Conciertos con memoria
El concierto que no fue de 'Operación Triunfo' en Pamplona: "Los equipos estaban tan mojados que había incluso peligro de electrocución"
Los concursantes de la segunda edición del concurso tenían previsto actuar el 1 de junio de 2003 en la Plaza de Toros, pero un aguacero obligó a suspender el concierto y desató el enfado de algunos asistentes, que llegaron a aporrear las cristaleras del hotel donde se alojaban los 'triunfitos'


Publicado el 01/03/2026 a las 05:00
Era una época en la que, por la ausencia de recintos cubiertos, la lluvia aumentaba exponencialmente las posibilidades de suspender los espectáculos en Pamplona. “Primero fueron unas gotas, poco después un sirimiri suave, y, de repente, una colosal tormenta de verano”. Así describió Jesús Rubio, periodista de Diario de Navarra, las precipitaciones que arreciaron sobre la capital navarra el 1 de junio de 2003, el mismo día en el que los concursantes de ‘Operación Triunfo 2’ iban a actuar en la Plaza de Toros. El concierto no se reprogramó por “los compromisos de los cantantes” durante los días siguientes, pero se devolvió a los 11.000 espectadores el importe de las entradas.
El aguacero comenzó a falta de 25 minutos para el inicio del espectáculo, a las nueve y cinco de la noche de aquel domingo, y “no paró hasta pasadas las diez y media”. En ese momento, la actuación de los ‘triunfitos’ seguía en pie, pero la megafonía de la Plaza de Toros aplacó toda esperanza unos minutos después, a las once menos diez. “Los equipos estaban tan mojados que había incluso peligro de electrocución”, recogió Rubio en la crónica publicada el día posterior.


Durante el tiempo de espera, casi todos los asistentes “se refugiaron bajo los tejados del graderío alto o en los pasillos interiores”. Aunque hubo otros, unos doscientos, que permanecieron junto al escenario y “reclamaron a coro al navarro Enrique Anaut y a la vasca Ainhoa”. “¡Que salgan, que salgan!”, exclamaban. Pero no salieron, y el anuncio reproducido por los altavoces fue el último jarro de agua fría para ellos. “¡Ya no llueve!”, gritaban. La mayoría de los espectadores, eso sí, “salió con rapidez” del recinto. El balance de atenciones médicas practicadas por la DYA se acercó al medio centenar.
“Sobre todo lo siento por los que llevan esperando desde la mañana”, lamentaba Enrique Anaut, que recordaba que en Bilbao habían cantado el día anterior con lluvia. “Pero era un ‘calabobos’, no esto de hoy”, valoraba. Entre los ‘triunfitos’ también cundía el desconcierto. “¿Y qué se hace ahora?”, se preguntaba Miguel Ángel Silva. Lo que hicieron fue, finalmente, acudir al hotel Ciudad de Pamplona, donde se alojaban.


Aunque no fueron solos. En la puerta del hotel se concentraron setenta personas “para expresar su malestar por la suspensión del concierto y, especialmente, por la falta de respuesta por parte de sus ídolos”, explicó Diario de Navarra. En algunos momentos, además, los jóvenes llegaron a aporrear las cristaleras del hotel, pero los concursantes no salieron a recibirles. “Pasadas las doce de la noche, y con la llegada de dos policías nacionales, la situación se había calmado”, zanjó este periódico.