Carlos Llonis: "Jerónimo de Ayanz fue un Da Vinci navarro"
La obra que abre la colección ‘Indomables’ recupera la figura del inventor e ingeniero navarro, precursor de la máquina de vapor o del traje de buzo


Actualizado el 21/06/2025 a las 13:09
La Fundación TW, creada por la compañía navarra de logística y automoción Truck & Wheel, se ha propuesto que los niños, y con ellos también los adultos, conozcan mejor la historia de personajes navarros singulares, algunos de ellos no tan conocidos como como merecerían. Por eso han creado la colección de cuentos Indomables, que arranca con en el inventor e ingeniero Jerónimo de Ayanz. Este sábado se puede adquirir con Diario de Navarra.
¿Por qué comienza la serie con Jerónimo de Ayanz?
Carlos Llonis: Jerónimo es multidisciplinar. Es un hombre del Renacimiento, un Da Vinci navarro. Actuaba como ingeniero y, además, tenía conocimiento de cualquier ámbito de las humanidades o de las artes. Lo más llamativo es que toda esa innovación la utilizaba de manera útil. Es el concepto famoso de innovación en valor., que en la compañía Truck&Wheel nos gusta mucho. No es innovar por innovar o por conseguir subvenciones, sino innovar para mejorar tus procesos.
Es una figura relativamente olvidada. ¿Por qué?
(C. Ll.) Quizá no tuvo ningún reconocimiento como el segundo personaje que hemos elegido, que es Ramón y Cajal, que ganó el Nobel. La UPNA hizo una excelente gestión poniéndole una edificio con su nombre, pero en general es muy desconocido.
Contar su historia en poquitas líneas tiene su dificultad.
Vanessa Lizarralde: Lo que queríamos era que fuera amable para los niños, pero también que los adultos se implicaran. Nos gustaba que los adultos al final pudieran ver todo lo que hay detrás del personaje, de manera corta y con personas de peso (la historiadora Eloísa Ramírez Vaquero y el ingeniero Francisco Falcone, ambos de la UPNA). Queríamos también que tuviera presencia Nicolás García Tapia , que hace 25 años empezó a investigar sobre Jerónimo.
¿Cómo centraron la historia de un personaje tan versátil?
(V. L.) En la máquina de vapor. Era lo más difícil de contar para niños, pero también lo más importante.
(C.Ll.) La inventó un siglo y medio antes que James Watt. Si se hubiera promovido el invento de Jerónimo de Ayanz, el mundo hubiera cambiado. Se podría haber acelerado la revolución industrial.
¿Cómo era aquella máquina?
(V.L.) La máquina de Jerónimo equivalía a la que inventó Thomas Savery a finales del siglo XVIII. Cuando Watt aplicó esa máquina al ferrocarril, descubrió que faltaban cosas que sí tenía la de Jerónimo de Ayanz.
Sí que ayudó solucionar problemas en las minas.
(V.L.) Dice Francisco Falcone que un ayudante suyo murió en una de sus visitas a una fundición por los gases tóxicos. Desde entonces, él estuvo muy concienciado en ayudar a esta gente para que no muriera, en limpiar el aire. Pero después el problema fue el agua. Consiguió resolverlo con la fuerza del vapor. Nos resultó difícil hacer ver a un niño en el cómic cómo puede el vapor de agua tener fuerza. Leímos que Jerónimo empezó a investigar cuando en una cacerola hirviendo, la tapa se levantaba por la fuerza del vapor.
En una de las páginas aparece Jerónimo con Felipe II.
(V.L.) Apoyó un montón a Jerónimo, como apoyaba toda la ciencia. Queríamos transmitir esa parte de multiculturalidad y multidisciplina que nos parece muy importante hoy en día. Se puede ser científico, poeta, barítono…. Esa mezcla existía en aquella época en la corte. Hemos querido señalar a los niños que todo es importante.
(C.Ll.) Hay una idea de que el ingeniero tiene que ser un señor estructurado, cuadriculado. No es verdad, el ingeniero viene de ingenio y tiene que ser una persona imaginativa, creativa, que haga cosas constantemente diferentes. Eso es lo que nosotros queremos de un ingeniero. Este señor era el ejemplo perfecto: era músico, cosmólogo, militar. Aparte era muy fuerte y decían que rompía barajas con las manos. Gente como Baltasar Gracián o Lope de Vega crearon versos específicos para él.
Un hombre que además soñaba.
(V.L.) Queríamos transmitir que además de soñar tienes que llevar a realidad los sueños y que tengan una funcionalidad. Jerónimo daba vida a cosas que ideaba y luego las probaba para que se viese que funcionaban. Cosa opuesta un poco a Leonardo Da Vinci, que al final no probaba tanto sus inventos. La máquina de vapor se probó en Sevilla, en unas minas en Sevilla. O el traje de buzo en el Pisuerga, que también tenía una utilidad, coger perlas en América por el Caribe.
¿Cómo han trabajado el dibujo?
(V.L.) Está inspirado en imágenes. Queríamos que se viese Guenduláin o que los carruajes tuvieran mucho detalle. También buscábamos una ilustración un poco retro, no colores chillones de niño.
(C.Ll.). Vanessa y Nuria se han documentado mucho sobre cómo eran las casas de la época, las ventanas, las contraventanas, sobre todo.
¿Cuáles serán los personajes siguientes en la serie?
(C.Ll.) Ramón y Cajal, que es bastante parecido a Jerónimo. Y la Reina Toda, otra olvidada. Ya viuda, manejó el reino de Pamplona, casó a sus hijas con todo el norte de España y además su sobrino era Abderramán III. Por eso se decía entonces que en toda España eramos navarros. Blanca de Navarra, hija de Carlos III el Noble. Y Gayarre, del que lamentablemente no hay ninguna grabación. Dicen que enamoraba cuando cantaba.
¿Por qué instituyen la figura de padrino o madrina, que en el caso de Jerónimo es Antonio Catalán?
(V. L.) Para dar visibilidad, porque no es fácil, alguien que le dé un poco de alma. Se trata preferiblemente de un navarro que llegue al ámbito nacional o mundial., un poco como ocurre con TW.
El libro, este sábado con ‘Diario de Navarra’
El primer libro de la colección Indómable dedicado a Jerónimo de Ayanz se puede adquirir desde este sábado con Diario de Navarra al precio de 12,48 euros en los puntos de ventas habituales y en las delegaciones del periódico en Pamplona, Tudela y Estella.