Sergio Dalma: "La veteranía te da seguridad, pero te carga de prejuicios"
El catalán publica 'Sonríe porque estás en la foto', un álbum luminoso en el que recupera el sonido ochentero de sus inicios, con una vuelta de tuerca


Publicado el 25/11/2023 a las 15:07
Dos años después de aquel 'Alegría' que cambió en parte la forma en la que Sergio Dalma se acercaba a las canciones, el artista de 59 años estrena 'Sonríe porque estás en la foto', su vigésimo segundo álbum, un disco luminoso en el que el de Sabadell recupera un sonido ochentero, plagado de sintetizadores y más cercano a sus inicios, pero con el soplo de aire fresco que supone el haber trabajado con seis jóvenes productores. El año que viene cumplirá 35 años de carrera musical y lo celebrará con una gira que le llevará por buena parte de España.
-35 años de carrera, ¿sabe ya cuál es el secreto del éxito?
-No hay una fórmula, si no todos la aprovecharían, ¿no? Yo siempre he disfrutado con lo que hago. Cada vez que saco un nuevo trabajo digo: "Piensa como si fuera el primero o el último". Y al final esa ilusión y esa constancia son lo importante. También lo es no estancarte en aquel éxito, sino querer evolucionar.
-El título y la primera canción del disco ya llaman al optimismo. Usted es positivo por naturaleza, ¿no?
-Muchísimo. Hace unos años me decían: "Es que a veces te escriben canciones que, de verdad, ¿tú eres así de gris?". Y yo no, para nada. Creo que desde hace unos años cada vez reflejan más mis discos mi forma de ser. Además, esa clara intención de revivir ese sonido de los 80 con el que yo empecé, pero con productores de ahora, ha sido como muy divertida. Y la locura de trabajar con seis productores...
-¿Cómo se fraguó eso? ¿No temía que el disco perdiera unidad?
-Lo normal era trabajar con uno o dos productores, pero conforme íbamos recibiendo las canciones nos dábamos cuenta de que ellas mismas iban pidiendo trabajar con uno o con otro. Y yo dije: "¿Y por qué no?". A mí estás locuras me encantan. Y al final no resultó tan locura porque fueron piezas de un puzle, de un engranaje que luego, al poner mi voz, nos dio esa uniformidad y salió.
-Dice que es más intérprete que autor, pero que cada vez las canciones le describen mejor. ¿Cómo es ese proceso?
-La forma de trabajar en 'Alegría' y en este disco ha sido distinta. Yo antes recibía las canciones, quedábamos un día en el estudio y las probábamos. A raíz de la pandemia, monté un pequeño estudio en casa, con un ordenata y un buen micro. Recibía las canciones y decía: "No descartemos esta, déjame convivir con ella, hacerla mía". Convivir con todas estas canciones para mí era como amasarlas y luego me daba una rabia cada vez que las tenía que soltar... Así las haces mucho más tuyas porque has participado mucho más en el proceso.
-Los temas hablan de recuerdos muy vivos, de amores fugaces y de altura, de rupturas y hay hasta una divertida descripción de un dandi que no sé si es usted. ¿Es muy disfrutón?
-(Ríe) Mira, cuando yo recibí la canción de Pablo Cebrián con Luis Ramiro y Conchita... Ellos me han escrito muchas canciones durante todos estos años y nos hemos conocido un poco más. Y es verdad, yo soy un disfrutón de la vida. Voy un poco por libre en muchas cosas, en la moda, a veces puedo resultar un poco anárquico, pero es que me define bastante. A lo mejor el término de dandi puede sonar algo como muy rancio o peyorativo hoy en día, pero nosotros en aquella generación decías: "Este es un dandi", lo que estabas diciendo es que era un tío que va impecable, educado, pero, en el fondo, con su rebeldía y con las cosas claras (ríe).
-¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la veteranía?
-El hecho de haber vivido ya una serie de situaciones durante todos estos años te da una seguridad, pero a la vez a veces también te cargas con una serie de prejuicios y en eso me han ayudado mucho estos productores jóvenes. "No tengas miedo a ir un poquito más rápido y a desnudarte un poquito más porque, de verdad, te queda bien este tema", me decían. Y ese empujón ha sido muy bueno porque el desparpajo y esa mente tan abierta que puedes tener a esa edad me ha ayudado mucho.
-Deja caer en la nota de prensa que apuesta por arriesgar un poco más y experimentar.
-Arriesgar sin desvirtuar, ni mucho menos, mi estilo.
-Eso es raro, ¿no? Con la edad todos nos acomodamos.
-Uy, eso nunca me ha gustado. Para mí hubiera sido muy fácil, a raíz del 'Bailar pegados' quedarme ahí encajonado y a vivir. No, no, no, no. A lo largo de estos años ha habido discos más acertados que otros, pero nunca he dejado de evolucionar, con una lógica, una coherencia y un respeto hacia mi público. Ellos mismos son los que dicen, bueno, a ver con qué nos sorprende este.
-He leído que es tímido.
-Josep Capdevila [es su nombre real] es el tío más tímido de la Tierra, pero como Sergio Dalma es un jeta... Uy, yo soy de aquellos que si pudiera pasar desapercibido... Yo ahora mismo sé que tengo que hacer una gira y pisar otra vez un escenario y me entra un acojone y me da mucho miedo porque me siento desentrenado.
-¿Y cómo lo combate?
-Pues mira, hacemos una cata de vinos antes, en cada concierto. Nos hemos acostumbrado, siempre con mesura, claro, pero nos gusta. Ese momento de convivencia es muy bonito.
-¿Se imagina como jubilado?
-Pienso que tiene que ser un momento tan difícil de elegir... Y sobre todo hay que estar muy lúcido a la hora de decir pues ha llegado el momento y lo hago yo y no lo hace el público. Yo al principio decía que hasta los 65 continuaba, pero es que ya no me pongo plazos. Mientras tenga salud y ganas y el público también las tenga, seguiremos. Pero no creo que más de 70, ¿eh? No lo sé, no quiero decir nada (ríe).