Christina Rosenvinge lleva este sábado sus 'Versos sáficos' al Teatro Gayarre
Tras encarnar a la célebre poetisa griega en la obra ‘SAFO’, estrenada en el Festival de Mérida en 2022, este 26 de octubre presenta en Pamplona ‘Los versos sáficos’, álbum inspirado en los versos de quien fue una “estrella del pop” del siglo VII a.C.


Publicado el 25/10/2024 a las 18:10
Dentro del 30 aniversario de su disco 'Que me parta un rayo', Christina Rosenvinge acaba de aterrizar de un intenso periplo por Chile, Perú y Colombia, y también ha asistido al Festival de Cine de Morelia (México), donde se acaba de estrenar la película 'Hombres íntegros', de Alejandro Andrade, cuya banda sonora ha compuesto.
Este sábado 26 de octubre retomará en Pamplona su segunda gira musical, 'Los versos sáficos', el álbum donde ha grabado los temas que compuso para la obra de teatro 'SAFO', donde se metió en la piel de la poetisa de Lesbos que pasó a la historia por dar origen a la palabra ‘lesbiana’. En esta ocasión, Rosenvinge se ha dejado de llevar por el espíritu hedonista de Safo, a quien ha rendido homenaje con temas como 'Poema de la pasión', 'Himno a Afrodita' o 'Contra la épica'. La actuación de Rosenvinge será el colofón del Festival Letraheridas.
Lleva ligada a Safo desde el estreno teatral en Mérida, en el verano de 2022. Cuando empezó a estudiar a esta poeta, ¿qué le llamó la atención?
Casi todo el mundo sabe que los términos ‘sáfico’ o ‘lésbico’ están relacionado con una poeta griega, pero tenemos una noción muy vaga sobre quién fue. Yo tenía en casa un librito con poemas suyos, pero no sabía la historia entera. Ese descubrimiento fue muy revelador porque se cayeron unos cuantos mitos. Yo también tenía la idea de que Safo se había suicidado por amor tirándose por un acantilado, porque había visto cuadros donde eso se representaba, y resulta que ese es un mito. La realidad es que ella murió siendo muy mayor. En absoluto fue una poeta maldita.
¿Qué repercusión logró Safo en su época?
Tenía muchísimo éxito, fue muy reconocida y su influencia duró muchos siglos. Lo que sí ocurrió fue que su obra, que era tan extensa como la de Homero, no fue transcrita o no fue cuidada debidamente como la de otros clásicos griegos. También se sabe que sufrió la censura por parte del papa Gregorio VII, que consideró que sus textos eran inmorales y mandó destruirlos.
¿A Safo se la puede considerar más cantautora que poeta?
Ella fue la primera de nuestra estirpe de cantautoras. En aquella época, la poesía no se escribía, sino que se transmitía acompañada de música. Los versos de Safo se recitaban acompañados de una lira. La gente se aprendía esos versos, era algo que formaba parte de la tradición oral.
De Safo se conservan el 'Himno a Afrodita', poemas incompletos y versos sueltos. ¿Le supuso una dificultad tener tan poco material al que aferrarse?
Fue una ventaja y al mismo tiempo una desventaja. Me he basado en varias traducciones de sus poemas, que estaban escritos en griego eólico, un dialecto del griego. He hecho una adaptación muy libre de los versos de Safo, ya que una misma palabra significa cosas distintas en función de quién lo haya traducido. En el caso del 'Himno a Afrodita', podía jugar mucho con las distintas versiones. Lo único que hice fue quitar epítetos para condensar el texto. Mantuve la métrica de la estrofa sáfica, que son tres endecasílabos y un pentasílabo. Eso fue divertido mantenerlo. Otros textos eran poemas incompletos, porque se han encontrado en trocitos de papiro, con lo cual había mucho lugar para la imaginación. Ahí es donde entró la parte más creativa, uniendo los diferentes trocitos, como si fuera un trabajo de ‘patchwork’, y añadiendo versos míos.
¿Fue el 'Himno a Afrodita' el primer tema con el que empezó a trabajar?
No, yo creo que el primero que hice fue la 'Canción de boda', que es un conjunto de pequeños textos. En ellos no se habla del amor eterno y del matrimonio como sacramento, sino de la fiesta de la boda y la belleza de los jóvenes. Sobre todo habla de la festividad y la sensualidad, del vino, la fruta, los oros, los tejidos... Es algo súper sensual. Escribí esta canción tomando varios de estos textos y uniéndolos a la idea de que una de las discípulas de Safo en realidad no quiere casarse porque eso supone abandonar la casa de las musas.
Le ha salido una canción muy reivindicativa, que dice así: “Contra la épica, la estrofa sáfica”. ¿Son dos maneras muy diferentes de entender la poesía?
Esto sí que es algo muy personal, porque es una canción más mía de homenaje a Safo. Contra la épica no estaba en la obra 'SAFO', la escribí posteriormente. Ahí no están los versos de Safo, pero sí que está su espíritu y sobre todo su mensaje pacifista, presente en un poema que al final no utilicé. Es un poema donde dice que la belleza está en el amor y no en la destrucción. Tomando eso como punto de partida, escribí esta canción. Por otro lado, es un guiño al Día del Orgullo porque es una canción tecno, pensada como una canción frívola para bailarla en una discoteca, pero en realidad no es nada frívola.
También está presente el rock electrónico. ¿Tenía claro que iba a ser un disco muy variado?
Quería jugar con la sonoridad. En este disco, la variedad está más en los estilos, porque los textos inspirados por Safo son bastante uniformes. Entonces, la variedad para mí está más en los estilos y en jugar con la idea de si Safo es canción popular en su momento en el siglo VII a.C. Ahora, canción popular significa folklore, tecno, rock, pop, reguetón... Que al final no me he atrevido a meter reguetón, pero lo podía haber hecho.
¿Se sintió tentada por el reguetón?
Digamos que no me salía natural, ya me parecía demasiado gracioso. Sobre todo quería jugar con diferentes géneros musicales.
Después de la experiencia teatral que vivió en la obra 'SAFO', ¿le gustaría volver a subirse a un escenario como actriz?
Pues no lo sé, la verdad. Ahora siento mucho más respeto y admiración por los actores de teatro porque realmente he experimentado en mis propias carnes lo complicado y lo difícil que es. Para actuar se quiere mucha preparación técnica, muchísima concentración, no tienes la posibilidad de improvisar... Me pareció una experiencia maravillosa, pero en este caso estaba justificada porque para mí Safo es una pariente lejana.
Quizá le llegue alguna propuesta a la que no pueda decir que no...
(Ríe). A menudo me salgo de mi papel de cantautora, es algo que me divierte. Sin embargo, siempre es porque todo lo que me ofrecen está emparentado con la canción popular. En ese sentido, todo lo que hago tiene algo que ver con eso o bien con el acto de escribir. En el caso de la película Karen, también representé a una escritora. Yo me considero una actriz aficionada.
¿A 'Los versos sáficos' les queda gira por delante?
Sí, vamos a hacer varios conciertos por España y también viajaremos a la Feria del Libro de Guadalajara (México). Me apetece muchísimo volver a México con 'Los versos sáficos'.