grabando este disco y me lo paso muy bien en el directo. Eso lo va a ver la gente en Pamplona, lo bien que nos lo pasamos.
¿Alguno que le emocione especialmente cuando lo canta ante el público?
Hombre, cuando canto Se nos rompió el amor, la gente se levanta en medio del tema, se ponen de pie, aplauden, ríen, lloran... Es una canción que le llega a todo el mundo. Suena muy flamenco, con mucha fuerza... Es muy bonito y muy emocionante, y está ocurriendo en todos los teatros. A la gente le toca muchísimo la fibra.
El pasado día 11 actuó en una bodega de Jerez, en el famoso Festival de Tío Pepe. ¿Qué significa cantar en su ciudad natal?
Estar en mi tierra, en mi ciudad, me pone más nervioso todavía. Pero bueno, siempre intentamos que todo sea maravilloso y que, una vez que pasen esos primeros minutos, los nervios se aplaquen.
Este verano ha actuado en escenarios tan espectaculares como el Teatro Romano de Mérida.
Eso fue una maravilla, parecía que estábamos en otra galaxia. Lo de Mérida solo es comparable al balcón de Pamplona (ríe).
En septiembre tiene un estreno importante en la Bienal de Sevilla, Toquen a rebato, junto a jóvenes guitarristas.
Voy a estar ahí el día 20 de septiembre. Quiero que me toquen tres guitarristas jóvenes, para que se den cuenta de que esto sigue, que los artistas flamencos jóvenes también valen. Conmigo van a estar David de Arahal, José del Tomate y Manuel Cerpa.
¿Qué destacaría de la guitarra flamenca de hoy en día?
La guitarra viene pisando muy fuerte. Para mí sería una gran satisfacción que el canto también tuviera la misma evolución que está teniendo la guitarra. Por desgracia no es así... Esperemos que poquito a poco vayan cogiendo onda.
¿Qué está pasando en el cante para que no sea lo que a usted le gustaría?
Creo que no salen esos ecos flamencos que te rompan, que te duelan, que te hieran. Falta que ese cante huela a flamenco, que tenga ese perfume.
¿No hay ningún cantaor o cantaora que le arrebate?
Desgraciadamente, no. Lo están haciendo bien, pero todo muy mecanizado, todo suena igual. Eso me da pena.
Lleva casi seis décadas de carrera. ¿El escenario le da la vida? Ahora, a mis 71 años, es cuando más feliz me encuentro en el escenario. De joven me costaba más trabajo. Ahora soy muy feliz, con todos mis respetos a mi público. Me siento muy bien, con muchas ganas de hacer cosas. Además, la gente me llena los teatros. Todo eso me hace tener más ganas de volver y seguir haciendo cosas. Ahora mismo me siento como un chaval joven que empieza, pero con más responsabilidad, con mucha ilusión y con muchas ganas de comerme el mundo (ríe).
¿Cómo se siente cuando termina un concierto?
Siempre digo que si el público disfruta la mitad de lo que he disfrutado yo, con eso ya me siento pagado.
No todos pueden decir que han estado casi 60 años en los escenarios y siempre con tanto cariño por parte del público.
Me siento muy privilegiado después de tantos años en esto. Y que mi público siga queriéndome, siga llenándome los teatros... ¿Qué más puedo pedir?
DNI
José Soto Soto, ‘Jose Mercé’. Jerez de la Frontera, 1955. Bisnieto de Paco de la Luz y sobrino de Manuel Soto ‘El Sordera’. A los 13 años se trasladó a Madrid para trabajar. Formó parte de la compañía de Antonio Gades hasta 1983. Participó en las películas ‘Bodas de sangre’ y ‘Flamenco’, de Carlos Saura. En 1968 debutó con el álbum ‘Cultura jonda 14. Bandera de Andalucía’. En 1998 saltó a la fama con el álbum ‘Del amanecer’, producido por el guitarrista Vicente Amigo. En 2019 logró el Disco de Diamante, que acredita más de un millón de discos vendidos durante su carrera, hito nunca logrado por un artista flamenco. En 2022 publicó su vigésimo disco, ‘El Oripandó’.