LÁPICES ILUSTRES
El zorro de Mutilva del que no se pudo olvidar
Ilustradores navarros cuentan en esta serie cómo elaboraron su trabajo más sentido


Publicado el 24/04/2022 a las 06:00
Para contar la historia de esta ilustración se remonta a uno de sus múltiples paseos -“pienso mejor cuando camino”-. Aquel fue en el verano de 2020, cerca de su casa, en una carretera entre Mutilva y Badostáin. Para entonces, la poeta pamplonesa Marta Castaño ya le había propuesto participar en su fanzine 'Arrebol' con una ilustración sobre el viento y ella ya había descubierto que no lograba sacar adelante su idea inicial, un dibujo en tonos fríos con una mujer en medio del mar y cuyo vestido blanco el viento convertía en un barco de vela. “Estaba bloqueada”, rememora Marta Dorado (Quintueles, Asturias, 14 de diciembre de 1989) antes de regresar a ese paseo, a cuando se topó con el cuerpo de un zorro pequeño atropellado. Esa fecha distaba poco del confinamiento, las semanas con humanos encerrados en sus casas e imágenes en otro momento impensables de animales cerca de pueblos y ciudades. “Por esa época también vi al lado de Mutilva, y no he vuelto a ver, corzos y un tejón”, apunta de esa zona “con campo por todas partes y esa carretera”. “Pensé que qué mala suerte que estuviera el zorro al pasar un coche, que era tan pequeño que a lo mejor era el primero que veía”. Y desconoce por qué, pero le impactó. “Me dio mucha pena y, aunque quise hacer algo, no supe qué, y se me clavó esa espinita”.
Lo sabe porque, tras seguir viéndole unos días, cuando poco después viajó de vacaciones a su Asturias natal y retomó el proyecto de 'Arrebol', comenzó a surgirle un dibujo en tonos cálidos, imaginando el viento como un cuerpo de aire y la forma de un dragón. “Voy a ponerle cara un poco zorrona”, sabe que pensó de un dibujo que “salió solo” y con el que se sintió “a gusto”. “Lo tuve claro”, cuenta ahora. “De hecho, hoy nadie dice que sea un zorro, sino un dragón, pero para mí es la cara de un zorro”, señala la ilustradora, en Navarra desde los 17 años, cuando se trasladó para estudiar Derecho, que cambió por el diseño gráfico y que hace dos años apostó por la ilustración que le potenciaron en la agencia de márketing para la que trabajó. Hoy lo hace con una agencia americana que se dedica a la ilustración infantil y juvenil.
Regresa un instante a este dibujo. “En el momento no fue algo intencionado o racionalizado, pero con el tiempo me di cuenta de que fue como si hubiera querido dar una solución a aquella pena e impotencia que sentí. Porque para mí represento ahí el zorro de la carretera”.