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Arte

Los bodegones de Elena Goñi que acumulan recuerdos

La artista pamplonesa, que expone en Bilbao, se ha interrogado sobre si tiene sentido o no pintar naturalezas muertas en el siglo XXI

Ampliar Naturaleza muerta al atardecer, de Elena Goñi
Naturaleza muerta al atardecer, de Elena Goñidn
Publicado el 11/10/2022 a las 06:00
La artista pamplonesa Elena Goñi Goicoechea viene de mostrar mucha figura humana en sus últimas exposiciones. Sin ir más lejos, en las cuatro obras que forman parte en este momento de la muestra colectiva Después de los Encuentros, en la Ciudadela, sobre la generación de artistas que eclosionó tras el evento internacional de arte contemporáneo que está celebrando ahora su 50 aniversario. “Siempre digo que la pintura es una especie de diario porque no te puedes evadir de lo que te pasa en el día a día”, desliza sobre la dirección de la suya durante muchos años. Ahora, sin embargo, a esa dirección le ha surgido otra vía: el género del bodegón, y sobre todo preguntarse si tiene sentido o no pintar las naturalezas muertas en el siglo XXI cuando con la sola mención de la palabra ‘bodegón’ la mente retrocede en el tiempo hasta tres y cuatro siglos. La investigación tratando de contestar a ese interrogante la expone ahora en Bilbao, en Galería Espacio Marzana, en Septiembre 22, hasta el 4 de noviembre.
Y pintar ahora naturalezas muertas “tiene el mismo sentido que pintar plantas, personas o cualquier otra cosa”. “El bodegón no deja de ser el reflejo de uno mismo, de su vida cotidiana. Así que lo que presento ahora sigue siendo el diario, pero en forma de bodegón”, añade Goñi (Pamplona, 1968) de las 18 obras de pequeño tamaño que muestra. Y es que más que plantearse por el bodegón en concreto se interrogaba sobre el género en la pintura, entendiendo el retrato, el paisaje y el bodegón como “pilares de un género de siglos pasados que no tiene absolutamente nada que ver con la pintura contemporánea pero que sí ha tenido mucho empuje en su tiempo”.
“¿Se puede mantener un género exitoso en el pasado?, ¿qué cosas pones en el bodegón, una composición de objetos?”, se pregunta Goñi, que ha trabajado a partir de haber tenido que vaciar la casa familiar. “Empiezas a encontrarte con miles y miles de cosas que han formado parte de tu vida, que has visto desde que tienes uso de razón y existen desde antes que tú”, pone palabras a esos objetos con un “muy grande valor sentimental” para ella y que, ante la incapacidad de almacenar -“ni tienes lugar ni tiene sentido hacerlo”-, decidió fotografiar primero antes de ofrecerlos entre sus amistades.
“Al comienzo, el interés de las fotografías era catalogar los objetos, que siguieran existiendo en mi vida como fotografías”. Habla de botellas, lámparas, jarrones y una chocolatera, de soperas, tarros, platos hondos y cazuelas.
Pero la deformación profesional le llevó a fotografiar con carácter artístico, “y esa visión mantiene en parte ese objeto y empieza a crear también una serie de bodegones”. Y no son fotografías acabadas al uso. “Están impresas sobre óleo e intervenidas después por mí con la pintura, como si tratase de intervenir también en mi pasado y desprender parte del lastre de una determinada forma de ver el mundo, o de hacer mío un objeto que ya no lo es. Un intento de atrapar su ausencia y darle un nuevo sentido”, reflexiona.
Confiesa que recuperar las fotografías en el ordenador en el momento que desea le da “mucha paz, tranquilidad”. “Me llevo lo bonito, lo precioso, de una vida pasada y me quedo con lo esencial. Por eso, desde una lejanía, ese pasado está tratado con mucho cariño”.
Porque no se pueden acumular objetos. “Acumulas el recuerdo”, sigue sobre ese “quedarte con una cosita pequeña y regalar lo demás a las personas queridas”. Lo tiene claro: “Es precioso que luego los amigos te envíen fotos de dónde han colocado los objetos: es mantenerlos vivos en otras casas”.
Y en esa vuelta al interrogante, a si tiene sentido pintar bodegones, concluye: “Los bodegones del pasado y del presente acaban por ser algo unitario al interpretarlos la misma persona”.

Septiembre 22 

Elena Goñi. Galería Espacio Marzana de Bilbao. Hasta el 4 de noviembre. De lunes a viernes, de 16.30 a 20.30 horas. Para visitas el fin de semana, 94 416 75 80 y 690 181 391

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