Inteligencia Artificial
Los rostros de un algoritmo
Una serie de instrucciones que describen un proceso computacional para resolver un problema. Diseñados para una tarea específica: calcular una función matemática, ordenar datos o encontrar la solución más eficiente.


Actualizado el 18/11/2023 a las 18:04
Imagine un algoritmo como si fuera una receta. Una que sea capaz de mejorar la de bizcocho de yogur que le enseñó su abuela, por ejemplo. Pero en lugar de ingredientes y pasos de cocina, instrucciones precisas para que las tecnologías sean más eficientes. Ahora imagine que quiere doblar la ropa de forma perfecta, ¡pues hay un algoritmo que le recomienda cómo hacerlo! Es como si una amiga le compartiera su mejor truco para tejer, pero en este caso, consejos digitales.
Irene Ayerra tiene 27 años y ha creado un algoritmo especial para los bancos de sangre. Piensen en él como un asistente personal que ayuda a separar la sangre donada en diferentes partes (plasma, plaquetas y hematíes), pero de forma optimizada para ayudar a los pacientes y a la fabricación de medicamentos. Lo mismo sucede con Idoia Lizarraga. Su asistente le ofrece una serie de recomendaciones que hacen que los molinos de viento o los paneles solares puedan durar mucho más tiempo y producir más energía.
Vors Control - Tecnología que optimiza la energía eólica
“El mayor reto que hemos tenido es explicar qué es lo que hacemos”. Idoia Lizarraga Zubeldia tiene 29 años y es Ingeniera Industrial por la Universidad Pública de Navarra. Después de tres años de investigación dentro de la propia universidad, constituyó, junto a Irene Miquélez y Jorge Elso, Vors Control a finales de 2022.
“Generamos valor añadido en los productos de nuestros clientes”. Un ejemplo concreto de su impacto se evidencia en los aerogeneradores del Perdón. Estos molinos tienen una “lógica” interna que les indica cómo orientarse y a qué velocidad girar para generar energía. Idoia y su equipo, intervienen con algoritmos avanzados permitiendo diseñar una estructura más económica y duradera ya que, su inteligencia artificial reduce los gastos en material. Pero no se limitan a la energía eólica. También aplican su conocimiento para extender la vida útil de los paneles solares. “Cuando hay mucho viento, los paneles se colocan en una posición de seguridad que pierde mucha energía porque no está orientada hacia el sol. Con un algoritmo inteligente puedes priorizar y buscar la posición óptima para seguir manteniendo la vida útil del sistema”, explica.
Además, están trabajando en herramientas como la linealización para diseñar controladores más eficientes y en la estimación de hielo para prevenir daños en los aerogeneradores. Asimismo, exploran el uso del control asistido, mediante los sensores LIDAR para mejorar la eficiencia. “Funcionan tanto para producir más energía como para reducir las cargas”, indica.
NO SON UNA CONSULTORÍA
“Somos muy específicos y solo damos servicio de ingeniería de control. Nos situamos entre la academia y lo que se implementa en la industria. Ponemos en funcionamiento las nuevas estrategias que se han desarrollado académicamente en la industria y las mejoras que pueda aportar”.
Hemotic - Mejora de eficiencia en los bancos de sangre
En los bancos de sangre cada donación debe separarse en componentes : plasma, plaquetas y hematíes. Irene Ayerra, de 27 años, licenciada en Matemáticas por la Universidad de Zaragoza y CEO de Hemotic, decidió fundar la Start-Up española en octubre de 2021, tras la colaboración con el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón en su Trabajo Final de Máster. “Estuvimos desarrollando el algoritmo y luego lo validamos durante 9 meses. Vimos que funcionaba e hicimos los ajustes necesarios para seguir mejorando”. Hemotic innova en la forma de ofrecer su producto, proporcionando un servicio a través de su propio software en lugar de venderlo. “Se licencia durante el tiempo del contrato pero no es propiedad del centro”, aclara.
SU PRODUCTO ESTRELLA
Lhema es un software que integra un algoritmo matemático que cada día indica cómo hacer la separación en componentes de la sangre que entra. “El algoritmo muestra recomendaciones para maximizar la sangre disponible. Avisa con bastante antelación si prevé que vas a estar escaso de donaciones”. Pero no solo proporcionan su producto a los bancos de sangre, sino que también ofrecen consultoría integral para mejorar procesos aplicando tecnologías innovadoras y desarrollos a medida. “Es poder dar cualquier solución que el banco necesite. Hemos visto que funciona para todos los centros, pero si hay un problema distinto, damos servicio para mejorar los procesos”, explica.
“Aportar resultados, demostrarlo”. Desde la implementación de Lhema en Aragón, no ha habido rotura de stock de plaquetas, se ha maximizado la obtención de plasma y se ha mejorado la eficiencia y calidad de los componentes sanguíneos, logrando un ahorro económico superior al coste de la implantación. Ahora, Hemotic colabora con el Banco de Sangre de Navarra y proyecta su internacionalización.