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El sábado se abre el plazo de inscripción para los talleres infantiles de verano en el Museo de Navarra
El taller titulado 'Jardín suspendido' tendrá como punto de partida las piezas de la colección permanente y la observación del entorno más cercano del museo


Publicado el 04/06/2026 a las 11:30
El próximo sábado, 6 de junio, se abre el plazo de inscripción para participar en los talleres infantiles que ofrece el Museo de Navarra durante este verano. Aprovechando la diversidad de propuestas expositivas que se podrán visitar durante julio y agosto, el taller ‘Jardín suspendido’ plantea un recorrido rico y variado por todo el museo. Además de trabajar con algunas de las obras más emblemáticas de la institución, la exposición Tercer paisaje nos permitirá adentrarnos en el universo creativo de María Azkarate.
TALLER CREATIVO PARA NIÑOS Y NIÑAS A PARTIR DE 6 AÑOS
Los talleres, pensados para niños y niñas a partir de los seis años, se desarrollarán durante los meses de julio y agosto. En concreto, se han programado dos talleres de doce horas cada uno, con un aforo de 18 menores por tanda que tendrán lugar de martes a viernes de 10:00 a 13:00h.
El primero se realizará del 21 al 24 de julio, y el segundo, del 4 al 7 de agosto. ‘Tea en la azotea’ será la encargada de impartirlos. A lo largo de las cuatro sesiones de las que consta cada taller se realizarán distintas propuestas creativas, siempre teniendo como referencia las exposiciones que hay actualmente en el Museo de Navarra.
La actividad tendrá un coste de 20 euros y se realizará un descuento especial de 5 euros a los hermanos y hermanas que participen. Las personas interesadas deberán formalizar la inscripción a partir del 6 de junio, sábado, de forma presencial en la recepción del Museo de Navarra en su horario de apertura (de martes a sábado de 9:30 a 14:00 y de 17:00 a 19:00 horas. Domingos de 11:00 a 14:00 horas). El importe de la actividad se abonará en el momento de la inscripción.
ALGUNAS DE LAS PROPUESTAS PLÁSTICAS
Inspirándonos en la instalación ‘Jardín suspendido’ de la fotógrafa María Azkarate, se plantea una mirada atenta hacia lo pequeño: aquello que normalmente pasa desapercibido, como flores secas, plantas espontáneas, sombras, texturas y formas orgánicas presentes tanto en el jardín como en las obras del museo. A partir de esta forma de observar, las personas participantes desarrollarán procesos de dibujo, collage, fotografía y recopilación, además de la creación de paisajes imaginarios, conectando naturaleza, memoria y arte contemporáneo desde una experiencia cercana, sensorial y experimental. En esta actividad los espacios exteriores se entenderán como una prolongación natural del taller y las exposiciones.
Por otro lado, las piezas de la colección permanente se utilizarán como punto de partida para la observación y la creación artística, entendiendo el museo como un espacio activo de interpretación: el Mapa de Abauntz permite trabajar la idea de territorio, recorrido y dibujo como forma de orientación e imaginación, mientras que la Mano de Irulegi abre la puerta a la creación de símbolos, alfabetos inventados y formas antiguas de comunicación. A las piezas mencionadas se sumarán también otros bienes culturales de la exposición permanente como pueden ser el retrato del marqués de San Adrián pintado por Goya o la arqueta de Leire. Todas estas obras seleccionadas funcionan como puntos de partida vivos dentro del recorrido de los talleres, conectando historia, imaginación y creación contemporánea.
Tea en la Azotea nos detalla algunas de las actividades que se realizarán en torno a piezas emblemáticas de la exposición permanente:
Mapa de Abauntz: el museo como mapa secreto. A partir de la idea de territorio y recorrido, se crearán mapas imaginarios del museo. Los participantes trabajarán con planos inventados, recorridos secretos y mapas del tesoro, utilizando pintura, ceras, sellos y símbolos propios. El dibujo se entiende aquí como una forma de contar un lugar.Hombre de Loizu: Huellas del tiempo. El cuerpo se trabajará como rastro y memoria. Se realizarán huellas con pintura, siluetas a tamaño real sobre papel continuo y calcos corporales. El objetivo es pensar cómo el cuerpo deja huella y cómo esa huella habla del paso del tiempo.La estatua togada de Pompelo: esculturas vivas. A partir de la figura representada en la obra, se trabajará la postura, el gesto y la representación del cuerpo. Los participantes recrearán posiciones y crearán esculturas rápidas con papel de aluminio o arcilla, tanto de forma individual como en grupo.Arqueta de Leire: Caja de secretos. A partir del trabajo ornamental de la pieza, se crearán pequeñas cajas intervenidas con patrones, hilos, dorados y relieves. La caja se entiende como un objeto que guarda memoria, secretos o pequeñas narraciones personales.