El trompetista pamplonés que toca con Taburete y en el musical de Antonio Banderas
El jazz, el pop y la música de anime son parte de su vida. Su trompeta, también. Asier Ardaiz (28 años, Pamplona) “va donde le llamen”, desde Taburete a tocar con Iñaki Uranga o en el musical de Antonio Banderas


Publicado el 30/08/2023 a las 08:57
Si se preguntan qué pueden tener en común dos géneros musicales tan diferentes como el pop o la música de anime -el género audiovisual japonés- Asier Adaiz Martín tiene la respuesta. Lleva más de 20 años sacando todos los sonidos imaginables a su trompeta: pop, jazz o funky se mezclan en el repertorio de este pamplonés que acompaña en sus giras al grupo pop del momento, Taburete.
¿Por qué la trompeta?
Desde que soy pequeño, mi padre me pone música de trompetistas famosos, tanto jazz como pop. Yo quería ser así, yo quería tocar esa música. Empecé en Joaquín Maya en 2002 y desde entonces no lo he soltado.
Y desde entonces, su trayectoria…
Hice el grado superior en Musikene -en San Sebastián- y acabé con sobresaliente. Después, tuve la oportunidad de ir a Austria para continuar con estudios de máster porque allí hay trompetistas considerados entre los 50 mejores del mundo. Hice un máster de dos años y tuve la mejor calificación y allí saqué mi primer disco, que grabé allí como trabajo final del máster. Fui el primer europeo en ser admitido en un concurso en Los Ángeles pero con la pandemia no pude viajar allá. Después ya he seguido en Pamplona tocando con varios artistas, en Madrid, grabando para la ETB en San Sebastián, en el musical de Antonio Banderas el pasado invierno...
¿Un primer disco de composición propia, de qué estilo?
Se llama Here y son arreglos de canciones de anime. Yo lo produje, hice la carátula, lo pagué yo… Todo el mundo hacía sus propias composiciones. Yo quería juntar dos de las cosas que más me gustan: la música moderna y el anime. Mi profesor me dijo que era una idea muy original, lo hice y gustó bastante. Yo me siento muy orgulloso.
Toca con Taburete en algunos conciertos de su gira.
Soy el trompetista suplente. El verano pasado coincidí con el trompetista, con Patxi Urchegui. Hicimos una prueba de sonido y gustó… En septiembre haré el séptimo concierto con ellos. Yo no había escuchado Taburete nunca, aunque sí conocía la canción de ‘Sirenas’. Me pasaron la música para que me la estudiase y me fui a Córdoba con más de 20 canciones aprendidas.
Un grupo no exento de prejuicios… ¿Cómo es tocar con ellos?
Cada vez me gustan más, noté que era un grupo versátil, donde las canciones son muy diferentes unas de otras. No tienen un estilo definido y eso les hace ser únicos. Nos llevamos tan bien porque tenemos amor por todo tipo de música, toda música te nutre. No hay que hacer desprecio. Todas te pueden aportar algo. Creo que esa amplitud de abanico que ellos escuchan luego se refleja en su música. Hay estereotipos para todo que en el plano musical no importan. Me sorprendió lo majos que son, lo buenas personas que son todos… Cultos, respetuosos… Es una banda donde no hay ego, donde nadie es más que nadie. No tengo ningún pero a la hora de tocar con ellos. Son excepcionales y eso facilita las cosas. Además, vas a los conciertos y ves a padres con hijos, a críos de 15 años, a cuadrillas de gente mayor… Es música y ya, no está dirigida a ningún tipo de público en concreto.
Además de los conciertos con Taburete, ¿qué más hace?
Soy músico profesional. El verano, por ejemplo, es una temporada de muchísimo trabajo, de mucho agobio, de pocas horas de sueño y de mucha carretera. De no ver a tu familia y a amigos y eso es complicado. Tengo algunas actuaciones concretas… Toco con una big band que montó Iñaki Uranga y tocamos en el Aste Nagusia de Bilbao, en la orquesta Nueva Etapa de Pamplona… El músico actual tiene que ser versátil y saber adaptarse a lo que le piden.
¿Qué proyectos tiene para el nuevo año?
De primeras, me iré de vacaciones (risas), porque sino me explotará la cabeza. Iré moviéndome por donde me llamen. Seguiré con la orquesta, a la que también le hago los arreglos. Me gustaría empezar a componer un segundo disco, que también serán arreglos de anime. Este género audiovisual me gusta desde pequeño y la música que tienen, también. Son muy originales, muy características, con una armonía y arreglos muy característicos. Creo que existe un pequeño rechazo hacia la cultura audiovisual japonesa. Con mi música quiero enseñar canciones muy chulas, que porque estén en japonés no sean mejores o peores. Quiero seguir con eso porque me gusta y me siento a gusto. Se me van las horas cuando me pongo, así que seguiré por esa línea.
Dice que irá donde le llamen. ¿Es inestable el mundo del trompetista profesional?
Es cierto que en Pamplona no hay tanta oferta musical como puede haber en Madrid. Hay grandes músicos profesionales y alumnos de conservatorio. Yo que he estudiado jazz me muevo por ese ambiente, pero aquí no hay muchos sitios donde puedas expresarte y tocar. Mucha gente, yo incluido, se tiene que buscar las castañas. Es una pena por el nivel tan alto que hay en Pamplona de trompetistas que no encuentran aquí su sitio. Si no eres profesor es muy difícil vivir de la música en Pamplona. Yo vivo aquí porque nací aquí y me gusta, pero no tengo ningún reparo en mudarme a EEUU, por ejemplo, si allí tengo oportunidad.
¿Qué le diría a un niño que tiene el sueño de ser como usted?
Si realmente le gusta tiene que progresar, tiene que escuchar música… Es igual que cuando tú aprendes inglés, que escuchas muchas conversaciones. Para tocar un instrumento hay que estudiarlo mucho y así se empieza a amar. Escuchar música y compartir horas. Cuanto más estudio, más se mejora. Cuanto más tocas mejor te lo pasas. Es maravilloso.