Raoul Peck hace en Cannes un alegato contra el totalitarismo con las palabras de Orwell
Jennifer Lawrence y Robert Pattinson pusieron la nota de glamour en la alfombra roja


Publicado el 17/05/2025 a las 22:53
El cineasta haitiano Raoul Peck, conocido por obras como 'I Am Not Your Negro', presentó este sábado 'Orwell: 2+2=5', un documental que es a la vez un alegato contra el totalitarismo, un inventario de los grandes problemas de nuestro tiempo y un repaso al pensamiento del autor de '1984'.
Peck (Puerto Príncipe, 1953) es "un gran cineasta" y "podríamos decir, un gran documentalista", a la vista de su reciente trabajo, señaló el delegado artístico del festival francés, Thierry Frémaux, al introducir la película para su estreno en la sección Cannes Première, fuera de la competición por la Palma de Oro.
El que también fuera ministro de Cultura de Haití entre 1996 y 1997 hace suyas las palabras escritas el siglo pasado por George Orwell para trazar paralelismos entre las crisis de su época y las actuales, desde la limpieza étnica de los rohinyá en Birmania a la invasión rusa de Ucrania, pasando por el asalto al Capitolio estadounidense de enero de 2021.
Guiado por una voz en off que lee textos del autor británico, cuyo verdadero nombre era Eric Arthur Blair, el filme es, sobre todo, un alegato contra los totalitarismos, que provocan, según una cita de Orwell, que si el líder absoluto sostiene que dos más dos son cinco, entonces dos más dos son cinco.
"Eso me asusta más que las bombas", señala el narrador que ejerce de Orwell (1903-1950).
También repasa otros temas, como el tecnocapitalismo, el auge de la inteligencia artificial, la posverdad y el aumento imparable de las diferencias entre ricos y pobres.
Para ilustrarlo, combina las imágenes de esas crisis presentes, fragmentos de películas e imágenes de archivo, como fotos antiguas de Orwell o de acontecimientos en los que tomó parte el escritor de 'Rebelión en la granja', como la Guerra Civil española.
El año pasado, Peck también estuvo en la Croisette para presentar también fuera de competición la cinta 'Ernest Cole: Lost and Found', un filme en el que se sumergió en la vida y en los archivos de uno de los grandes fotógrafos del 'apartheid' en Sudáfrica.
Por ese trabajo logró el premio L’Œil d’or al mejor documental, al que optan cada año todas las películas de ese tipo presentadas en el marco del Festival de Cannes.
GLAMOUR EN LA ALFOMBRA ROJA
Jennifer Lawrence y Robert Pattinson desatacaron la locura este sábado en la alfombra roja de Cannes previa a la presentación del filme 'Die, My Love', de la realizadora escocesa Lynne Ramsay, que compite por la Palma de Oro.
La pareja de actores llegaron juntos y pasaron un largo rato firmando autógrafos y haciéndose selfies con los fans que les esperaban desde este mediodía frente al Gran Théâtre Lumière, antes de comenzar su desfile por la alfombra roja.
La actriz llevaba un vaporoso vestido blanco de diferentes capas plisadas y posó primero en solitario, al igual que Pattinson, con un clásico esmoquin y su característico despeinado perfecto.
Pattinson estuvo muy pendiente de su compañera de reparto cuando posaron juntos, le ayudó con la cola del vestido e incluso fue a buscarla cuando se disponía a subir ya las escaleras que dan acceso a la sala para que regresara de nuevo al comienzo de la alfombra para que volviera a hacer el desfile ya con todo el equipo del filme, en el que está también la veterana Sissy Spacek.
'Die, My Love' adapta la novela 'Matate, amor' (2012) de la escritora argentina Ariana Harwicz y cuenta la historia de una madre joven "que lucha contra sus demonios interiores".
Por la alfombra pasó además la actriz estadounidense Mariska Hargitay, que presentó en Cannes el documental 'My mom jayne', sobre su madre, Jayne Mansfield.
Una alfombra roja extraña que acogió a una invitada vestida de novia y a alguien disfrazado de un cóndor, dentro del equipo de 'I love Perú', dirigido por el actor francés Raphael Quenard.