El Columpio Asesino brilla en una estelar actuación en el BBK Live
Los navarros, con un sonido brillante, fueron pura maestría y veteranía sobre las tablas en la última jornada del festival


Publicado el 15/07/2024 a las 05:00
El Columpio Asesino brilló el sábado en una estelar actuación en el tercer y último día del Bilbao BBK Live. La banda navarra, que continúa con su especial gira de despedida celebrando más de dos décadas de trayectoria en la escena indie estatal, ofreció una poderosa y convincente actuación, en la que mezcló electrónica y rock, que abrió con Babel y cerró por todo lo alto con Toro. El broche final del festival lo pusieron la fiesta funk energizante de Jungle y el directo efervescente plagado de himnos generacionales de Arcade Fire.
Pese a que en el último día de festival las fuerzas amenazaban con fallar, la propuesta musical no era pecata minuta, con unos 'Alcalá Norte' en estado de ebullición en el indie patrio y que pisaban Bilbao por primera vez y, en contraposición, los ya legendarios 'El Columpio Asesino'. Es decir, dos de los platos fuertes de esta edición colocados casi seguidos durante la tarde en el escenario principal y que escenificaron a la perfección el recambio generacional en la música alternativa española, esa industria que ha pasado de congregar a un público minoritario en los 90 a mover a grandes masas de gente en los festivales durante la última década
Fue toda una sucesión de hits la de unos 'Alcalá Norte' impulsados por su inconfundible batería, el heavy Barbosa, que se hartó a aporrear los tambores y platos desde el primer tema, 'Los chavales', con el que la gente se vino ya arriba pese a lo temprano de la hora. 'Alcalá Norte' ofrecieron un conciertazo de quitarse el sombrero, a base de post punk oscurito de guitarras, cortes más bailables con presencia de sintes y trallazos descaradamente pop. El éxtasis colectivo siguió con '420N', que reza “nos vamos a forrar, mamá”. Tanto como forrar igual no, viendo cómo está la industria musical en el siglo XXI, pero el caso es que no les va nada mal a estos chicos, que han demostrado que tienen la receta para hacer canciones redondas pegadizas a la par que intensas y originales, con especial atención a los textos.
Todo ello con un único disco de debut homónimo del que siguieron desgranando temas para un personal entregadísimo que se sabía todas las letras. Con lo más esperado de la tarde, 'La vida cañón', el nuevo himno del underground español por excelencia, se despidieron los madrileños por todo lo alto, dando paso a unos veteranos que se despiden.
Y lo de 'El Columpio Asesino' fue también espectacular, saliendo enchufadísimos y con un sonido de vicio desde el primer tema, 'Babel', “con sus torres de papel”. Los navarros fueron pura maestría y veteranía sobre las tablas, apoyados en un elegante Iñigo Cabezafuego al bajo, que suple en la gira al prematuramente fallecido Daniel Ulecia. Cristina Martínez y Albaro Arizaleta se alternaban en las voces en temas como Ballenas muertas en San Sebastián o Your mind is dead, emulando a los mejores Pixies y demostrando una vez más por qué han sido los amos del cotarro un cuarto de siglo, desde sus inicios en el concurso Villa de Bilbao o el Proyecto Demo del FIB a cuando dieron el pelotazo en 2011 con 'Diamantes', que contenía 'Perlas', esa canción tan redonda, que cayó el sábado en una interpretación brillante, como las joyas de las que habla la letra.
Pero faltaba el tema por antonomasia de El Columpio, el que los catapultó contra todo pronóstico a la fama y a los grandes escenarios. 'Toro' fue la última del setlist y, pese a no ser la mejor pieza de su discografía, se reveló una vez más como la canción festivalera más perfecta, desatando la locura máxima y opositando a perdurar para la eternidad. Pocas bandas pueden presumir de que su público se sepa de memoria verso por verso una canción de letra tan compleja. Se despidieron los navarros emocionados ante el baño de masas. Y la música siguió y seguirá sonando. El relevo está asegurado.