Paseo de Sarasate
Una exposición sobre Leonardo da Vinci muestra en Pamplona el poder de la curiosidad
El Paseo de Sarasate acoge hasta el 17 de enero la exposición de la Fundación La Caixa ‘Leonardo da Vinci. Observa. Cuestiona. Experimenta’


Publicado el 19/12/2023 a las 20:37
Leonardo da Vinci (1452-1519) fue pintor, escultor, dibujante, ingeniero, arquitecto, urbanista, naturalista, anatomista, músico, filósofo e inventor, pero antes que todo eso fue curioso. La curiosidad, la observación, la mezcla de ideas, utilizar analogías y ensayar una y otra vez con el método prueba-error fueron la manera con la que hizo todo lo que hizo el gran genio del Renacimiento.
La exposición itinerante 'Leonardo da Vinci. Observa. Cuestiona. Experimenta', de la Fundación La Caixa en colaboración con el Château du Clos Lucé - Parc Leonardo da Vinci, aproxima ahora al público pamplonés la figura de este gigante que puso patas arriba el arte, la ciencia y las teorías que hasta entonces parecían inmutables. Lo hace en una carpa instalada en el paseo de Sarasate, aunque algunas de las piezas más interesantes estén fuera de ella.
En el interior, el visitante encontrará siete juegos interactivos que le plantean retos y fomentan el trabajo en equipo para resolverlos. “Es otra manera de pensar, una forma más centrada en la intuición”, señala Erika Goyarrola, asesora de la exposición. “Seguramente vamos a equivocarnos varias veces antes de dar con la solución”, advierte, introduciendo así al público en la costumbre de la prueba y error.


El Renacimiento fue el momento idóneo para que surgiera una figura del calibre de Leonardo. Florencia era la capital cultural europea y el teocentrismo daba paso al antropocentrismo y al desarrollo de la creatividad. Leonardo dejó la pequeña localidad de Vinci y marchó a Florencia con 14 años, con el pintor Andrea del Verrocchio. “Su educación -sobre todo leer y algo de aritmética- había sido autodidacta, lo que le dio más libertad y le permitió experimentar”, asegura Goyarrola. Esa metodología guía el sentido de la exposición, inaugurada este martes por la alcaldesa Cristina Ibarrola, la delegada en Navarra de CaixaBank, Izaskun Azcona, y el director de Instituciones de la Dirección Territorial Ebro de la entidad, Miguel Navarrete.
En la época que le tocó vivir a Da Vinci el arte había subido un escalón. Ya no se considera algo meramente artesano, sino que pasa a ser el gran arte que además, en su caso, va de la mano de la ciencia. Los visitantes de la muestra jugarán con las sombras, en otras ocasiones tendrán que participar en equipo y tendrá la posibilidad de ver cómo surgieron diferentes máquinas. “Muchas veces estudiaba máquinas de la antigüedad para mejorarlas o juntar dos y hacer así una nueva”, expone Goyarrola.
Tuvo tres momentos importantes como inventor, segun destaca la asesora. En primer lugar en Milán, cuando se postula a la corte de Ludovico Sforza. “Se postula como inventor, pero acaba yendo como músico de lira”, señala. Allí trabaja de retratista, en pintura mural y diversas escenografías.


El segundo momento es cuando trabaja para César Borgia, hijo del papa Alejandro VI, y se centró en la política -y los inventos- de carácter militar. Por último, habría que destacar sus tres postreros años de vida en la corte del rey Francisco I de Francia, que le invitó a trabajar para él como ingeniero real. “Va con su discípulo y tiene una vida más holgada, disfruta de los inventos, estudia los castillos, las canalizaciones e idea fiestas de 15 días para el rey, con representaciones teatrales; transformaba el día en noche y al revés”, explica Goyarrola.
En el exterior de la carpa se han instalado cuatro maquetas de inventos que en su momento no fueron construidos porque los materiales de la época no lo permitían. Leonardo se consideraba más un inventor que un pintor y se conservan miles de páginas con bocetos hechos con mucha precisión, con él se considera que surge el dibujo técnico, de hecho, por la perspectiva tridimensional empleada, lo que ha permitido reproducir cuatro de ellos a escala real y con materiales actuales como el hierro recubierto de fibra de vidrio.
Allí se puede ver por ejemplo el barco de palas, que eliminaba los remos de las embarcaciones para reducir el número de personas y ganar espacio para llevar de ese modo más carga (se considera el antecedente de los barcos del Misisipi).
Poder volar era otra de sus obsesiones pero sabía que la fuerza humana no era suficiente para conseguirlo. “Estudio física, la gravedad, observa naturaleza, cómo caen las hojas, cómo vuelan los pájaros, cómo otros pájaros usan las alas para planear...”, detalla Goyarrola, y lanza sus propuestas, expuestas en Sarasate, como el tornillo aéreo, una exploración teórica con la que pretendía vencer la densidad del aire imitando el funcionamiento de un tornillo, un principio que salvando las distancias estaría detrás del helicóptero actual, o un sistema de poleas, pensado a raíz de observar las libélulas.
Pero quizá lo más icónico sea el hombre de Vitruvio, el estudio de las proporciones del cuerpo humano y la demostración gráfica de su perfección arquitectónica y geométrica. “Resume el hombre del Renacimiento que fue”, concluye la comisaria.
LEONARDO DA VINCI. OBSERVA. CUESTIONA. EXPERIMENTA
Paseo de Sarasate. Hasta el 17 de enero. Para consultar los horarios de visitas y visitas guiadas, y reservar una plaza: caixaforum.org. La muestra tendrá horario especial en Navidad. La entrada es gratuita.