Katakrak celebra con un disco ser espacio de cooperación hace 10 años
Es un doble LP que, basándose en doce libros que ha editado, recoge quince canciones en las que han colaborado 87 músicos y músicas


Publicado el 05/12/2023 a las 07:50
El primer día de grabación del disco, cuando vio que el trikitilari Joseba Tapia subía por la escalera de incendios de Katakrak “un panel de aislamiento con mantas que pesaba veinte kilos”, supo que el proceso iba a ser especial. “Y así fue”, rememora Luis Soldevila, cooperativista de Katakrak, sobre la grabación del doble LP con el que este espacio cultural en el centro de Pamplona está celebrando sus diez años de existencia y que ha llevado a múltiples colaboraciones cruzadas entre los 87 músicos y músicas que han participado, además de siete artistas audiovisuales y diecisiete ayudantes. Un doble vinilo que, basándose en doce libros editados por Katakrak, recoge quince canciones, casi todas grabadas en la sala del último piso, donde en ese tiempo se han organizado cantidad de eventos, presentaciones de libros, charlas, exposiciones y ruedas de prensa, que se convirtió en un estudio improvisado y habitó dinámicas poco habituales donde se palpó la cooperación entre violonchelos, guitarras, acordeones, perros, tablas de ajedrez, arroz, niños, niñas, alfombras y micrófonos. Un LP que se titula Hau dena (Todo esto) como resumen de qué es Katakrak y lo que ha ocurrido en la última década. La cooperación con la que se gestiona este lugar se ha trasladado a la grabación del disco. “Ha sido un proceso donde la cooperación espontánea, la autogestión, hizo diferente aquello que allí ocurrió, algo completamente opuesto a un proceso de grabación en un entorno profesional, en el sentido de que lo hemos armado con lo que había para celebrar la cooperación”, añade Soldevila.
Con Ion Celestino y Moisés Berdonces en la producción -“son quienes técnica, musical, artística y estéticamente han dado entidad al disco”-, Hau dena suena a Katakrak porque está grabado en su local. “Es algo en lo que nos encanta insistir: no es un disco grabado en un sitio aséptico de producción musical, sino en nuestro propio local”. Por eso tampoco es un disco que busque un sonido. Es decir, la producción musical no ha intentado unificar los sonidos de todas las bandas y artistas que participan en el disco. “Es imposible”, solventa Soldevila, recordando, como ejemplo, que en el LP hay desde una especie de fado que interpreta Joseba Tapia hasta música urbana que hace Chill Mafia, bandas de viento metal y percusiones y poesía hablada.
La aventura salió adelante
¿Y por qué celebrar los diez años? “Quizá porque vemos la oportunidad también de detenernos y de cerrar un ciclo”, expresa. Porque, añade, el ritmo de quienes forman Katakrak “es muy acelerado”, de meterse en cuento pueden en nuevas aventuras. Y es que, de la que consiguen un poco de estabilidad, en el ADN del colectivo está invertir en lo siguiente. Lo ejemplifica con dos momentos concretos. El primero, cuando estabilizaron la librería y la cantina, en que decidieron montar la editorial -fue hace justo cinco años, y cuando finalice este 2023 ya habrán llegado al centenar de libros publicados-. El segundo, cuando estabilizada la editorial dieron paso al centro de estudios.
“La fecha del décimo aniversario es ahora la oportunidad de detenerse, de mirar atrás y de decir ‘hemos durado, esta aventura que parecía una locura, un poco suicida, de la que todo el mundo nos decía que no se podía hacer, se ha podido”. Y la elección de grabar un disco, porque querían celebrar “de una manera que quedase”, con un producto que la gente pudiera llevarse a casa, reproducir. Se convierte así este doble LP en “un testimonio del aniversario y una forma de contar por extenso todo esto, hau dena: unas canciones, unos textos y un poco de discurso a desarrollar qué significa Katakrak”.
Ciertamente, lo espontáneo está en cada fase de este disco. Para empezar porque “Hau dena no fue un proyecto, no tuvo un diseño previo”. “Fue una propuesta de juego que se fue haciendo grande sobre la marcha”, apunta Soldevila. Y eso quiere decir que a distintos grupos y artistas, “gente con la que Katakrak tiene relación previa, larga y especial”, lanzaron la pregunta de si compondrían una canción a partir de un libro editado por Katakrak.
Y las personas de aquella lista que realizaron con quienes les ilusionaba que participaran, “una especie de carta a los Reyes Magos”, fueron respondiendo que sí a la primera, lo que llevó a convertir en un doble álbum lo que Katakrak había pensado que fuera un álbum sencillo, con los consiguientes problemas para ajustar los tiempos de la grabación, en días festivos de mayo y junio, incluso alguno de mediados de julio.
Pero eso ya es pasado, al que el colectivo mira con una sonrisa de satisfacción. Porque hoy, en la contraportada de este doble vinilo, nombres como los de Félix Linares, Rosa Luxemburgo, Belén Gopegui, George Moustaki, Amaranta Cornejo, Silvia Federici o Emmanuel Rodríguez se intercalan con los de Ibil Bedi, Joseba Tapia, Broken Brothers Brass Band, Raimundo el Canastero, Fermin Muguruza, Chill Mafia o Musergo.
“Ahí hay una nube de nombres deliberadamente confusa que responde a la naturaleza del disco, que ha quedado como una sesión de dj”, explica Soldevila. Y es que, del lado literario, se leen los de los autores y autoras de los textos que han dado lugar a las canciones y, del lado del sonido, los de los grupos y artistas que interpretan las canciones y los de los autores de pequeñas citas, de entre diez segundos y un minuto, de los 823 audios de todo el archivo de cientos de horas de estos diez años de Katakrak, audios producto de charlas, presentaciones de libros, eventos...
Música y literatura, en definitiva, que desde hace cinco y diez años caminan en este proyecto. “Para nosotros ha sido un proceso de agregación bastante natural”, sostiene el trabajador de Katakrak. “No teníamos un planteamiento inicial de contenedor cultural. La cultura no ha sido para nosotros una palabra fetiche, sino que en la cultura hemos encontrado un ámbito de acción. Entendemos lo cultural como espacio de cooperación social, en el que se construye lo común”.
Las sesiones “mágicas” de la grabación
Las sesiones de grabación del disco fueron “momentos muy mágicos”, regresa Soldevila a unos meses atrás. Días en los que coincidían Joseba Tapia, Ibil Bedi, Fermin Muguruza... -“había mucha gente citada a distintas horas a lo largo del mismo día”-; en los que se creaban “muchos espacios informales de relación, cafés, comidas, cenas...”; “donde el propio espíritu de autogestión de la grabación, para la que había que poner paneles para insonorizar determinadas zonas, tirar cables desde un punto a otro..., donde no había grandes diferencias entre quienes era trabajadores de Katakrak, músicos, amigos, colegas...” dieron lugar a escenas de colaboración , que se refleja en las fotos. “Ahí está todo lo que queríamos decir: Katakrak como espacio de cooperación, de construcción de un común, de elaboración de algo que se comparte y está abierto en el proceso a que surjan cosas nuevas”.
‘Hau dena’
Artistas: hasta 87 músicos y músicas, además de 7 artistas audiovisuales y 17 ayudantes. Canciones a partir de los libros editados por Katakrak de Rosa Luxemburg, Mark Neocleous, Assata Shakur, Louise Michel, Srecko Horvat, Lidia Txukovskaia y Lidia Zhukova, Angela Davis, Dave Randall, Eva Illouz, Heinrich von Kleist y Nanni Balestrini.
Precio: 44 euros (36 euros socios).