Patrimonio e identidad (85)
El desaparecido retablo de San Joaquín de Ujué y el corazón de Carlos II
Un carmelita de Añorbe contribuyó en el siglo XVII a extender el culto a san Joaquín, marido de santa Ana y padre de la Virgen, un nombre que se hizo popular para los hijos de los matrimonios que tenían dificultades para tener descendencia


Publicado el 17/06/2024 a las 05:00
En pleno siglo XVII residió en la capital navarra un lego carmelita, natural de Añorbe, el hermano Juan de Jesús San Joaquín (1590-1669), cuya vida se popularizó no sólo durante sus días, sino también al poco de fallecer, por haberse llevado a la...