Joaquín Sabina: "Me arrepiento de haber perdido tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir"
El cantautor de Úbeda ha publicado 'Hola y adiós', un disco doble que recoge su concierto de despedida en el Movistar Arena de Madrid


Actualizado el 13/07/2026 a las 11:05
Joaquín Sabina, el icónico cantautor de Úbeda, ha lanzado recientemente 'Hola y adiós', su nuevo disco doble que inmortaliza el concierto de despedida de su última gira en el Movistar Arena de Madrid. A sus 67 años, el artista ha compartido una profunda reflexión sobre su trayectoria, confesando que lamenta haber "perdido tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de dedicarse a escribir". Esta declaración, recogida en una entrevista con la agencia EFE, ofrece una perspectiva íntima sobre su vida y su reciente retirada de los escenarios.
La publicación de este álbum coincide con el inicio de una nueva etapa para Sabina, tras una multitudinaria gira que culminó el pasado treinta de noviembre en el Movistar Arena. Este tour, que comenzó en América, marcó su adiós definitivo de los escenarios, abriendo paso a una vida sin compromisos profesionales ni exigencias externas. El cantautor busca ahora reencontrarse con hábitos y personas que su intensa agenda no le permitía, valorando el tiempo y la libertad recién adquiridos.
UNA VIDA DE EXCESOS Y REFLEXIONES
La trayectoria de Joaquín Sabina ha sido, sin duda, una existencia tremendamente intensa y movida. Desde sus inicios en el exilio en Londres, donde tocaba en restaurantes y bares durante el franquismo, hasta conquistar estadios y grandes auditorios por todo el mundo. Su biografía, repleta de anécdotas y leyendas, no ha estado exenta de excesos, sobre los que el propio artista reflexiona con franqueza. "Yo, con mi biografía, no estoy muy en desacuerdo. Tal vez sí me arrepiento de haber perdido tantas noches y tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir", ha declarado. Además, aborda los peligros de su época: "Como mucha gente cercana a mí soy de una generación que anduvo con la heroína. No yo, porque no la he probado nunca, pero sí con determinados excesos; es una generación muy loca y mucha gente, a veces la mejor, se quedó por el camino".
A pesar de su dilatada carrera y las vivencias acumuladas, Sabina asegura no ser un hombre nostálgico. "No soy nostálgico, no tengo nostalgia de nada, pero sí tengo memoria y la memoria a veces se agarra a cosas hermosísimas, a ese minuto que te pasó una vez y a esa felicidad que dura tan poco pero que es inolvidable", confiesa.
La fama, un compañero constante en su vida, también ha sido objeto de su análisis. "Eso que se llama fama tiene muchos inconvenientes. Yo amaba los bares y la noche. El sitio perfecto para escribir era en un bar a las tres de la mañana. Y eso que hace mucho tiempo que me echaron de los bares", explica.
El cantautor lamenta la pérdida de anonimato: "Y ahora, después del último concierto, había treinta personas esperándome a la puerta de casa. Eso no es agradable para alguien que soñó más con ser el hombre invisible que un cantante de éxito".