Conciertos con memoria
Kiko Veneno se ganó los vítores del público en el paseo de Sarasate: “Viva San Fermín, viva el vino… y a cantar como tú sabes”
Los asistentes al concierto del catalán esperaron “algunos minutos” a que el artista catalán reapareciera sobre el escenario para interpretar los bises


Publicado el 03/05/2026 a las 05:00
“Gran concierto de Kiko Veneno”. Así comenzaba la crónica con la que César Méndez, periodista de 'Diario de Navarra', relató lo ocurrido en el paseo de Sarasate el 13 de julio de 2001. Y, efectivamente, debió ser un “gran concierto”, porque al final del mismo el público dejó claro que quería más. Los asistentes esperaron durante “algunos minutos” a que el artista catalán saliera de nuevo para interpretar los bises, y Veneno accedió.
El espectáculo comenzó con “una canción tranquila”, ‘Lobo López’, preludio de un recital repleto de “finales contundentes, punteos de guitarra, flamenco y estribillos pegadizos”. Todo ello acompañado por el público, que coreó durante las dos horas de concierto. Los primeros vítores llegaron con ‘Memphis blues’, y le siguió ‘Tú tranquilo’. “Yo no sé cómo tengo que estar. Estoy nervioso”, cantó Veneno. “Tú tranquilo”, respondió el público.
El cantante de Figueres (Girona), en una muestra de confianza con las personas que tenía enfrente, brindó con el vaso en alto por la “salud y la libertad”. Fue durante ‘Echo de menos’, que sonó antes que ‘Malospelos’ y que ‘Reír y llorar’. “Lloran las ramas azotadas por el viento, las raíces se están riendo en la oscuridad”, acompañaron los asistentes al artista, que le siguieron después a base de palmas en ‘En un Mercedes blanco’ y gritaron junto a él: “Viva San Fermín, viva el vino… y a cantar como tú sabes”.
Fue un espectáculo repleto de “arreglos” y “adornos”, con numerosos “punteos y compases a cargo de las guitarras”. Y también con detalles. “Charlie, el guitarra eléctrica, tocó el final de ‘Traspaso’ rozando el mástil de su guitarra con el pie del micrófono”, recogió César Méndez en la crónica. Una muestra más de que el espectáculo estaba siendo apacible, como también lo evidenció que Veneno apuntase con el dedo a los asistentes para que movieran “las caderas a golpe de rumba”.
Ya en el bis, José María López Sanfeliú (nombre real del artista) tocó ‘Coge la guitarra’ y, por último, ‘Volando voy’. “Kiko, Kiko”, coreó el paseo de Sarasate en señal de agradecimiento mientras los músicos, cogidos de la cintura, se inclinaban para corresponder los vítores. Todos, tanto los asistentes como los artistas, cumplieron con lo que se esperaba de ellos. Así lo expresó Méndez en las últimas líneas de su texto: “Un diez para el Kiko Veneno y otro para los pamploneses”.