Exposición

El rock navarro retumba en el Archivo

Una exposición muestra este movimiento artístico y social en el siglo XX

Exposición Rockanrolari, con nuevos fondos llegados al archivo.
Exposición Rockanrolari, con nuevos fondos llegados al archivo.J.P. Urdiroz

Laura Puy Muguiro

Publicado el 15/06/2024 a las 05:00

El rock tiene algo de abigarrado, “de muchas cosas y todas juntas”, sostiene Marino Goñi, editor y productor de discos, músico y coleccionista. Por eso ha trasladado esa idea a la exposición que ha comisariado en el Archivo de Navarra, Rockanrolari. Rock navarro del siglo XX: centenas de fotografías, portadas de discos, recortes periodísticos, carteles, vinilos y folletos pueblan paredes y vitrinas para mostrar qué sucedió en las cuatro últimas décadas del siglo pasado en Navarra, donde el rock “ha sido y es transversal, ha luchado a su modo contra el clasismo y ha contribuido a deshacer el hielo y la desconfianza entre segmentos de una sociedad que convivía dándose la espalda”. Goñi ha donado gran parte de los elementos de la muestra.

“Un hito que un archivo histórico como este dedique una exposición al rock”, reveló ayer su director, Félix Segura, la importancia de esta muestra que quiere reflejar su apertura hacia los nuevos fondos musicales que ha incorporado a través de su programa de Archivo de la Música y de las Artes Escénicas de Navarra y que hay que “disfrutar con calma” para “revivir esos años dorados de música rock”, apoyó la consejera Rebeca Esnaola. Y una pista de que algo insólito ocurre en el edificio está en la fachada, donde cuelga un cartel de grandes dimensión con una fotografía de El Drogas, retratado por Joxe Lacalle en un concierto en el Anaitasuna hace 25 años, reconocible aunque su larga melena tape su cara en un momento de entrega con la guitarra.

La exposición comienza en la galería de la planta baja con una selección de fotografías de grupos y actuaciones en directo. A Goñi le gusta, por ejemplo, una de 1966 de Los Rebeldes, banda pionera de la escena rock en Navarra durante los años sesenta junto con Los Condes, Los Junior’s o los Zara’s; otra de Los Breks de 1967; de los estudios de Radio Requeté en 1966...

La antesala a la cripta protogótica, del siglo XII, se ha transformado en “un garito de rock and roll”, con escenario, pantalla con vídeos, mesas y sillas. Para las paredes, a Goñi siempre le ha parecido “muy interesante” la relación de muchos músicos con diferentes artistas, dibujantes de cómic, diseñadores..., de modo que seleccionó los discos que le parecían más interesantes, obras de Manolo Gil, Adolfo Lacunza, Blas Campos, Nora Salazar, Eduardo Muñoz...

DÉCADAS ANALIZADAS AL DETALLE 

Al traspasar el telón que separa esta zona de la cripta, la visión es espectacular, con un panel luminoso situado al fondo que contiene 325 portadas de discos. Luminoso es también el cronograma de las paredes, desde la década de los sesenta hasta el final de los noventa, con dos secciones importantes: una cronología de hechos sociológicos y una de hechos musicales en Navarra. En el centro de la sala, vitrinas con piezas originales que testimonian la evolución y el desarrollo de la música rock en Navarra.

Goñi, que fue fundador en 1991 con sus hermanos del sello discográfico Gor, guió al numeroso público de la inauguración. Describió los años sesenta “de esplendor”, con “una producción muy rica” y dos fenómenos que contribuyeron a la difusión masiva del rock en Navarra: la radio, donde programas musicales se convirtieron en contenidos por sí mismos, y las asociaciones recreativas y deportivas que financiaban sus instalaciones con bailes y festivales de grupos musicales. “Sin estas sociedades, muchos grupos no existirían”. De hecho, fue una de las dos bases sobre las que se construyó el rock navarro. La otra, que a partir de los setenta hubo bares que comenzaron a organizar conciertos gratis.

Tras este panorama, “los años setenta fueron un horror”. Sociológicamente, las luchas sociales en el tardofranquismo, “en Navarra muy fuertes”, hicieron que la gente se centrara más en la lucha política que en el ocio, y este solo se mantuvo por las orquestas de baile, desapareciendo festivales y grupos. Además, la crisis del petróleo del 73, que lo encareció, impidió la fabricación de vinilos.

