Congreso en Pamplona

Las librerías navarras vendieron 344.000 ejemplares durante 2023

El Congreso Nacional de Librerías reúne desde este jueves 14 de marzo en Pamplona a cerca de 250 profesionales del sector, que dio a conocer sus cifras de negocio

Álvaro Manso, durante la presentación del Mapa de Librerías./
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Álvaro Manso, durante la presentación del Mapa de Librerías./
Álvaro Manso, durante la presentación del Mapa de Librerías./

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Jesús Rubio

Publicado el 15/03/2024 a las 05:00

Las librerías navarras, tanto las independientes como las cadenas, vendieron el año pasado casi 344.000 ejemplares, que supusieron un volumen de negocio de 5,7 millones de euros. Son unas cifras que en los últimos años han ido algo a la baja, después del subidón de ventas que quizá impulsó la pandemia, cuando pasaron de vender 310.000 libros en 2020 a despachar más de 376.000 en 2021, según se desprende de los datos recogidos en la herramienta LibriRed, que ha puesto en marcha la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), que agrupa a más de 1.000 librerías.

Aunque en Navarra son las cadenas de librerías las que acumulan la mayoría de las ventas, casi 202.000 ejemplares, el año pasado no fue del todo bueno para ellas, ya que perdieron 30.000 . En cambio, las librerías independientes, que sacaron adelante 142.000 ventas, mejoraron sus cifras en 13.000 ejemplares.

En todo caso, si se hace el promedio en relación a la población, sale que cada navarro compró en 2023 medio libro, probablemente porque hubo algunos que compraron muchos y muchos que no adquirieron ninguno en las 45 librerías censadas en la Comunidad foral. La cifra puede parecer pobre, pero no desentona con lo que ocurre en el conjunto de España. Al contrario. Solo la superan Madrid y Cataluña, con librerías y empresas que venden no solo en su territorio, y está igualada con el País Vasco y Galicia. En el resto del país, los promedios son peores.

EVOLUCIÓN DE VENTAS

Los datos de LibriRed señalan que el año pasado en toda España las librerías independientes bajaron sus ventas una pizca (cercanas a los 16 millones de libros), pero subió su facturación (de 268 a 283 millones de euros), mientras que las cadenas subieron tanto en ventas como en dinero (de 13,2 a 13,9 millones de libros y de 208 a 227 millones de euros). Estos datos se presentaron este jueves 14  de marzo en el XXVI Congreso Nacional de Librerías que CEGAL celebra en Pamplona y al que acuden cerca de 250 libreros de todo el país. El encargado de presentar los datos del Mapa de Librerías de España, Álvaro Manso, advirtió al respecto que a nivel nacional, las cadenas no habían alcanzado todavía a las librerías independientes, pero sí habían reducido la brecha entre ellas.

Ese mapa de librerías señalaba que el número de librerías había descendido un 6,2%, pero las empresas que quedan han crecido, tanto en facturación como en la estructura y plantilla laboral, en la superficie de las salas de venta y en la presencia digital entre otros, a lo largo de estos últimos años.

El estudio de situación se ha fijado en las necesidades formativas que perciben los libreros: la mejora de la gestión comercial y económica (explotación de los programas de gestión específicos), la apertura a nuevos públicos (presencia y venta digital) y la creación de espacios con identidad (selección de catálogo, mejora de la imagen, programación de la agenda cultural, etc.).

Entrega de los premios Todos los Libros

El Congreso de Librerías fue el marco en el que se entregaron ayer por la tarde los premios Todos los Libros, que distinguen los mejores lanzamientos editoriales en España.

En concreto, el premio Grupo Kirico al Mejor Libro Juvenil fue para Mary John, de Ana Pessoa, con ilustraciones de Bernardo P. Carvalho, traducido por Nia González (Elastic Books), el de Mejor Libro de Ficción para Maniac, de Benjamin Labatut (Editorial Anagrama), el Mejor Libro de No Ficción para Gozo, de Azahara Alonso (Editorial Siruela), el de Mejor Libro de Poesía para Corazonada, de Berta García Faet (Editorial La Bella Varsovia).

El galardón al Mejor Libro de Cuentos-Narrativa Breve se lo llevó Me verás caer, de Mariana Travacio (Editorial Las Afueras), mientras que el premio Javier Morote a Autor/a Revelación lo recogió Alana S. Portero por La mala costumbre (Seix Barral).

Premio Grupo Kirico al Mejor Libro Infantil lo obtuvo Libro libresco, de Juan Arjona, con ilustraciones de Enrique Quevedo (A buen paso), el Zona Cómic al Mejor Cómic Nacional fue para Contrition, de Carlos Portela y Keko, con prólogo de Antonio Altarriba (Norma Editorial), mientras que el de Mejor Proyecto Editorial lo consiguió Galaxia Gutenberg.

La ausencia del ministro marcó la apertura

Estaba previsto que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, participara en la inauguración del congreso, pero disculpó su ausencia, quizá porque fue una mañana de intensa actividad política, por las consecuencias del adelanto electoral catalán y la aprobación de la ley de amnistía. Le sustituyó María José Gálvez, directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura, que hizo hincapié en que “en 2022 y 2023, desde el Ministerio, se han invertido 4 millones de fondos europeos para la modernización de las librerías y para la formación”. Por su parte, la consejera de Cultura del Gobierno foral recordó que Navarra es la tercera comunidad (tras Madrid y Cataluña) con más lectores del Estado, con un índice del 68,1% y con la tasa más alta de visitas a bibliotecas por habitante.

Los ilustradores piden que la IA deje de “robar” sus obras

La ilustradora vizcaína Elisabeth Pérez, secretaria de la Federación de Asociaciones de Ilustradores Profesionales, pidió que se adopten medidas para que la inteligencia artificial generativa deje de “robar” las obras de artistas de todo el mundo para crear sus imágenes.

Pérez señaló en el Congreso Nacional de Librerías las buenas prácticas que se está intentando redactar sobre la IA generativa “son muy livianas porque muchas parten del desconocimiento de cómo funciona” esta tecnología. Al no estar reguladas las inteligencias artificiales, sobre todo las generativas, dijo, se está produciendo una vulneración de derechos y una infracción de las leyes internacionales de propiedad intelectual y ante eso “no hay defensa posible”. Pérez explica que las asociaciones profesionales están intentando sensibilizar sobre este problema, al igual que con la piratería “se concienció de que no era algo positivo”.

La ilustradora asegura que los profesionales de este ámbito no tienen miedo a perder su trabajo, ya que, “aun siendo muy precarios”, lo que les mueve es el proceso creativo. Y con la IA “no hay proceso creativo”, porque, al hacerle una petición concreta, “se genera automáticamente una imagen a través de imágenes de compañeros y compañeras que ni se van a enterar”. La vizcaína denunció que las IA generativas son entrenadas con datos que extraen de las obras de los ilustradores: “Van robando de Internet, no solo de redes sociales, sino de nuestras propias páginas privadas, personales o de los libros electrónicos de las editoriales, hasta informes médicos, o sea, una cosa loca”.

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