Conciertos con memoria
Barricada cambió de ritmo en el Teatro Gayarre: "Fumar no se puede, pero cantar sí"
La banda pamplonesa abandonó su habitual rock para ofrecer un concierto acústico en el escenario pamplonés


Publicado el 24/05/2026 a las 05:00
El Drogas, El Boni, Alfredo Piedrafita e Ibi eran las canciones de Barricada, pero algo era diferente. El rock and roll hizo acto de presencia en el Teatro Gayarre, pero era más suave, más pausado, más tranquilo. La banda txantreana se dejó la electricidad en casa y llevó al escenario pamplonés el sonido acústico, un estilo nuevo con el que, aun así, cautivó desde el primer momento a los más de ochocientos fieles que asistieron al concierto del 24 de febrero de 2006.
Todas las butacas estaban llenas cuando quedaban cinco minutos para el inicio previsto del espectáculo. Entre el público, plagado de veinteañeros, treintañeros y cuarentañeros, se encontraban Aurora Beltrán, líder de Tahúres Zurdos; Iker Piedrafita, hijo del guitarrista; y Juan Iribarren, preparador físico de Osasuna. Tuvieron que esperar un cuarto de hora más. A las nueve y diez de la noche, sin apagarse las luces ni subirse el telón, una guitarra comenzó a sonar. El público respondió con aplausos. Lo siguiente en escucharse fue 'Tu nombre'.
"Gracias, gabon, buenas noches", saludó Enrique Villarreal. Y el espectáculo prosiguió con 'Juegos ocultos' y 'Mañana será igual'. "El público se removía en sus butacas y acompañaba con palmas", recogió la crónica publicada el día siguiente por Diario de Navarra. Unas palmas que crecieron "en estruendo" cuando hubo que acompañar al clásico 'No hay tregua' y para reconocer la interpretación de 'Voy muriendo' llevada a cabo por el coro femenino.


El concierto fue vendido como DVD. Iba a quedar para la posteridad, y la banda quiso asegurarse de que lucía como era debido. "Barricada no escatimó en medios audiovisuales: una grúa ligera que sobrevolaba el patio de butacas, una ‘steady cam’ (cámara móvil) y cámaras ligeras dentro del escenario, delante y atrás". No fue lo único: los juegos de luces fueron una constante durante el espectáculo.
El Drogas también quiso legar su sentido del humor. "Fumar no se puede, pero cantar sí", animó el cantante, que aprovechó para mandar un recado a la corporación municipal: "De todas maneras, en el palco del Ayuntamiento no ha venido ni Dios". Una vez lanzado el reproche, se arrancó por 'Animal caliente'. "Atrapado en la noche, vigilante de la oscuridad…", cantó Villarreal, que en ocasiones dejó la voz al público en solitario.
Barricada subió al ritmo a partir de entonces. "Se enchufó algo más", afinó la crónica. El Boni y Piedrafita cogieron sus guitarras eléctricas y, "con un estilo de rhythm and blues y un rock más clásico, interpretaron 'El pan de los ángeles', 'Las paredes del pozo', 'Pasión por el ruido' y 'Sígueme'". El público se puso en pie y "se dejó llevar, siempre con moderación, por los ánimos en primera línea de El Boni y Piedrafita". Solo quedaba 'Boquita pintada' para poner fin a un concierto que demostró que Barricada podía cambiar de ritmo, pero sus incondicionales seguían junto a ellos.