Un retrato 'kinki' de Ben Yart abre este martes el festival Filmmaking for Social Change

El corto documental dirigido por Gemma Quincoces, Julen Goldarazena e Ivan González se presenta este martes en el Condestable de Pamplona

Fotograma de Ben Yart, una canción kinki.
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Fotograma de 'Ben Yart, una canción kinki'
Fotograma de Ben Yart, una canción kinki.

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Ion Stegmeier

Actualizado el 10/05/2022 a las 07:51

El festival de cine Filmmaking for Social Change se inaugura este martes a sí mismo en el Civivox Condestable de Pamplona. La cuarta edición del certamen, centrada en la idea de la utopía, arranca a las 19 horas con el primer fruto que recolecta de la escuela de cine que lanzó este año. 'Ben Yart, una canción kinki' es esa película, un cortometraje documental que han dirigido a seis manos Gemma Quincoces, Julen Goldarazena e Ivan González en torno a Beñat Abarzuza, el músico de Mendillorri más conocido como Ben Yart, que es un auténtico fenómeno de la escena urbana actual.

El trío director se formó espontáneamente. El primer día de funcionamiento de la escuela, el artista Mikel Belascoain (promotor del festival) explicó a los participantes que este año quería hacer algo sobre la utopía y se barajaron un montón de temas, entre ellos las redes sociales. “Gemma propuso hacer el documental sobre Ben Yart, la tía iba super a tope con el documental, yo a Ben Yart le conozco desde hace mucho así que dije: ‘Seguro que puedo ayudar más aquí que en redes sociales”, explica Julen Goldarazena, de 22 años y miembro del colectivo Chill Mafia igual que Ben Yart, aunque este mantiene paralelamente su trayectoria en solitario. Se juntaron con Ivan González, de 24, y como ellos dicen “salió equipo”. No planearon en exceso, sí sabían por dónde tirar pero se tiraron de intuición.

“Cuando empecé a escucharle antes del boom era una persona que dentro de los artistas de Iruña igual no era el que más escuchaba, pero todos los artistas que se escuchaban aquí escuchaban a Ben Yart”, explica Julen Goldarazena. “Para mí siempre ha sido musicalmente el mejor de España sin ninguna duda; muy buen letrista, una voz preciosa, super experimental también, hacía cosas que nadie hacía en España”, resume Goldarazena, que precisamente se había apuntado a la escuela como desconexión de su grupo y el momento de ebullición que está viviendo. “Chill Mafia me estaba bombardeando todo, llego ahí y me proponen ‘un documental sobre Ben Yart’, joe, pero tengo mucho interés en él, en su música, en su persona en general”, cuenta. Así que se involucró en este retrato de una persona libre, que siempre se ha movido a su aire y ya desde los cuatro años se iba solo sin mirar atrás.

Lo primero fue entrevistar a Ben Yart durante tres o cuatro horas a partir de ahí hablaron también con sus padres, hicieron un mañaneo con él, unas tomas en un concierto en el Cavas... y montaron la película. El protagonista habla sin tapujos de temas como las drogas, la vida callejera o la noche. “Suele ser muy sincero, no suele esconderse en ningún lado”, indica Goldarazena.

Ivan González (izda.) y Julen Goldarazena, junto al Civivox Condestable de Pamplona.
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Ivan González (izda.) y Julen Goldarazena, junto al Civivox Condestable de Pamplonajosé antonio goñi
Ivan González (izda.) y Julen Goldarazena, junto al Civivox Condestable de Pamplona.

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Les costó como dos meses quedar con él. “Es difícil quedar con él a una hora exacta pero luego siempre cumplía, ya podía estar en las condiciones que fuera que igual a la misma hora no, pero cuatro horas después va a quedar y en verdad se abrió bastante con nosotros”, explica Ivan González, que, como Goldarazena, estudia Imagen y Sonido y le ha gustado mucho la experiencia. “Seguramente yo siga haciendo documentales y cosas así”, aventura. “Una canción o un vídeo al final los haces en una tarde, algo así que lleva más trabajo y trabajar en grupo está guapo”, añade Goldarazena.

Cada uno ha aportado de lo que maneja. Gemma se ha centrado en las entrevistas, Julen ha controlaba el contexto e Ivan aspectos técnicos. El título está extraído de una de sus canciones: “Por fin el hijo del pijo entiende una canción kinki”. “Viene a raíz de la cuarentena y de todas las empresas que cerraron, supongo que todos estábamos ya en la mierda, ahora cualquiera puede entender una canción kinki”, explica Goldarazena, quien veía más interesante un documental sobre Ben Yart que sobre Chill Mafia, pese al gran éxito que tienen actualmente. “Estamos mejor que lo soñado, éste ha sido el año más loco de nuestra vida sin ninguna duda, y, bueno, contento, aprovecha lo que se pueda mientres dure y luego se acabó pero a disfrutar el trayecto”, resume.

Al final el documental se ha quedado en 18 minutos de duración. “Más de 18 me parece una chapa, yo quiero dinamismo, además a Ben Yart tampoco le hubiera gustado un documental de una hora, hubiera dicho: ‘¡Tú, relaja!”. Además, en esa duración da tiempo de esbozar una idea muy representativa. “Es un documental un poco más kinki, no tan convencional”, explica Ivan González.

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