Goñi se refirió a una corriente surgida a finales de los sesenta y que explotó en los setenta, el folk. Y en este escenario, “el rock and roll desapareció prácticamente de Navarra, con escasas excepciones como Cromosomos, con su ópera rock, con la que consiguió entrar en un terreno nunca hasta entonces el rock, las salas de cultura, empezando a considerarse como un hecho cultural”.

Pero todo esto “cambió radicalmente” al morir Franco: se exacerbó la actividad de la música política y el underground se nutrió de grupos de rock influidos por el punk, “casi testimonial en Navarra”, siendo el “el rock callejero el que adquirió una importancia muy relevante”, con Leño, Los Tubos de Plata, Kafarnaún... “El rock comenzó una recuperación a partir de 1978 que ya no parará y llega hasta hoy”.

La de los ochenta fue “la década de oro”, con dos hitos: la primera grabación de un LP de rock, Lanean sartzen, de Magdalena, y el primer disco de rock grabado en Navarra, Muévete, de Los Motos. “Hasta entonces no se podían grabar discos en Navarra porque no había multipistas”. En las vitrinas de esta década puede leerse el manifiesto del rock radical vasco, verse la maqueta de la que se sacó la primera portada del primer disco de Kortatu o la partitura de Noche de rock and roll de Barricada.

Fue en la mitad de esa década cuando “el rock navarro se hizo mayor, a propósito de Barricada, Tijuana in Blue, Belladona, Malos Tratos...”. “Esos discos fueron un reventón y nos puso en las primeras páginas de las revistas musicales, a pesar de cierto ostracismo al que nos condenaron los medios de comunicación estatales”. El rock siguió subiendo el nivel, con conciertos a nivel nacional y giras internacionales, con una base de la pirámide importante y grupos en la segunda mitad como Mergus, Esparto o Mephisto.

En los años noventa, el desarrollo fue exponencial: muchos estilos y muchos grupos, en toda Navarra, citando Goñi la importancia de Bera -“vivero de músicos que acompañan a estrellas locales como Duncan Dhu, Benito Lertxundi...”-, Tudela, la Merindad de Estella... Y ocurre entonces, en 1995, que surgió “una corriente universitaria”, cuyos miembros denominaron sonido Pamplona, con Ritual de lo Habitual abriendo camino. La seña de identidad más clara de este movimiento era que cantaban en inglés, de modo que coexistían y convivían tres idiomas: castellano, euskera e inglés. En esta década, además, prácticamente todos los meses había “un concierto interesante” de grupos internacionales, gracias a salas como Gares de Puente la Reina e Ilargi de Lakuntza.

En el punto final, la llegada al 2000 lo es de otro contingente “importantísimo” de grupos navarros. De hecho, a finales de los noventa ya habían debutado grupos “que luego serían muy grandes”: Berri Txarrak, Marea, Koma, El Columpio Asesino...

La exposición, concluyó Goñi, muestra que, “sobre una base cultivable, el resultado está asegurado”. Y con base cultivable se refería a la necesidad de técnica, apoyo institucional e infraestructura viva -estudios de grabación, locales donde empezar a tocar...-. “Se cree que Barricada, Kortatu y otros tantos han llegado arriba porque sí. Y no: tras ese éxito hay un esfuerzo ímprobo, tocar delante de media docena de personas e ir fuera a que te vean, y es algo que el rock navarro ha practicado”, resumió. “Por eso es sólido y goza de buena salud”.

CLAVES

​Fecha: hasta el 27 de octubre.

Horario: de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas, incluidos fines de semana y festivos.

Actividades en el Archivo: 17 y 24 de septiembre y 1 y 8 de octubre, cuatro mesas redondas dedicadas a la música de los años 60, 70, 80 y 90, respectivamente, con presencia de personas expertas y protagonistas. Y los días 18, 19 y 25 de septiembre y 2, 9 y 10 de octubre se proyectarán documentales sobre la música rock en torno a algunos grupos y movimientos que fueron determinantes en las diferentes escenas de estos cuarenta años. 

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