Arte
Dos excepcionales piezas góticas del Museo de Navarra viajan a Troyes (Francia) y Madrid para participar en sendas exposiciones temporales
Son el Pavimento de Tiebas (siglo XIII) y el Sepulcro de Miguel Sánchez de Asiain (siglo XIV), que habitualmente se exponen en las salas 2.2 y 1.9 del Museo respectivamente


Publicado el 03/05/2026 a las 12:49
El Museo de Navarra ha prestado dos destacadas piezas medievales de su exposición permanente para dos interesantes proyectos expositivos fuera de Navarra.
Son el Pavimento de Tiebas (siglo XIII) y el Sepulcro de Miguel Sánchez de Asiain (siglo XIV), que habitualmente se exponen en las salas 2.2 y 1.9 del Museo respectivamente y que viajan a Troyes (Francia) y Madrid para participar en sendas exposiciones temporales.
Por un lado, el Pavimento de Tiebas ha sido solicitado en préstamo por la Direction des Archives et du Patrimoine, organismo público dependiente del Département de l’Aube, ubicado en Troyes (Francia), que en 2026 organiza un año cultural dedicado a promover la historia del condado de Champaña.
La muestra reunirá 250 piezas (obras de arte, manuscritos y documentos de archivo) que recorren la historia del principado durante los siglos XI y XIV, haciendo mención especial en la historia de los reyes navarros de la Casa de Champaña y en las instituciones navarras en la Edad Media.
El préstamo realizado por el Museo de Navarra para esta exposición es un conjunto de treinta y seis azulejos de arcilla roja vidriada realizados en el siglo XIII para el castillo de Tiebas, mandado construir por Teobaldo II de Champaña.
Son parte del pavimento descubierto en la campaña de excavación llevada a cabo en 2009 y fueron restaurados en 2017. Tras su restauración, ingresaron en el Museo de Navarra para ser expuestos en la sala 2.2. Las dieciséis piezas centrales presentan motivos figurativos.
El tema principal lo constituyen cuatro parejas de dragones afrontados, enmarcados entre dos circunferencias. Las cuatro esquinas se decoran con tallos y hojas, al igual que el interior de una tercera circunferencia central. Estas dieciséis baldosas están rodeadas por otras veinte monocromas en tonos marrones.
En la sección dedicada a las instituciones y la administración de los Thibaudiens, específicamente sobre las residencias del príncipe en Champaña y Navarra, se podrá ver el pavimento de Tiebas, junto con otras baldosas de Provins y Troyes estudiadas también por Iván Ruiz Ardanaz, investigador autor de una tesis doctoral defendida en la Universidad de Navarra, que estudia la composición y procedencia de estos pavimentos.
Con esto se destacarán los intercambios de modelos y los estrechos vínculos entre ambos territorios durante el reinado de Teobaldo II en la segunda mitad del siglo XIII.
Con motivo de la exposición se editará un catálogo que reunirá textos de los mejores especialistas en la materia.
Por otra parte, el Museo Nacional del Prado ha querido incorporar otra pieza navarra: las pinturas murales que decoraron el sepulcro del obispo de Pamplona Miguel Sánchez de Asiáin (1357-1364) en su exposición A la manera de Italia, que se podrá ver en la pinacoteca madrileña desde el 26 de mayo hasta el 20 de septiembre de 2026.
El sepulcro, que estaba en una de las crujías del claustro de la catedral de Pamplona, estuvo integrado por un arcosolio con tracerías, esculturas y con estas pinturas que tratan el tema del Juicio Final y del papel mediador de Cristo y la Virgen María en la Redención, iconográficamente conocido como la Doble Intercesión.
El Juicio Final es un tema muy difundido y adecuado para un sepulcro, pero no ocurre lo mismo con la Doble intercesión, que es bastante inusual y más en fecha tan temprana.
Recientes investigaciones de la Dra. Clara Fernández-Ladreda afirman que en Europa occidental solo se conocen dos ejemplos anteriores -una vidriera de la catedral alemana de Friburgo (1325-1350) y una miniatura del salterio del monasterio suizo de San Andrés de Engelberg (h. 1330)- y uno coetáneo -el epitafio del doctor Mengot en la catedral alemana de Heilsbronn (1370)-.
En España es aún más excepcional, pues no se ha localizado localizado ningún otro caso de época medieval, siendo los más antiguos de hacia 1500 y de origen foráneo -miniaturas de los Libros de Horas de la reina de Suecia y de Carlos V-. Por tanto, la pintura pamplonesa sería el único ejemplo hispánico del periodo medieval.
La exposición está comisariada por el doctor Joan Molina, jefe de Pintura Europea hasta 1500 del Museo del Prado, que además es editor científico del catálogo que va a acompañar el proyecto.
Un proyecto cuyo objetivo es mostrar la aportación de los modelos italianos en la definición del paisaje estético visual de la Península Ibérica entre aproximadamente 1320-1420 mediante una variada selección de piezas.
Con ellas se quiere ofrecer una completa panorámica en la que se abordarán temas como las aportaciones de los maestros locales que conocen modelos italianos, el comercio y la importación de obras, la personalidad y motivación de los promotores, la transferencia de modelos iconográficos, la llegada y actividad de maestros italianos, su adaptación a los gustos y tipologías de la clientela local y las rutas y redes establecidas por los maestros transalpinos.
La inclusión de la pieza del Museo de Navarra en esta muestra obedece a que esta se entiende como ejemplo paradigmático del papel desempeñado por la corte papal de Avignon como centro de recepción, elaboración y difusión de los modelos transalpinos y que está en estrecha relación con la influencia del arte italiano en la España del siglo XIV.