Música

Un siglo después del nacimiento de Miles Davis, París aún oye el sonido de su trompeta

Como Thomas, son muchos quienes mantienen vivo el recuerdo del legendario trompetista

El referido vinilo sobre un expositor de vinilos poco frecuentes y recién llegados a la tienda 'Sam Records', en París
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El referido vinilo sobre un expositor de vinilos poco frecuentes y recién llegados a la tienda 'Sam Records', en ParísEFE
El referido vinilo sobre un expositor de vinilos poco frecuentes y recién llegados a la tienda 'Sam Records', en París

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Agencia Efe

Publicado el 13/06/2026 a las 15:13

En las calles de París, una tienda de vinilos de 'jazz' muestra en su escaparate una ventana al pasado: el trompetista estadounidense Miles Davis (1926-1991) toca en portadas, fotografías y carteles que, cien años después de su nacimiento, conmemoran el sonido suave e inconfundible de su viento metal.

"Es un genio", dijo el dueño del local, Fred Thomas; "fue el mejor trompetista de 'jazz' de la historia y John Coltrane (1926-1967) -su compañero durante casi una década- fue el mejor saxofonista", agregó, frente a un vinilo de Davis reeditado por su aniversario.

Como Thomas, son muchos quienes mantienen vivo el recuerdo del legendario trompetista, que dejó un poso particularmente grande en París, ciudad por la que desarrolló una gran simpatía desde su primera llegada a la capital, en 1949, para actuar en el Festival Internacional de Jazz de dicho año.

"Al igual que muchos afroamericanos en aquella época, París no les veía como a negros: les veía como a músicos. Por eso no tenían ese estigma; no sentían la presión que tenían en Estados Unidos, no estaban obligados a tener permisos para tocar en los clubes... no eran considerados seres inferiores", explicó Thomas.

Fue esta simpatía encontrada en Francia lo que mantuvo a Davis ligado a Europa y, particularmente, a París: en los años 50 inició un romance con la cantante y actriz francesa Juliette Gréco (1927-2020) y regresó en reiteradas ocasiones a la ciudad, donde entabló amistad con músicos como el saxofonista Barney Wilen (1937-1996) o el pianista René Urtreger (1932, París).

Davis frecuentó barrios parisinos como Saint-Germain, epicentro del existencialismo francés, y actuó en salas icónicas como el Olympia, donde ofreció su mítico concierto de 1957, o la Sala Pleyel, que oyó por primera vez las notas de su trompeta en 1949.

El que probablemente sea el mejor testigo de su paso por París es la banda sonora de la película 'Ascenseur pour l'échafaud' ('Ascensor para el cadalso', 1958), del director de la 'nouvelle vague' Louis Malle, que Davis grabó en una sola noche, durante una sesión de pura improvisación.

Según el experto en 'jazz' y comisario de exposiciones en la Filarmónica de París Vincent Bessières, esta improvisación es una de las mayores cualidades del trompetista y una de las razones por los que sigue presente hoy en día, puesto que "asentó las bases sobre cómo tocar los temas pero, sobre todo, cómo improvisarlos".

Bessières opinó que álbumes de Davis como 'Kind of Blue' (1959) son, "sin duda, la base a partir de la cual se aprende el vocabulario del jazz" hoy en día, mientras que otros, como 'Tutu' (1986), demuestran su evolución constante, con la incorporación de sonidos e instrumentos electrónicos.

"Miles Davis fue quien movió las fronteras del 'jazz', quien las ensanchó y mostró que esta música podía mezclarse con muchos otros lenguajes musicales", resumió el experto.

"SI ESTUVIERA VIVO HOY, SE HABRÍA INTERESADO POR LA IA"

Según Bessières, Davis se ha mantenido más presente en la actualidad porque creía que el 'jazz' debe "evolucionar, renovarse y reinventarse en función de la música actual", razón por la que cree que, de seguir vivo, "se habría interesado por la Inteligencia Artificial (IA)".

"Prácticamente cada cinco años lleva a cabo una especie de revolución musical, de revolución estética, y cambia de estilo: hace evolucionar su música. Y eso es algo muy característico de él", agregó el experto.

Su obsesión con "no dar la impresión de ser un músico del pasado" le llevó a rodearse de algunos de los nombres más importantes y rompedores del género, como el bajista Marcus Miller (1959, Nueva York) o el guitarrista John Scofield (1951), impulsando toda una nueva generación de jazzistas.

Por su parte, Fred Thomas lamentó que, dado el impacto del estadounidense en la historia de la música, "no se hayan hecho muchas cosas" para celebrar su centenario.

"Universal Francia ha reeditado un 'Ascenseur pour l'échaufaud' que tengo en el catálogo, pero, aparte de eso, no se ha hecho gran cosa, ni en Estados Unidos ni en otros lugares, lo cual es sorprendente", subrayó, en referencia a su local 'Sam Records'.

Miles Davis es hoy reconocido como uno de los mejores músicos de 'jazz' de toda la historia, junto a contemporáneos como Duke Ellington (1899-1974) o Charlie Parker (1920-1955), y su renombre en Francia le ha valido el seguimiento de miles de aficionados y, incluso, una estatua de la célebre Niki de Saint-Phalle (1930-2002), hoy visible frente al paseo marítimo de Niza (sureste).

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