Toros
El rey emérito asiste en la Maestranza de Sevilla a la reaparición de Morante de la Puebla
Fue recibido con una salva de aplausos a su llegada a la Maestranza para ver la vuelta a los ruedos de Morante de la Puebla, que le dedicó un toro


Publicado el 05/04/2026 a las 19:49
Juan Carlos I fue recibió este domingo con una larga salva de aplausos cuando asistió este Domingo de Resurrección a la tradicional corrida de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, una cita imprescindible en el calendario taurino que marca el inicio de la temporada y que en esta edición lo hace con el regreso de Morante de la Puebla, que anunció su retirada el 12 de octubre. El cartel lo completaron Roca Rey y David de Miranda, con toros de Garcigrande, una de las divisas más prestigiosas del campo bravo actual. La aparición del rey emérito en el coso sevillano, acompañado de la infanta Elena, supone su primer regreso público a España desde la desclasificación, en febrero pasado, de los documentos secretos oficiales sobre el 23-F, en los que su figura institucional quedó reforzada al confirmar su papel decisivo para frenar el golpe militar de 1981. También ha sido su primera salida de Abu Dabi, donde reside hace casi seis años, desde que el 28 de febrero Israel y Estados Unidos mataran al máximo líder iraní e iniciaran una guerra en el Golfo Pérsico que ha puesto entre los objetivos militares a Emiratos Árabes Unidos. El padre de Felipe VI es un gran aficionado taurino y amigo personal de Morante, así como de Roca Rey, a quien se llegó a relacionar con su nieta Victoria Federica. Ambos le dedicaron sus primeros toros. Sin embargo, su presencia en el Coso del Baratillo, diez años después su última visita, adquiere una dimensión más amplia por la proyección pública que supone y por ser la primera visita desde que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, calificara de "deseable" el regreso definitivo de don Juan Carlos a España en febrero.
NO OCULTA SU DESEO DE VOLVER
Un anhelo que el rey emérito ha hecho llegar a Zarzuela y que ha expresado en sus memorias escritas junto a la periodista Laurence Debray. "Espero, mientras viva, tener una jubilación tranquila, retomar una relación armoniosa con mi hijo y, sobre todo, regresar a España, a mi hogar", dice en 'Reconciliación'. Tanto desde el Gobierno como desde la Casa Real han dejado claro que se trata de una decisión que le atañe solo a él y que puede volver, si así lo desea, con la única condición de fijar en el país su residencia fiscal. La presencia del rey Juan Carlos en el regreso al albero de Morante disparó la expectación de una corrida ya de por sí muy esperada por la fuerte personalidad, dentro y fuera de las plazas, del cigarrero, que no ha dudado en afirmar en una entrevista para el diario ABC: "Está feo que yo lo diga, pero vuelvo porque hago falta". Lo cierto es que, desde el anuncio de su retorno, el abono ha crecido un 35% en la Maestranza y en pocas horas se colgaron los carteles de 'no hay billetes' en todas las corridas de Morante y Roca Rey en el coso sevillano.
Sin embargo, el rey emérito no ha sido el único componente de la familia real que ha salido a la calle esta Semana Santa. La reina Sofía se desplazó a Murcia junto a sus hijas, las infantas Elena y Cristina, donde el Viernes Santo asistieron a la procesión de Los Salzillos, una de las más emblemáticas de la ciudad, en la que procesiona Nuestro Padre Jesús Nazareno. Doña Sofía, que recibió constantes vítores, se incorporó al cortejo junto al resto de nazarenos a las puertas de la Catedral murciana. Por su parte, los reyes Felipe VI y Letizia, junto a la princesa Leonor y a la infanta Sofía, sorprendieron con su presencia no anunciada en Carabanchel Bajo (Madrid) para contemplar la procesión del Silencio, también el Viernes Santo.