Exposición
El artista estellés Jaime Eguaras indaga en el Horno de la Ciudadela sobre los roles de la masculinidad
La exposición ‘Bajo la piel. Traslaciones y disonancias’ con fotos, vídeos y esculturas se puede ver en Pamplona hasta el 15 de mayo


Publicado el 08/04/2022 a las 19:04
Cinco meses duró la estancia temporal de Jaime Eguaras Roa en el Centro Huarte de Arte Contemporáneo. En ese tiempo trabajó en las fotografías, esculturales y audiovisuales que desde este viernes se pueden contemplar en el Horno de la Ciudadela de Pamplona, pero sobre todo fue un tiempo que dedicó a analizar y cuestionar los roles socioculturales que se atribuyen al género masculino. “Vi que me tenía que acercar a un precipicio y ver lo que había ahí”, explica el artista estellés. “En el arte puedes pasar por encima de las cosas y representar, pero también puedes acercarte a un precipicio, que puede ser doloroso, y da miedo, porque es profundizar en temas personales, y a lo mejor con cierta parte de trauma”, añade. Él lo hizo, y pudo trabajar esa parte del subconsciente.
El origen del proyecto tiene que ver con la asignatura 'Objeto artístico' que realizó en cuarto de carrera - cursó Bellas Artes en la UPV- con la profesora Nieves Larroy. Empezó con unos vídeos que realiza cerca de Estella en el río en el que él se bañaba de pequeño, que para él simboliza la memoria que siempre estará ahí, y fue viendo que se iba adentrando en temáticas que tienen que ver con la masculinidad en la infancia, el trauma y la transferencia que se hace de estos arquetipos de generación en generación. Empieza entonces también a hacer fotografías utilizando su propio cuerpo como soporte, valiéndose además de los artefactos que va construyendo, a los que llama Analogías, un proceso entre lo escultórico y lo fotográfico. Aparecen ahí elementos atribuidos a lo masculino como el bigote, la camiseta interior blanca de tirantes o una cadena de oro. “En ese proceso aparece la piel como metáfora de lo que se ve y también de lo que enmascara , lo que llevamos por dentro”, explica. Y aparece el hierro, hierros oxidados que él ha sacado del río, cubiertos de látex, en esa acción como de tapar, enseñar algo que realmente no es.
La exposición que se podrá visitar hasta el 15 de mayo se titula precisamente 'Bajo la piel. Traslaciones y disonancias'. Las traslaciones hacen referencia a la experiencia traumática que supuso para él el hecho de tener que asumir en su infancia una masculinidad marcada. “La educación que tuve fue en un colegio de solo chicos y tenía que estar trasladándome continuamente de un sitio a otro”, explica. “En la infancia se castra muchísimo y de alguna manera se ve reflejado en una de las piezas centrales, con esos pelos de crines que salen de la boca”, apunta.


La disonancia, por su parte, es una palabra que investiga con frecuencia, como la falta de correspondencia o igualdad entre las cosas. “Nos educaban en una línea y resulta que era justo todo lo contrario, esas disonancias hacen daño y de hecho hay una expresa renuncia por mi parte a ese tipo de masculinidad”, expresa Eguaras, que cita como referentes a la artista brasileña Lygia Clark, la americana Cindy Sherman y el italiano Robert Longo.
“Creo que actualmente se siguen reproduciendo ese tipo de valores tan masculinizados o tan masculinizantes”, explica. “Por desgracia creo que se siguen haciendo muchas transferencias generacionales y en mi caso he querido cortarlas, he sido muy consciente de no transferirlas a mis hijos”, asegura.
Eguaras hace autocrítica respecto a los privilegios que tiene el hombre por el hecho de nacer hombre. “Hasta que no comencemos a renunciar a ellos creo que la sociedad no va a avanzar; la mujer sí que está dando bastantes pasos, pero el hombre sigue inmóvil ahí, no quiere ser consciente porque no queremos perder esos privilegios”, declara.